Archivos anuales: 2013

La confusión de los sentimientos

NOTA: Me tocó cerrar el IX Congreso de CONAPEP en Ixtapa Zihuatanejo, las conferencias previas, lo mismo que los talleres habían sido excelentes y el tema de la Diversidad sexual había sido tratado exhaustivamente, la realidad es que poco quedaba por agregar, además el encanto de la playa, el sol y … Por ello decidí tratar de captar la atención y antes de comenzar les dije: 

Acabo de tener una experiencia muy desagradable porque al ir a mi cuarto y revisar la computadora no encontré la conferencia que me tocaba dar el día de hoy; en lugar de ese archivo me topé con un mensaje, donde se me pedía amablemente, pero con firmeza, leer el siguiente documento, acompañado de una serie de imágenes, lo que haré a continuación. Es por eso que la conferencia no es la que anuncié: De los perversos a los diversos si no ésta que me han impuesto:

La confusión de los sentimientos

Reflexionar en torno a cómo me siento es algo difícil, me cuesta trabajo describir lo que me sucede, quizás lo más cercano encaja con el título de uno de los libros de Stefan Zweig La confusión de los sentimientos. En efecto, es como una vorágine pues han existido momentos en que he transitado por la vida como si nada. En otros, me he identificado con lo que hacían los demás; hubo épocas en que admiraban mis actos, pero a veces he sido juzgado y considerado como alguien no solo  malo si no también despreciable.

Caín de Martín Boneo (1869).

La leyenda más cercana a mi es la del Judío errante. Nadie puede saber mi edad y yo menos que nadie pero mis recuerdos son tantos que se pierden en la noche de los tiempos. Resulta difícil que alguien crea lo que a continuación contaré, pero no me importa porque esto lo escribo para mi, no lo hago para justificarme o para pedir perdón, lo hago con la intención de saber el por qué y el para qué de ciertas conductas que he tenido, pero también para ver si averiguo a qué obedecen las reacciones de los demás, pues con gran frecuencia resultan inexplicables ya que van de la aceptación a la tolerancia, pero también a la condena, al señalamiento, al castigo, al intento de curación y finalmente, a una tolerancia forzada.

Me doy cuenta que La confusión de los sentimientos encaja perfecto en esta narrativa pero, no solo para mi si no también para quienes escuchen mi relato pues a veces mi voz tiene tonos de todas las edades, posiciones sociales, creencias religiosas, grados académicos e incluso a veces es de hombre y en otras de mujer. Es como si hubiera vivido a lo largo de la historia de la humanidad y quizás sea cierto pues, recuerdo cosas que incluso no aparecen en los libros. Pero basta de introducción iré a los hechos o mejor dicho evocaré mis recuerdos de la manera más fiel posible.

Mi memoria se remonta a una época tan antigua que las vestimentas eran muy distintas a las actuales, apenas fragmentos de pieles usados por si bajaba la temperatura. Cuando una hembra me atraía, me acercaba en busca de señales para averiguar  si sentía lo mismo que yo pero, estaba al pendiente de que no hubieran otros machos deseosos de lo mismo porque entonces tendría que pelear; si nada se interponía, satisfacíamos, quizás muy rápido, lo que ahora se describen como instintos. Es interesante comentar que con frecuencia nos escondíamos, no tanto por vergüenza si no para estar a salvo de competidores y de depredadores ¿cuánto tiempo las cosas fueron de ese modo? no lo recuerdo pero, de manera gradual comenzamos a hacer cosas, no necesariamente para buscar la preñez, las hacíamos porque nos producían placer; estoy seguro que no era el único. No se piense que era una época romántica donde todos se amaban y ayudaban, en realidad se echaban la mano, pero no todos y desde entonces ha sido importante la reciprocidad pues de lo contrario, al individuo que trataba de aprovecharse de los demás lo hacían a un lado y corría el peligro de perecer.

 

Bisonte en la cueva de Altamira, España

En la medida que se satisfacían las necesidades elementales, es decir, las necesarias para sobrevivir, la gente dispuso de más tiempo para si misma, poco a poco surgió el ocio y de ese modo el tiempo se ocupó para otras actividades como pintar partes del cuerpo en paredes de las cavernas o dibujar animales a manera de invocación para cazarlos más tarde, pero también otros en plena cópula y por supuesto para fabricar objetos a manera de adorno o para brindar satisfacción.

A mi juicio, el deseo sexual forma parte de todos nosotros y durante miles de años se satisfizo de forma similar a la de las otras especies, es decir, actos rápidos como las ya descritos en donde la descarga del macho le producía alivio y le permitía pasarla cómodamente hasta la siguiente vez en que le dieran ganas y hubiese con quien aliviar dicha urgencia. No todos los individuos tenían con quien unirse pero otros tampoco deseaban unirse a alguien y ello contribuyó a que idearan otras formas de satisfacer su apetito sexual, tantas como grande era su imaginación; lo que aun no entiendo es si los modos de satisfacerse surgen  de forma espontánea en los individuos o es algo aprendido, lo más probable es la existencia de ambas explicaciones. Esas estrategias para aliviar la tensión sexual eran, la mayoría de la ocasiones temporales y solo unas cuantas personas las elegían para no formar pareja; me parece que la gran mayoría de los individuos las ha incorporado a su repertorio erótico pero no lo mencionan, pese a lo placentero que resultan por las razones que poco a poco surgirán en mi relato.

Conocí la Grecia clásica aquella de los grandes filósofos (occidentales), inventores de la democracia aunque la mayoría de sus logros se debieron a los esclavos que trabajaban para ellos; como no los consideraban seres humanos podían hacerles (literalmente) lo que se les antojara. Los helénicos eran bastante flexibles en lo tocante a su erotismo, por ejemplo, se aceptaba que un maestro tuviera un pupilo a quien debía transmitirle sus enseñanzas (de todo tipo) siempre y cuando fuera joven, tan pronto adquiría rasgos de adulto cesaba esa relación; aquí entre nos algunos gastaban bastante en afeites para conservar a sus pupilos el mayor tiempo posible, algo así como Hasta que la barba nos alcance.

 

Trasladaré mi memoria un poco más adelante, quizás unos 50 años antes de nuestra era cuando goberné una villa de Jonia (actualmente conocida como Turquía), pertenezco al gran Imperio Romano el cual sometió a muchas naciones; las ansias de conquista del pueblo romano nos llevaron a viajar por rumbos infinitos y por cierto, nuestras huellas han sobrevivido a las inclemencias del tiempo. Era amo y señor de todo lo existente en esa ciudad pues mi potestad era absoluta, podía hacer uso a mi antojo de todo lo que sobrara, después de mandar el tributo al César. Unas centurias más tarde Lord Acton dijo, con toda la razón: El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente, en el inter, simple y sencillamente, lo puse en práctica. Admito que, guardadas las proporciones puede decirse lo mismo de mi que de Julio César Es hombre de todas las mujeres y mujer de todos los hombres. De seguro él aprendió en tierras asiáticas que el placer sexual no sólo lo brindan las mujeres a los hombres sino también de varón a varón y los refinamientos que tienen estas personas son tales que pueden hacerte enloquecer. Cuando uno se encuentra en esos trances, es decir, cuando todos los sentidos se agudizan nadie piensa ni en el amor ni en la reproducción. A lo largo de todos estos siglos he comprobado que disfruto no nada más con lo que me hacen, el que yo haga, también puede ser sumamente placentero pero de nueva cuenta las dudas crecen hasta hacerse insoportables. Vi que algunas personas disfrutaban cosas que otros les hubiesen producido mucho dolor y también constaté que hacer cosas de ese tipo pueden llevarlo a uno al éxtasis. Habrá quien piense Ese tipo de cosas las gozan solo los poderosos, sin embargo, no es así; en mis ansias por conocer todo lo posible sobre el sexo y sus placeres me disfrazaba para acudir a los barrios más pobres de la ciudad; las tabernas con escasa luz se prestaban para que la gente hiciera lo mismo que en mi corte; contaban quienes ahí asistían (hombres y mujeres) que lo mismo pasaba en sus hogares, por eso creo que las quejas elevadas contra mi, no eran tanto por el abuso del poder o por mis aficiones y conductas sexuales, más bien eran por envidia  pues imagino que si hubiesen estado en mi lugar hubieran hecho, al menos, lo mismo.

Como un relámpago vino a mi mente la imagen de Liduvina de Schiedman quien nació en el siglo XIV en Holanda, en el seno de una familia muy pobre. A los 15 años debido a un accidente quedó paralítica y al igual que la mayoría de quienes padecen esos trances maldijo y renegó contra su suerte, su destino y su dios pero un sacerdote le dijo: ¿No sabes que Dios al árbol que más quiere lo poda, para que produzca mayor fruto y a los hijos que más ama, más los hace sufrir?, esas palabras la impresionaron profundamente pues a partir de ese momento no solo se resignó a soportar sus dolores si no que dedicó su sufrimiento a su dios para salvar a otros, padeció terribles malestares (según nosotros) pero ella aseguraba que los disfrutaba entre más fuertes fueran.

 

Ahora les contaré de Margarita María Alacoque quien nació en el siglo XVII en Janots Borgoña en Francia, la quinta de siete hijos, de un matrimonio de buena posición pero como su papá murió cuando ella tenía 8 años se vieron en apuros económicos; para complicar la situación sufrió terribles dolores (quizás artritis reumatoide), motivo por el cual, permaneció en cama de los 9 a los 15 años; un día, le pidió a la virgen María que la curara y como se alivió, en señal de agradecimiento ingresó a un convento. Era una chica buena pero muy delicada y bastante asquerosa, tanto que no le gustaban ni el queso ni los alimentos de olores fuerte, sin embargo, después de cuidar a una mujer que estaba muy grave escribió lo siguiente: Tan severamente me corrigió en este punto, que queriendo limpiar el vómito de una enferma, no pude librarme de hacerlo con mi lengua y tragarlo diciéndole, si tuviera mil cuerpos, mil amores, mil vidas las inmolaría por sujetarme a vos. Hallé desde luego tantas delicias en esta acción, que habría deseado encontrar todos los días otras semejantes para aprender a vencerme sin tener otro testigo que Dios. Por las caras de algunas personas aquí presentes, ya no relataré lo que hizo con aquella anciana enferma de disentería (diarrea sanguinolenta) pero, me llama la atención que por acciones como de ese tipo a esas dos mujeres, las santificaron y en cambio a nosotros por busca el placer …  

 

El infierno. El Bosco

La flagelación la instituyó Pierre Damien allá por el año 1000 y tuvo gran acogida pues consideraban los creyentes que esa Disciplina los alejaba del pecado, y los acercaba a dios. Por mecanismos, a todas luces incomprensibles para la mayoría, esas acciones dolorosas en un principio sumían en tal éxtasis a los practicantes que hubo una especie de epidemia y el número de penitentes creció de forma alarmante pero no solo eso pues del ámbito religioso pasó al escolar y fue hasta el siglo XX que en Inglaterra se prohibió su práctica. Me llama la atención que cuando la iglesia fue incapaz de controlar a los penitentes advirtió que esas acciones en vez de acercar a dios eran perversiones.

Estos cambios en la conceptualización de las conductas me han desconcertado, no hay acuerdos o cambian a veces de forma dramática.

En otra de mis vidas estuve preso en la cárcel por masturbador y porque me mostraba desnudo; yo tenía mucho miedo porque la ley era sumamente cruel con aquellos a quienes consideraba depravados o aberrantes pero, las cosas cambiaron porque un médico (alemán) muy elegante platicó con muchos de nosotros y publicó el libro Piscopatía sexual, más tarde supe que se llamaba Richard von Krafft-Ebing. En su texto proporciona nuestros datos generales y luego menciona aquello de lo que se le acusa o le preocupa porque, incluyó relatos de muchos de sus pacientes, sin embargo, esas partes las escribió en latín de seguro para que solo unos cuantos (médicos, sacerdotes y abogados) las entendieran, más nunca imaginó que las ventas de los diccionarios Latín/Alemán se incrementarían notablemente. Krafft-Ebing consideraba perverso al individuo cuyo instinto sexual se alejara de Las leyes de la naturaleza, es decir, de la procreación, eso era un cambio, pero muy pequeño, más bien una especie de maquillaje pues ya no éramos pecadores, de súbito nos habíamos convertido en enfermos pero por los mismas causas que las religiosas, quiérase o no por darle más peso al placer que al embarazo.

Imaginatory portrait of the Marquis de Sade by H. Biberstein in ”L’Œuvre du marquis de Sade”, Guillaume Appolinaire (Edit.), Bibliothèque des Curieux, Paris, 1912. {{GallicaPic|NUMM-206645}}

Karfft-Ebing creó los términos de Sadismo después de leer algunas de las obras de Donatien Alphonse Françoise el Marqués de Sade y también el de Masoquismo inspirado en Venus con abrigo de pieles escrita por Sacher Masoch. A partir de 1886 año en que se publicó Psicopatía sexual hubo una especie de fiebre por el tema y las perversiones como las llamó fueron incontables; vaya empeño en buscarlas por doquier, en descripciones minuciosas enriquecidas, quizás por las fantasías del investigador. A veces me pregunto si eso ¿no será también una perversión?

Después de recobrar mi libertad me fui a Viena donde un médico daba consulta (bastante cara) a quien su madre, cariñosamente llamaba Sigi y cuya fama ha persistido hasta la actualidad, ignoro si cuenta con más seguidores que detractores pero estaba de moda y por eso le consulté; me sometí a psicoanálisis durante varios años; yo me la pasaba tendido en ese diván hablando siempre, él dijo pocas cosas durante todo ese tiempo pero me llamó la atención cuando comentó: “Sus problemas provienen de no haber conseguido un adecuado desarrollo de la infancia a la madurez, eso le impide alcanzar la meta ideal de hacer el sexo con una mujer”; cuando le dije que no entendía eso de no estar enfermo pero que no me desarrollé bien en la infancia, me aclaró, desde ese lugar donde no podía verlo, que todo mundo tenía aspectos perversos los cuales se tornaban en un problema cuando se volvían un fin en si mismos e impedían la sexualidad madura. Como supuse que la sexualidad madura para él significaba tener relaciones heterosexuales con el fin de engendrar hijos decidí suspender mi psicoanálisis y aunque dijo que esas eran resistencias me despedí de él, de la hermosa Viena y me trasladé a Berlín con el fin de conocer la obra de un médico muy culto quien allá por 1907 propuso la creación de una rama del conocimiento llamada Sexualwissenschaft y que UDS conocen como Sexología, decía que se relacionaba con disciplinas como: Biología, Antropología, Etnología, Filosofía, Historia, Literatura, Medicina y otras. Enfatizaba en que hablar de aberraciones o perversiones era un equívoco debido a la ignorancia pues esas conductas habían sido realizadas en otros tiempos y otros lugares; sugería a los médicos que en vez de patologizar se cultivaran más. Años más tarde un pionero de la Sexología en España (Gregorio Marañón) diría “Y el médico que solo sabe de Medicina, ni Medicina sabe”, estoy totalmente de acuerdo con él aunque haría extensiva esa propuesta, al menos, a todo mundo.   

Desde que tengo conciencia y créanme son miles de años, las guerras y otras acciones igual de violentas pero más cotidianas, me han parecido más perversas que mis conductas y acciones realizadas, solo o acompañado,  para obtener placeres eróticos indescriptibles.

 

Alfred Charles Kinsey (1894-1956)

 Alfred Charles Kinsey (1894-1956) 

En el siglo XX participé en unas entrevistas realizadas por un equipo dirigido por un biólogo estadounidense. Me convenció cuando dijo que sabía nada sobre sexualidad pues lo que hasta entonces se había escrito no era científico; en la primera investigación que él realizó participaron más de 5,000 hombres y unos años después realizó otra con un número similar de 5,000 mujeres. Aunque tuvo muchos detractores su obra ha influenciado a un sin fin de investigadores y me alivió un poco cuando comentó: biológicamente no hay ninguna forma de desahogo que yo considere anormal. Biológicamente no existe lo correcto ni lo incorrecto”. Me sentí bien pero nada más por un momento porque la sociedad seguía criticando y condenando lo que se alejaba de lo considerado como normal y respetable pese a que casi nadie lo cumplía; la hipocresía ha sido una constante y por eso es que vivimos bajo un doble sistema de valores.

Un poco más adelante participé en las actualizaciones de esos manuales reverenciados por los profesionales de la salud mental conocidos como DSM. La realidad es que han escrito mucho pero poco ha sido lo revisado (a fondo, con argumentos).Considero que se trata de un manual de buenas costumbres disfrazado de científico.

Parafilias fue el nombre que elegimos para substituir el de Desviaciones sexuales y desde entonces ya comienza a entenderse que no toda la gente con ese tipo de conductas padece un Trastorno mental.

Cuando estuve en el País de Gales platiqué con Jeffrey Weeks, de ese hombre me llamó la atención su basta cultura pero sobre todo que cuando tocamos el tema de las perversiones comentó: … “la ventaja de favorecer el término diversidad es que deja las preguntas importantes abiertas de par en par al debate, la negociación y la elección política”.

 

Alma Aldana, Francisco Delfín, Armando Lamadrid (qepd), David Barrios, Xabier Lizarraga, Rafel Mazín y Óscar Chávez.

 

Juan Luis Álvarez-Gayou RIP en 2017

Hace más de 30 años vine a México y me topé con la agradable sorpresa de que un grupo de sexólogos que en vez de perversiones hablaba de expresiones comportamentales de la sexualidad; enfatizaban que todo mundo tenía el potencial de efectuar esas conductas, las cuales podían incidir o no en el ámbito de lo erótico. Aseguraban que la variabilidad es inherente a los seres humanos pues somos individuos que cambiamos día a día. En referencia a la sexualidad y el erotismo señalaban: “todo está permitido, siempre y cuando quienes intervengan estén de acuerdo, no se vale hacer algo en contra de la voluntad de una persona”. Otro acierto suyo fue mencionar la existencia de dos marcadores, el primero en referencia a cuando ese tipo de comportamiento causa malestar a la persona y el segundo cuando el malestar afecta a otros, en esos casos valdría le pena intervenir desde el punto de vista terapéutico y en casos extremos recurrir a la ley. A ese grupo (Álvarez-Gayou, Lizarraga, Delfín, Sánchez, Aldana, Chávez, Araujo, Azuara, Barrios y otros) le pasó lo que a las granadas rojas cuando se caen del árbol, se partió y los granos volaron por todas partes, algunas semillas cayeron en buena tierra y crecieron. Si observan con cuidado, en estos días en este evento, se toparán con una que otra de esas personas.

Hace un par de años fui en calidad de oyente a la Universidad de California en Berkeley y tuve oportunidad de escuchar a una mujer cuestionadora y por demás interesante Judith Butler que ese día dijo: “El acto que uno hace, el acto que uno ejecuta, es, en cierto sentido, un acto que ya fue llevado a cabo antes de que uno llegue al escenario”. Butler pone el dedo en la llaga porque la gente tiende a realizar lo que le es impuesto, lo cual no necesariamente es lo que desea y eso, viéndolo con detenimiento resulta denigrante.

Finalmente, debo confesar que vine a este Congreso pero, dudo mucho que me identifiquen porque, no necesariamente soy ese desconocido  que, desde hace un buen rato te mira seductoramente; lo mismo puedo ser esa persona a la que conoces desde hace años que aquella con la que compartes la habitación o una de las que está en tu derredor. En fin, vine no para asolearme si no para averiguar qué piensan UDS al respecto.

Los deseos que tengo son inherentes a mi esencia; su satisfacción no tiene que ser de una sola forma pues la imaginación y la creatividad son cualidades compartidas en mayor o menor medida por los seres humanos aunque, la represión sexual ha obrado desde tiempos inmemoriales con el fin de controlar y someter a las personas.

¿Hasta cuándo se dejará de hablar de normalidad y anormalidad sexual?

Lo mismo que unos cuantos, que se han rebelado y atrevido a transitar por los diversos e interminables confines del erotismo, y pese a que dañar no es una de mis metas, la mayor parte de las veces me miran (si es que se atreven a hacerlo) con desprecio ¿Por qué les cuesta trabajo aceptar que mi conducta es solo una de tantas maneras de expresar la sexualidad?

 

Museo sobre Erotismo, Copenhagen, Dinamarca

La gente tiene relaciones sexuales por incontables razones pero desde hace milenios lo que casi nadie quiere es reproducirse (aunque no lo mencionen). Sería sensacional que en esos encuentros las personas obtuvieran placer, pero la experiencia me dice que no siempre ocurre de ese modo.

Quienes se auto designan  como paladines de la moral se resisten a respetarnos; se solazan (con gran sobriedad) a calificarnos y por tanto a condenarnos de por vida a portar una etiqueta vergonzante. El teatro se les caería si en algún momento, se conocieran las atrocidades que son capaces de cometer pero, ello no sucederá mientras el pueblo considere a la duda como un sacrilegio.

El ser humano puede satisfacer su apetito sexual del modo que le dicte su imaginación, solo o acompañado pero quien o quienes participen deben conocer las probables consecuencias de esos actos y aceptar de manera tanto informada como voluntaria; cuando no se cumplen esas condiciones se comete un delito pero eso, es otra historia.

Después del recorrido realizado hemos advertido que la lucha por alcanzar la verdadera libertad de elección continúa vigente por parte de unos cuantos; relato a continuación un par de cosas que sucedieron en esta semana y evidencia la tensión entre el conservadurismo y el respeto por el individuo; 1. la Suprema Corte de Justicia de la Nación (México) estableció el 5 de marzo que las palabras maricones y puñal usadas en un escrito periodístico de un diario poblano son actos discriminatorios y homófobos; 2. el Máximo Tribunal de Costa Rica señaló el 6 de marzo que el Dr. Jokin de Irala podrá, en el marco del V Congreso Centroamericano de Bioética, dictar una conferencia donde señala que la homosexualidad es una enfermedad curable.

Durante siglos se ha programado al individuo para obedecer órdenes establecidas desde tiempos inmemoriales, el miedo infundido les ha imposibilitado pensar lo cual impide que se atrevan a dudar; la famosa libertad no aparece por ningún lado.

UDS como profesionales de la Psicología pueden elegir el rumbo por el cual acompañar a la gente que atenderán, lo fácil es optar por lo establecido por aquello que brinda el aplauso de la mayoría; lo difícil es animar a las personas a tomar decisiones informadas y a responsabilizarse de sus actos.

Pero ojo, deben comenzar por UDS mismos pues la congruencia es indispensable ya que la Ética es un ejercicio inevitable y mucho más para profesionales de su tipo.

Es tiempo de aceptar que el Placer sexual no es ni pecaminoso, patológico o amenazante para la superviviencia de nuestra especie, por el contrario puede ser algo de lo más excelso siempre y cuando se realice con respeto, responsabilidad y de forma voluntaria.

Muchas gracias.

Bibliografía consultada

  • Krafft-Ebing Richard von. Psychopathia sexualis. Arcade Publishing. New York, 1998

  • Seoana Julio. Las culturas de la perversión. Evolución y cambio social. Documentos Córdoba 2010. Encuentros Jurídico-Psiquiátricos.

  • Szuster Daniela. ¿Sexualidad normal/sexualidad patológica? Análisis de la concepción de sexualidad dicotómica del psicoanalista Otto Kernberg. Revista de Ciencias Sociales. 126-127. 2009-2010.

  • Weeks Jeffrey. Sexualidad. Editorial Paidós (Género y sexualidad). México, 1998

 

 

 

Atiendo problemáticas relacionadas con la sexualidad y el erotismo. Tengo más de 30 años de experiencia brindando terapia sexual. También doy conferencias, cursos o talleres sobre: sexualidad, erotismo, disfunciones sexuales, masculinidad, paternidad, prevención de la violencia y otros temas.

Las fiestas decembrinas y la empatía

Las fiestas decembrinas y la empatía

Antes de entrarle al tema vale la pena considerar lo que el Diccionario de la Real Academia Española dice al respecto, Empatía: Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro; si se lee y analiza con atención resulta por demás interesante el planteamiento pues, plantea que es como sintonizarse con otro aunque sea un desconocido; algunos comentan que se vibra a una misma frecuencia pero, sin duda alguna, la mayor parte de la gente describe a la empatía como la capacidad de ponerse en los zapatos del otro.

En estas fechas resulta tentador afirmar que esta característica, lo mismo que los copos de nieves (en otras regiones porque ¿alguien ha visto nevar en Tuxpan, Poza Rica o zonas aledañas?) cubre el ambiente y por tanto, la paz nos cobija con su mágico manto. Los escaparates de las tiendas son más vistosos que nunca, repletos de productos que invitan a adquirirlos porque abundan las tentadoras ofertas que al son de pague hasta dentro de tantos meses hacen pensar al comprador que esa fecha jamás llegará o que para entonces ya tendrá un puesto en el nuevo gobierno.

La mercadotecnia y la publicidad animan a la gente a pensar en los otros con mensajes del tipo demuéstrale cuánto le amas con este maravilloso presente; los juguetes más vendidos son los de marcas extranjeras y si no se consiguen los originales no importa siempre habrá una imitación china para substituirle, incluso a menor precio; si está fabricado con productos tóxicos que puedan dañar a la criatura no importa, la felicidad del momento es lo importante. ¿dónde se perdieron aquellos juguetes mexicanos que UD y yo disfrutamos? sencillos pero que también produjeron innumerables momentos de felicidad. ¿puede recordarlos? ¿se atrevería a comentar con el resto de la gente cuáles eran sus juguetes favoritos? o ¿a qué jugaba? Comienzo una lista que UD puede incrementar: trompo, balero, patín del diablo, soldaditos, pelotas …

Las niñas ansían la Barbie de moda y sus accesorios que nada tienen que ver con su entorno pero que se venden a pasto. ¿recuerdan aquellas muñecas de trapo con trenzas y moños de colores chillantes que hoy sólo compran los extranjeros o hechas con otros materiales como cartón y aquellas para recortar que venían provistas con ropa igual para recortar? ¿llegaron a quererlas? ¿alguna de UDS jugó con las pequeñas alacenas de madera con jarras y cazuelas de barro o de aluminio con brillantes colores? ¿Hicieron ejercicio con las cuerdas para saltar?

La gente menuda de la actualidad ansía crecer para contar con su teléfono celular de ese modo podrá estar más cerca de sus amistades, se conectará, prácticamente, a cualquier parte del mundo ¿se han fijado en esas reuniones donde cada quien está conectado a un celular, un IPad, tableta u lo que sea pero no con la gente que está a su lado?

No faltará quien diga que la empatía consiste en comprarle a las criaturas eso con lo que anhelan (promovido por los medios de comunicación) y que sirve para engordar el bolsillo de los comerciantes pero sobre todo de empresas extranjeras, mientras tanto, los fabricantes de juguetes mexicanos se sumen en la miseria y esos objetos sólo podemos verlos en uno que otro museo.

Pero retomando el tema, si bien una gran cantidad de investigadores consideran a la empatía como una característica específicamente humana, los noticiarios ya sean de radio o de televisión o la lectura de los diarios con tal abundancia de crímenes y guerras pareciera desmentirlos. Lo anterior lleva a plantearse una serie de interrogantes:

¿Será que los criminales carecen de empatía? ¿la ausencia de empatía obedece a una cuestión biológica o es producida por el ambiente? es decir, ¿será que se puede influir para que no la ejerzan? y por tanto ¿podemos hacer que se desarrolle?

Más adelante veremos que una gran cantidad de estudiosos del tema dicen que es un rasgo heredado filogenéticamente, esto es, ligado a nuestra evolución pero, también hay quienes afirman que es el medio donde crecemos el que influye para que la tengamos o no. Aunque cueste trabajo creerlo, para tener una idea de lo que le sucede a una persona no necesariamente debe uno pasar por la misma situación y quizá ni haberla experimentado; lo anterior lo avala Salvatore M. Aglioti quien labora en el Departamento de Psicología de la Universidad de la Sapienza de Roma , cuando afirma: … las áreas del cerebro que se activan cuando ves  una determinada emoción en una persona, son las mismas que se activan cuando tú la expresas. Por eso es que sentimos algo al ver la expresión de otros, es una especie de contagio emocional; quizá eso suceda porque somos seres gregarios y al resultar benéfico para la convivencia terminó por conservarse. El mismo autor señala: … cuando te pinchas con una aguja o te cortan de una relación se activan estructuras mentales semejantes; esto significa que duele. Cada dolor se tiñe de diversas características pero a final de cuentas todos lastiman y la capacidad para detectarlos puede desarrollarse.

Las mujeres tienen más desarrolladas esta característica y los hombres suelen ser más vengativos. (1) Esta aseveración es compartida por la inmensa mayoría de las personas, sin embargo, de inmediato surgen cuestionamientos:

¿se trata de una característica genéticamente determinada?

¿obedece a la forma como ellas han sido educadas?

¿existen impedimentos, genéticamente determinados, para que el varón sea empático? o

¿puede aprender la gente a ser empática?

Rememorar las propias experiencias puede ayudar pero sólo un poco; a medida que ampliemos la memoria surgirán prototipos que contradigan lo antes propuesto; de seguro recordaremos mujeres siniestras y hombres nobles (no sólo la política y la religión sirven en este caso porque también entre nuestros familiares y conocidos sobrarán los ejemplos). Sin embargo, es necesario ir más allá del hecho anecdótico y es ahí cuando las investigaciones pueden ayudarnos.

Que las mujeres puntúen más alto en empatía puede relacionarse con que, en sociedades como la nuestra, han sido educadas, casi, casi programadas para comprender y compartir, tanto los sentimientos como las emociones de los otros. Tradicionalmente se espera que ella se preocupe y vele por los demás. Resulta frecuente hallar en investigaciones sobre género, narraciones donde la madre era la que comía al último y en múltiples ocasiones su dieta era muy exigua, por la simple y sencilla razón de que había dejado lo mejor para su pareja y sobre todo para sus hijos; como dato curioso es menester evocar que hasta en eso se jerarquizaba ¿recuerdan aquel mensaje de Cuando la leche es poca al niño le toca? Pues había quien lo tomaba al pie de la letra porque se le proporcionaba más las criaturas de sexo masculino que a las niñas. Una alumna de un seminario de Psicoterapia compartió haberse sentido muy molesta con su hermana menor, durante una reunión familiar porque a la hora de servir las viandas, al guisado de su mamá no le puso carne; cuando le reclamaron ella contestó: A mi mami nunca le ha gustado la carne, recuerdo que cuando éramos chicas, nunca la comías. La madre entre: sorprendida, enojada, divertida y confusa respondió: No me servía porque no alcanzaba, no porque no me gustara. 

En relación con los chicos las cosas han sido diferentes desde hace milenios, sin duda podrán recordar que se insistía y todavía acontece en que debían sobresalir en cualquiera de las actividades que realizaran; se les animaba y a veces se les exigía en triunfar a costa de lo que fuera.

Cuando surgen las diferencias o disgustos en las reuniones femeninas los gritos pueden menudear pero, hasta ahí; en contraste entre varones, de los gritos y los empujones se pasará a los golpes quizás por ello Armando Chulak define a la Bofetada como Opinión manual. Aunque debe quedar claro que lo anterior no puede generalizarse, ellas tienen un mejor manejo del lenguaje y por eso pueden arreglar los disgustos por medio de las palabras, en cambio el varón, menos dado al diálogo y entrenado para la inmediatez gira hacia la violencia. Por cierto el 27 de diciembre del 2012 en el periódico El País se publicó un artículo donde se señala que el sacerdote italiano Piero Corci quien oficia en la iglesia de San Terenzo en Lerici provincia de Spezia señaló … las mujeres se buscan la violencia hacia ellas por provocar a los hombres (2). O séase que yo, pobre hombre si reacciono de manera violenta no soy culpable pues como canta el filósofo Luis Miguel UD es la culpable. Otro sacerdote más que en vez de mensajes de paz enciende le atiza a la hoguera.

De regreso al tema, Franz de Waal, primatólogo y etólogo holandés, profesor de Psicología en la Universidad de Emory y director del Living Links Center en el Yerkes National Primate Research Center en Atlanta y a quien en el 2007, la revista Life elegido como uno de los 100 científicos y pensadores más importantes de ese año, asegura que la empatía la compartimos con antropoides entre los que destacan los bonobos, él dice que: El núcleo de la empatía es el ser afectado, emocionalmente, por los demás; e insiste en que esta característica existe en especies diferentes a la nuestra, de modo que humildemente tenemos que aceptar que no somos el acmé de la Evolución, somos una más de las especies existentes. Franz de Waal, comenzó a estudiar el tema desde los noventas del siglo pasado y después de él otros han replicado investigaciones similares pero, las han realizado con otro tipo de animales como: ratones, monos, simios, elefantes o delfines. Dicho autor habla de contagio emocional cuando el estado emocional de un individuo hace que otro adopte un estado igual o similar; una criatura que observa llorar a otra puede, al cabo de un corto tiempo romper en lágrimas; películas como El campeón (para los internacionales) y Nosotros los pobres (para los nacionales) también ejemplifican lo antes mencionado.

Se acepta con relativa facilidad que hay una identificación con los sentimientos de miembros de la misma especie; como los monos Rhesus descritos por Weckhin y Masserman que dejaron de comer hasta cinco días al advertir que cuando jalaban una palanca que les daba comida, al mismo tiempo le producía una fuerte descarga eléctrica a otro mono. Quizás por eso incomode tanto comer en los restaurantes que se encuentran en las aceras de las calles y prefiramos aquellos donde está prohibida la entrada a vendedores pero sobre todo a limosneros, querámoslo o no Saca de onda, estremece, conmueve u lo que sea. 

Por ello puede parecer increíble aquel simio, descrito por de Waal que ayudó a un pájaro herido; el simio estaba en su jaula del zoológico una de cuyas paredes es de cristal, un pájaro que entró a la jaula se estrelló de forma tan violenta que cayó inconsciente al suelo, el simio lo recogió, le dio calor y cuando notó que despertaba o se reponía del golpe subió con él a la parte más alta de su jaula y tomándolo por las alas lo liberó, el ave voló. Que ayuden a un miembro de su misma especie puede ser más entendible que esta acción y si tienen curiosidad pueden entrar a Youtube donde encontrarán varios ejemplos de ayuda entre animales de diferentes especies.

Y regreso al periódico El País del 27 de diciembre del 2012 donde una nota menciona a un grupo de madres de Monserrat (3,000 habitantes) localidad de Valencia las cuales con el fin de recaudar fondos para el transporte de sus hijos (seis kilómetros distancia al colegio) hicieron un calendario erótico que ofrecen a cambio de donativos, ya juntaron lo suficiente para tres meses del siguiente año y esperan que los apoyos les ayuden a conseguir lo necesario (43,000 euros) para todo el 2013, no han habido comentarios machistas y la acción es digna de ser analizada y sólo eso porque ¿qué haría nuestra comunidad ante una acción semejante? Bueno quizás porque en nuestras tierras no tengamos urgencias de ese tipo. Pueden ver el calendario en: http://www.taringa.net/posts/noticias/15956364/Calendario-erotico-de-las-madres-de-Montserrat.html

Por todo lo antes mencionado resulta pertinente recordar lo dicho por Stephen Jay Gould: ¿Por qué habría de ser nuestra maldad el bagaje de un pasado simiesco y nuestra bondad únicamente humana? ¿Por qué no habríamos de ver continuidad con otros animales también en nuestros rasgos “nobles”. (3) Piénsese cuántas veces achacamos nuestros comportamientos agresivos a una herencia animal o nos sorprendemos cuando individuos de otra especie se comportan tiernamente. Para explicar esta tendencia de Waal usa el concepto Antropodenial, es decir, el rechazo, a priori de similaridad entre los comportamientos animal y humano. (4) Con gran frecuencia se nos olvida aquello de que, Si bien, no todos los animales son humanos, todos los humanos somos animales.

Debo admitir que no me satisface del todo el concepto de empatía, es decir, no basta con identificar lo que siente el otro, hace falta ir más allá y luego de saberlo preguntarme ¿qué puedo al respecto? y ¡Hacerlo!

Veo a la empatía como una especie de hipo que puede surgir de súbito y con mucha intensidad para, más temprano que tarde desaparecer, esto es, no necesariamente mueve a la acción es similar al dolor experimentado al golpearse el codo: muy intenso pero dura poco. Si no me lo crees responde:

  • ¿qué ha pasado con las muertes de Juárez y todos los feminicidios en nuestro país?
  • ¿con todos los asesinatos que con lujo de violencia, día a día, aun suceden en este México?
  • ¿y las muertes de las criaturas de la guardería del IMSS en Hermosillo?
  • ¿y los pobres que cada día son más numerosos?
  • ¿y la gente de Haití? y
  • mejor ya no le sigo.

Franz de Waal y otros investigadores han descrito episodios donde simios, elefantes, ballenas o delfines al ver que uno de sus semejantes está en problemas se lanzan en su ayuda ¿por qué lo hacen? ¿qué ganan con ello? ¿estamos frente al origen del altruismo? ¿es más redituable éste último que el egoísmo? ¿puede cultura modificar a natura?

Creo que si hay una herencia filogenética pero, también que podemos reforzarla sobretodo si enseñamos a nuestras criaturas a:

  • observar a los demás con atención,
  • sondear en los sentimientos y emociones que experimentamos, en vez de huir de ellos, es decir, atrevernos a sentir y nombrarlo,
  • tomar en cuenta los sentimientos ajenos y hacer algo al respecto que vaya más allá del conmovernos,
  • reconocer que nuestros actos tienen consecuencias, tanto en nosotros mismos como en otros,

Acciones de ese tipo ayudarán a que los hombres dejemos de ser analfabetas sentimentales porque querámoslo o no, en términos generales, ellas suelen ser más empáticas pero eso no significa que debamos continuar del mismo modo, dicho de otra manera los varones también podemos demostrar nuestros afectos y apoyar a los demás.

Bibliografía

  1. Las mujeres tienen más empatía que los hombres. Heraldo de Soria. Julio 13 del 2007.

  2. El País. Un cura enciende la polémica en Italia al culpar a las mujeres de feminicidios. Diciembre 27 del 2012

  3. De Waal Franz. Primates y filósofos. La evolución de la moral del simio al hombre. Editorial Paidós. España, 2007.

  4. Scarfo, Daniel. Animal y vida social: entrevista a Franz de Waal. Sábado 10 de noviembre de 2007. Lecturas imposibles. blogspot.com

  5. Bono Ferran. Las madres del calendario erótico logran fondos para el bus escolar. El País. Diciembre 27 del 2012.

 

 

 

Atiendo problemáticas relacionadas con la sexualidad y el erotismo. Tengo más de 30 años de experiencia brindando terapia sexual. También doy conferencias, cursos o talleres sobre: sexualidad, erotismo, disfunciones sexuales, masculinidad, paternidad, prevención de la violencia y otros temas.

Bipolar

Memorias de una maniaco-depresiva.

Terri Cheney. Editorial Suma de letras. México 2010.

En 269 páginas la autora nos sumerge en una descripción que luce como un sube y baja extremo, es decir, de repente se halla en las alturas más incomensurables haciendo cosas atrevidas, riesgosas, temerarias, las cuales más adelante recordará con dificultad; otras veces se sume en profundas tristezas que la inmovilizan, en las que se esconde del mundo y sólo desea desaparecer; varios intentos de suicidio atestiguan el grado de su malestar.

Se trata de una abogada de gran prestigio que desarrolla de tal forma que su capacidad de trabajo resulta increíble para muchos, ignoran que está en fase maniaca; gana la inmensa mayoría de los casos que le asignan y por ello cobra ingentes cantidades de dinero que malgasta cuando, por lo general después de un cuadro depresivo, entra en fase maniaca. Compra, en gran número, cosas innecesarias y sus deudas crecen de forma desorbitada.

En varias ocasiones y posterior a sus intentos de suicidio es recluida en hospitales psiquiátricos donde recibe tratos inhumanos pese a lo caro que resultan sus estancias; describe el poco respeto que reciben los internos e incluso relata como las autoridades, en base a un mal diagnóstico, la internan y no le permiten hacer uso de sus derechos; ella se resigna, hace todo lo que el personal médico le indica con tal de ganarse su simpatía y poder salir.

Tiene aventuras amorosas no siempre con los sujetos más adecuados y aunque encuentra algunas personas que le aman y con las cuales podría vivir una buena relación de pareja, más temprano que tarde sus oscilaciones ocasionan la ruptura amorosa.

El diagnóstico, como suele suceder tarda años en llegar y ella, como también es costumbre, no es alguien que siga al pie de la letra las indicaciones de su psiquiatra, de ahí que la enfermedad se manifieste como estados mixtos, es decir, lapsos cortos e intensos en que ella oscila entre manía y depresión a veces en cuestión de horas.

El relato que hace de su experiencia con la terapia de electrochoques es impactante aunque una gran cantidad de profesionales, señalan que en la actualidad ya no dañan tanto a quien lo recibe, de todas formas es algo que estremece al lector, además el médico que se lo aplicó más tarde es perseguido por la justicia y encarcelado por un sin fin de anomalías.

No es una historia bonita, es brutalmente real y permite entender a un gran sector de nuestra población que posiblemente padezca este trastorno sin saberlo, sufriendo él y sus seres queridos las consecuencias. Una gran cantidad de las personas con trastorno bipolar han tenido intentos de suicidio y son muchos los que lo han logrado. También es necesario agregar que con tratamiento las cosas mejoran de manera importante, no obstante, no basta con los fármacos pues resulta de fundamental importancia la psicoterapia.

Atiendo problemáticas relacionadas con la sexualidad y el erotismo. Tengo más de 30 años de experiencia brindando terapia sexual. También doy conferencias, cursos o talleres sobre: sexualidad, erotismo, disfunciones sexuales, masculinidad, paternidad, prevención de la violencia y otros temas.