Archivos anuales: 2010

Vacas, cerdos, guerras y brujas

Harris Marvin. Alianza Editorial. Antropología. 

Edición 12a. España, 2008

Pequeño gran libro de 247 páginas; dividido en 12 capítulos. Escrito en un lenguaje accesible que permite una mejor comprensión aunque eso no signifique se trata de un texto simplista.

El autor revisa temas que, tradicionalmente, han sido considerados como enigmáticos lo cual, palabras más palabras menos significa que no vale la pena tratar de explicarlos; si el tópico ha sido un misterio por los siglos de los siglos no vale la pena intentar desentrañarlos. Por fortuna, Harris se rebela contra ello, como lo ha hecho a lo largo de su obra y nos lleva a recorrer diversos escenarios, algunos desconocidos.

La curiosidad insaciable de la gente y las dudas de sus alumnos lo han estimulado para que se lance a averiguar numerosos tópicos y señala de manera contundente: si pensamos que un enigma no tiene respuesta, nunca la encontraremos. Creo que algo así ha sucedido con un sin fin de injusticias, sin duda alguna nos hace falta nuestro Mexicoleaks o WilkiMéxico.

Harris analiza en primer lugar a la vaca, objeto de veneración del pueblo hindú, Al igual que María es para los cristianos la madre de Dios, la vaca es para los hindúes la madre de la vida. Con mucha diligencia revisa el comportamiento de los pobladores del segundo país más poblado del planeta, el cual también es uno de los que padece más hambrunas y sin embargo, la gente se resiste a dañar a sus vacas; incontables voces claman que debieran comerse las reses y aliviar sus sufrimientos, pero Harris nos enseña que la estrategia milenaria tiene suficientes razones para hacerla útil y valiosa. La vaca cebú es un animal que produce poca leche por lo cual su valía reside, más bien, en su capacidad reproductora de machos que ayuden a la agricultura pero no sólo eso, esas reses se usan también como transporte y su excremento (boñiga) sirve como combustible, para recubrir el suelo y por supuesto como abono. Cuando se revisa el gasto energético por naciones nos topamos con que el vecino país del norte es quien tiene el consumo más alto y la India uno de los menores. Los estadounidenses crían ganado para alimentarse de él y tienen enormes sembradíos (3/4 partes de su tierra) para producir alimentos para esos animales; dado que el excremento no lo usan como abono, deben producirlo, eso sin contar con la contaminación ambiental producto de los gases producidos por las reses. Al pueblo hindú le resulta muy redituable cuidar sus vacas aunque ante determinadas circunstancias tienen estrategias para deshacerse de ellas si es que el gobierno no las aloja cuando las encuentra vagando por las calles.

El análisis de los cerdos lo realiza desde dos perspectivas la Porcofobia y la Porcofilia. La primera bien conocida, pues la mayoría de la gente esta enterada que los judíos (aunque conozco algunos que disfrutan como pocos los tacos de carnitas) y algunos musulmanes tienen prohibido comer carne de puerco. Desde luego la mayoría de la gente acepta que su deidad les ordenó abstenerse de comer la carne de ese animal y hay quienes afirman que fue por cuestiones higiénicas, no obstante, Harris nos dice, que las condiciones geográficas de las tierras donde vivió el pueblo hebreo en sus orígenes resultaban inadecuadas para la crianza de los cerdos, y quizá porque para algunos tal comida era un manjar se estableció el tabú. Por otra parte algunos habitantes de Nueva Guinea llevan una relación muy peculiar con los cerdos, durante un tiempo variable, difícil de calcular, crían a esos animales con mucho cuidado; muchos extranjeros pueden interpretar esos actos como amor. Las mujeres se dedican a la recolección y como de costumbre, son las que llevan la mayor cantidad de alimento a la familia pero también a los cerdos. Sin embargo, llegado un determinado momento (por lo general, cuando hay una gran cantidad de puercos, algunos de gran tamaño), en que se organiza una ceremonia denominada Kaiko consistente en la matanza de la casi totalidad de su piara; invitan a grupos vecinos y comen hasta hartarse, una gran cantidad de ellos debe vomitar, sólo para regresar a ingerir. Pasada esa ceremonia de nueva cuenta se crían con extremo cuidado los puercos hasta que llega el tiempo de otro Kaiko. En esto también encuentra Marvin Harris explicaciones; señala que de continuar alimentando a sus animales serían tantos que pondrían en peligro la supervivencia del grupo pues los recursos de la tierra serían insuficientes.

De modo semejante el autor revisa el resto de los temas y nos encontramos con cosas como que el exterminio de las Brujas pudo ser un distractor, una especie de Chivo expiatorio para que el pueblo sospechara, desconfiara y se enemistara con sus vecinos en vez de acusar a los gobernantes o a los ministros religiosos. Por cierto, en la mayoría de los gobiernos han aparecido ese tipo de seres, recuerden en la época de Salinas de Gortari al Chupacabras y en la de Fox al Hombre bobo; perdón por el chistorete.

No me convence del todo el capítulo dedicado a las guerras donde esboza la teoría de que, son una especie de control demográfico pero habrá que analizarlo con detenimiento. Aunque la guerra como estrategia reforzante del machismo, si es una realidad.

Llama la atención lo que dice respecto a los Mesías guerrilleros y el porque evolucionaron hacia un Mesías en busca de la paz.

El libro hay que leerlo con cuidado pues nos invita a revisar otras fuentes para entender mejor su contenido pero, ni duda cabe que nos enriquecerá pues muchas de sus aseveraciones sirven para los hechos que presenciamos o sufrimos en la actualidad.

 

Atiendo problemáticas relacionadas con la sexualidad y el erotismo. Tengo más de 30 años de experiencia brindando terapia sexual. También doy conferencias, cursos o talleres sobre: sexualidad, erotismo, disfunciones sexuales, masculinidad, paternidad, prevención de la violencia y otros temas.

Que tiempos aquellos Sr. Rock and Roll

El autor de este escrito.
El autor de este escrito.

Ya sé que originalmente se dice Sr. Don Simón pero quise hacer referencia a mi lejana infancia, confieso que de súbito me sorprendo hablando como lo hacían las personas mayores cuando yo era un escuincle mocoso, estoy hablando de los cincuentas.

Diciembre, me parece que era más frío en aquellas épocas; tenía uno que cuidarse para que no le dieran un garnuchazo en la oreja porque eran muy dolorosos.

Las calles se poblaban de menores de todas las edades y se practicaban infinidad de juegos, algunos de los cuales ya no existen.

Jugar a Los encantados era una delicia, sobretodo, si también lo hacía la niña que te gustaba; corrías para que no te alcanzaran pero si era ella, como no queriendo disminuías la velocidad o te tropezabas y te tocara donde te tocara quedabas encantado. Cuantas adversidades te atrevías a sortear para desencantarla.

Las escondidillas era otro juego en el que podías proponerle escondites donde jamás los hallarían, pero que por ser tan estrechos exigían estar muy juntitos.

Hoyitos le llamábamos a un juego en el que se necesitaba una pelota de esponja; cada quien debía hacer uno agujero y se marcaba una raya desde la cual cada quien intentaba (tres tiros) meter la pelota en un agujero, cuando así sucedía todos corrían hacia una base, previamente establecida, el dueño del agujero tomaba la pelota para tratar de pegarle a cualquiera que en ese caso se haría responsable de la pelota y trataría de pegarle a otro. El chiste era regresar a sus agujeros, el que se quedara con la pelota se hacía acreedor a un hijo, es decir, se colocaba una pequeña piedra encima del agujero y cuando alguien tenía tres se hacía acreedor a un castigo. El perdedor se colocaba frente a una pared, daba tres pasos hacia atrás y golpeaba la pelota contra la pared; donde diera el primer bote la pelota se colocaban los participantes y tenían tres oportunidades para golpear con la pelota al perdedor que se colocaba de espaldas y en cruz. Aquel que le pegara en la cabeza pasaba a recibir el castigo. Lo simpático o amistoso del castigado se evidenciaba a la hora de recibir los golpes. Había quienes estudiaban donde dolían más los bolazos y practicaban para dejarte marcadas las lonjas.

Otro de los juegos favoritos eran las peligrosas Coeladas causante de rodillas peladas y uno que otro desacalabrado; por supuesto nadie quería ser el último de la fila.

El Bote pateado era un juego en el que participaban niñas y niños, todavía puedo evocar las carcajadas cuando el maestro de los escondites, le daba una pateada al bote y al mismo tiempo decía Uno, dos tres por todos mis compañeros.

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La mayoría de esos juegos implicaban ejercicio, había que correr en varias direcciones, a toda velocidad, esquivando; ser buen observador para elegir el mejor escondite; además la pelota estimulaba la coordinación ojo – mano.

Quedaban aparte los consabidos partidos de futbol soccer, futbol americano, beisbol, voleybol y hasta basquet, recuerdo de éste último eran las cubetas agujeradas, amarradas de aquellos postes de madera.

Juegos más para niños eran la Tamalada, se requerían dos equipos con el mismo número de participantes; un cuate neutral se colocaba de espalda a la pared y separaba las piernas, para que el primer miembro de un equipo pusiera la cabeza entre ellas y se tomara de esas extremidades, el resto de sus compañeros se doblaba poniendo la cabeza entre las piernas de quien le precedía. Los miembros del equipo contrario debían brincar y caer sobre el equipo que estaba doblado; cuando todos estaban arriba, los que cargaban, se movían para que los jinetes se cayeran o al menos tocaran el suelo con un pie y entonces se cambiaban los equipos. Me fascinaba brincar muy alto y caer de costalazo, incluso sobre miembros de mi equipo para lograr que se cayera los cargadores y volvieran a “fletarse”. Nunca he sabido que hubiera molestias de columna a consecuencia de ese juego.

El clima decembrino era un buen pretexto para encender una fogata en la calle; ya ni recuerdo de donde sacábamos pedazos de madera, pero el chiste era que durara bastantes horas, para danzar alrededor de ella.

Atiendo problemáticas relacionadas con la sexualidad y el erotismo. Tengo más de 30 años de experiencia brindando terapia sexual. También doy conferencias, cursos o talleres sobre: sexualidad, erotismo, disfunciones sexuales, masculinidad, paternidad, prevención de la violencia y otros temas.

No basta con rezar

Así se titulaba la canción de Los Guaraguao grupo de música suramericana que allá por los sesentas escuché en un antiguo café, ahora inexistente que se llamaba El coyote flaco y se localizaba en Francisco Sosa, es decir, en Coyoacán. La letra de la canción resulta interesante porque dice cosas como:

Y rezan de buena fe

y rezan de corazón 

pero también reza el piloto

cuando monta en el avión

para ir a bombardear

a los niños del Vietnam

No, no, no basta rezar

hacen falta muchas cosas

para conseguir la Paz.

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Esto vino a mi mente porque según Pedro Domínguez del periódico Milenio: Cada 15 días la parroquia de San Judas Tadeo en León, Gto. imparte talleres encabezados por psicólogos asesores pastorales para revertir el homosexualismo mediante oración y procesos espirituales. (Domínguez, 2010). Sería interesante conocer a fondo en qué consisten esos talleres, esto es, cuáles son las estrategias usadas para lograr sus objetivos. De entrada queda claro que siguen considerando a la homosexualidad como algo malo, pecaminoso o aberrante y que por tanto debe cambiarse. Juan Martínez Cardoso, asesor eclesiástico del movimiento Courage latino dice: La homosexualidad es una confusión con la propia identidad sexual. Desde aquí comienzan los malentendidos porque las personas homosexuales no tienen conflictos de identidad, ellos se sienten hombres y ellas se sienten mujeres, solamente sienten atracción por personas de su mismo sexo. La Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, definieron en el 2000 la homosexualidad de la siguiente forma: Organización específica del erotismo y/o el vínculo emocional en un individuo en relación al género de la pareja involucrada en la actividad sexual; a mi me parece que más que al género se refiere al sexo de la pareja. Más de 20 años antes (1973) la Asociación Psiquiátrica Americana había retirado a la Homosexualidad, como una enfermedad, en su Manual para la Clasificación de las Enfermedades Mentales. Sin embargo, no todo mundo lo ha aceptado e incluso pareciera que hablan idiomas diferentes, por ejemplo, Caro Osorio Lic. en Espiritualidad por la Universidad Gregoriana de Roma y Doctorado en Mariología por la Universidad Marianum de Roma sentencia: … se debe aceptar que la homosexualidad no es una preferencia (soy hombre, pero prefiero ser mujer), sino una enfermedad. (Caro, 2004). Debido a esa postura se sienten con la autoridad para curar la supuesta enfermedad.

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El tema de la canción de Los Guaraguao invita a la reflexión pues en la actualidad en varias ciudades de nuestro país, algunos dirigentes eclesiásticos se dirigen a un ser superior para que les guíe y apoye en los proyectos que emprenden para cambiarles la orientación sexual a quienes no son heterosexuales. Sus principales clientes los hallan en los feligreses que tienen descendientes con esas características; luego de escuchar discursos en los que se ilustra lo que sufrirán en el infierno y además culparles porque de seguro su familia no fue la indicada, esos progenitores llevarán a sus hijas o hijos a donde sea con tal de que les curen.

Entre estas personas la fe es una característica tanto fundamental como imprescindible, que exige no cuestionar, sólo obedecer lo que le digan sus dirigentes; por ello están convencidos de que su deidad jamás les abandonará pero, en el supuesto de que las cosas no salgan como ellos quisieran les recetarán la consabida: dios en su inmensa sabiduría es el único que conoce porque te deparó este camino, acto seguido se resignan.

El conjunto venezolano planteaba un conflicto surgido entre dos grupos con intereses diferentes (la guerra en Vietnam) en el que ambos, con mucha fe, imploraban protección,  el desenlace todos lo conocemos.

El poder de la oración ha sido mencionado en diversos foros con gran frecuencia, y sin duda puede ayudar a muchas personas cuando tienen algún problema. Orar permite que la gente plantee de diferentes maneras lo que le acontece y quiérase o no es algo así como, analizar la situación para en un determinado momento hallar probables estrategias, que le permitan implementar acciones las cuales pueden, a veces, allanar el camino. Desde mi muy particular punto de vista rezar es repetir algo preestablecido, se dice que hay rezos muy buenos para conseguir determinadas cosas o que deben realizarse en situaciones concretas y específicas, en cambio orar es realizar peticiones personales; es improvisar un diálogo con la deidad pero en eso reside a mi juicio, la ventaja pues al exteriorizar lo que le preocupa a uno, lo describe y lo percibe desde diferentes perspectivas.

Las estrategias para cambiar la orientación sexual de las personas han variado en el tiempo, desde luego hubo épocas en las que no se intentaba modificarla sino simple y sencillamente se les encarcelaba, a veces se les condenaba a muerte y todos nos hemos enterado de actos donde se violenta y maltrata a personas homosexuales por el hecho de serlo.

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Pero regresemos al tema, algunas estrategias consistían en administrar Terapia aversiva (Smith et al, 2004), por medio de descargas eléctricas o administrando (Apomorfina) drogas que causaban vómito ante la presentación de fotografías de parejas homosexuales. Resulta paradójico, curioso, irónico o como quieran llamarlo pero, el gobernador de Jalisco confesó que le daban asquito (ignoro si le dieron Apomorfina), los matrimonios entre homosexuales. Los resultados de la terapia antes mencionada, al parecer no fueron los esperados y poco a poco dejó de practicarse. Ahora se ha puesto de moda el tratamiento a base, al menos, de ejercicios espirituales; en el supuesto de no conseguir el cambio de la orientación se sugiere que las personas homosexuales practiquen la Abstinencia, la cual no es fácil de cumplir; sacerdotes y monjas que la han infringido constituyen un ejemplo palpable.

NOTA: aquellos que aun no han sido descubiertos pueden permanecer en silencio.

Otro propuesta es la de Richard Cohen quien en el 2002 fue expulsado de la American Counseling Association por seis faltas a su Código de Ética, sin embargo, eso no importó y lo trajeron a Tlaquepaque, Jal. al evento Camino a la obscuridad, que se celebró del 12 al 14 de noviembre de este agonizante 2010 (Pérez-Stadelmann, 2010). Cohen dio su testimonio y comentó que en su infancia había sido acosado pero que con un método que diseñó se puede curar la homosexualidad; imagino que debe haber vendido muchos de sus libros pues no creo que los asistentes se atrevan a fotocopiarlo porque, de que es pecado es pecado pero, eso es otro cantar. Como dato complementario se afirma que el gobierno del estado, indirectamente, colaboró con dinero para patrocinar el evento, lo cual, en teoría no debiera de ocurrir.

Amparados en el: Es por tu propio bien se inventan estrategias para cambiar la orientación homosexual, los efectos colaterales… poco importan.

¿Qué hacen nuestras autoridades sanitarias? ¿se manifestarán o harán como que no se oye? ¿será necesario que alguien haga una denuncia en forma? ¿sucederá lo mismo que con los anuncios televisivos donde se promete que bajarás de peso, se te borrarán las estrías o sanarán cualquier hígado después de unas cuantas semanas y estamos tan seguros de la efectividad de nuestro producto que si no te funcionara te regresamos tu dinero. Durante un corto tiempo como que desaparecieron del espectro televisivo pero ahora de nueva cuenta circulan, igual que la venta de amuletos y cosas por el estilo.

Wikileaks ha causado furor y ha puesto a temblar, al menos del coraje, a políticos de alto nivel sobretodo en EUA quienes, ahora se victimizan porque evidenciaron algunas de sus triquiñuelas; pero me temo que al rato ya nadie hablará al respecto.

¿Es justo intentar curar a quien no está enfermo? Todo eso suena a una estrategia para seguir manejando a la gente; tus hijos son así porque tu hogar no era como te hemos indicado; quizá estés pagando con ello algún pecado cometido no sólo por ti o tu pareja sino por alguno de tus parientes; sigue nuestras indicaciones para que se cure, de lo contrario no te preocupes te ayudaremos a que soportes esa cruz que el señor, sabe que podrás soportar.

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De los actos de homosexualidad cometidos en el seno de la iglesia católica no se habla, a menos que lo autoricen las autoridades y eso con gran reserva. si violaron criaturas habrá que perdonarles pues no sabían lo que hacían y lo mandaremos a reparación en centros especializados. Si el tratamiento no funciona lo seguiremos mandando a otras parroquias donde esperamos que ya no lo hagan.

Cualquier persona, grupo o credo religioso pueden estar en desacuerdo con las prácticas homosexuales pero si afirman que esa orientación es una enfermedad eso se llama MENTIRA y de acuerdo a los diez mandamientos eso constituye un pecado.

La verdad es que no espero una modificación de sus actos, me gustaría que la gente analizara todos los ingredientes para que decidiera quién tiene razón: la iglesia que insiste en curar la homosexualidad o las instancias de salud quienes afirman que no es una enfermedad y por tanto no se debe intentar ningún tratamiento.

A la espera de su respuesta.

Bibliografía

  • Caro Ernesto María. La homosexualidad, ¿enfermedad o preferencia? http://es.catholic.net/jovenes/307/948/articulo.php?id=15654
  • Domínguez Pedro. Parroquia ofrece talleres para revertir el homosexualismo. Periódico Milenio. Noviebre 18 del 2010.
  • Glenn Smith, Annie Bartlett, Michael King. Treatments of homosexuality in Britain since the 1950s-an oral history: the experience of patients. BMJ, doi:10.1136/bmj.37984.442419.EE (published 29 January 2004)
  • Pérez-Stadelmann Cristina. Gobierno de Jalisco paga “terapia para curar gays”. El Universal, noviembre 23 del 2010.

 

Atiendo problemáticas relacionadas con la sexualidad y el erotismo. Tengo más de 30 años de experiencia brindando terapia sexual. También doy conferencias, cursos o talleres sobre: sexualidad, erotismo, disfunciones sexuales, masculinidad, paternidad, prevención de la violencia y otros temas.