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El amor en tiempos de la Diversidad sexual

Agradezco a Adilene Rivera por invitarme a compartir con UDS algunas reflexiones. Conferencia impartida en el Congreso CONAPEP, Puerto Vallarta, JAL. marzo del 2017

Sugiero que por unos instantes cierren los ojos, abran la mente, dejen que los recuerdos se muevan libremente y respondan en su interior, si se identifican con lo siguiente:

Desmayarse, atreverse, estar furioso,

áspero, tierno, liberal, esquivo,

alentado, mortal, difunto, vivo,

leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,

mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,

enojado, valiente, fugitivo,

satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,

beber veneno por licor süave,

olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,

dar la vida y el alma a un desengaño;

esto es amor, quien lo probó lo sabe.

Lope Félix de Vega y Carpio.

23 escasos siglos antes de que El ave de las tempestades, escribiera ese soneto, Hesíodo (¿700? aC) dijo que en el principio fue el Caos, luego Gea, el Tártaro y al final Eros

Eros de Lisipos (siglo IV AC)

“… el más hermoso entre los dioses inmortales, que afloja los miembros y cautiva de todos los hombres y todos los dioses el corazón y la sensata voluntad en sus pechos”. Suena lógico que se le describa como una de las primeras deidades pues resultó indispensable para poblar en primera instancia “El Olimpo”, pero posteriormente igual dejó sentir su influencia en nuestra especie.

Si bien se le describe como el dios del amor, del sexo y la fertilidad, para muchos autores su progenitura no queda del todo clara; algunos dicen que proviene de Afrodita y Ares; en cambio Platón (427-347 aC) señaló que era hijo de “Poros” (Abundancia) y de “Penia” (Pobreza) lo cual visto con detenimiento tiene bastante lógica. Para rematar esta introducción y como un aperitivo del tema en cuestión Eratóstenes (276-194 aC) afirmó que Eros es el patrón del amor entre hombres.

Papeles genéricos

La piñata. Carlos Orduña

Durante siglos, parte de la educación de la niña en los hogares incluía estrategias como los juegos, que la preparaban para en la adultez formar pareja y procrear una familia, debido a ello durante infinidad de años se encomió la maternidad a tal grado que para muchas féminas se constituyó como la más elevada meta de su vida. Dicha programación incluía esperar a que un hombre las eligiera, y aunque esto pueda sonar raro o increíble, quiérase o no todavía son más niñas que niños, a quienes les ilusiona casarse para tener hijos.

De manera similar, es decir desde hace innumerables años, los chicos sueñan con llegar a ser poderosos y dominar todo, eso incluirá tener muchas mujeres, sin que ello signifique un deseo para formalizar la unión, antes al contrario se especializará en rehuir. Quizás por eso, todavía en estos tiempos se espera que él sea el Sexperto; aunque como siempre ha ocurrido y es una especie de burla del destino, nadie le ha instruido en las artes eróticas.

En síntesis: “A los hombres se nos educa para conseguir la satisfacción inmediata e indiscriminada, en cambio, a las mujeres se les enseña que la sublimación del erotismo resulta más benéfica que su satisfacción” (Delfín, 1991).

Pero entrando en el tema en cuestión, el amor es un concepto muy manoseado, usado de forma indiscriminada, donde abundan las definiciones y existen tantos tipos que resultaría agotador enlistarlos, por ejemplo: Amor maternal, fraternal, filial, a la Patria, a sí mismo, amor de cabaret (Perdón esa es una canción, no apta para serenatas), al dinero, a dios, y un gigantesco etcétera. Pero en lo que coinciden la mayoría de los autores es en esperar que, el amor se le brinde a manos llenas a todas las criaturas, sin embargo, eso es una bonita idea que no siempre se cumple y sirven como recordatorio las palabras de Mario Benedetti: “No seamos sectarios: la infancia es a veces un paraíso perdido. Pero otras veces es un infierno de mierda”. Que no todo fue sensacional durante la infancia le queda claro a todo mundo, pero hay individuos que padecieron insultos, agresiones de todo tipo por no encajar en los papeles genéricos, es decir, en ser y comportarse como la sociedad espera, presiona y exige que lo hagan las niñas y los niños.

Preferencias sexuales

Cuando la persona se percata que no encaja en los papeles que la sociedad exige se cumplan, puede pasarla muy mal, y no sabe el por qué ni alcanza a vislumbrar con quién acudir para obtener una explicación o al menos algo de consuelo. Hace años, en un programa de televisión en Miami, el conductor chileno preguntó a su entrevistado: ¿Dígame UD desde cuándo se dio cuenta de que era homosexual?. El aludido respondió simple, pero contundentemente: Yo no me di cuenta de que era homosexual, me di cuenta de que no era heterosexual. Esto evidencia que las personas son de cierta manera, y por tanto resultan absurdas y agresivas las supuestas terapias de reorientación sexual.

Retornando al tema en cuestión, durante años se describió como normal o idónea a la pareja heterosexual unida en sacro matrimonio con fines reproductivos, sin embargo, quienes no encajaban en ese esquema eran mal vistos y combatidos a sangre y fuego, en torno a ello Fonseca y Quintero comentan:

“… las sexualidades periféricas están basadas en la resistencia a los valores tradicionales, y al asumir la transgresión muchas veces el precio que se tiene que pagar es el rechazo social, la discriminación y el estigma (Fonseca y Quintero, 2009). Una pregunta clave sería ¿que tan dispuesto estoy a manifestarme como soy y no como los otros quieren, desean, o exigen que lo haga? Las presiones llegan ser terribles, incluso criminales, pero es uno a final de cuentas quien debe elegir que hacer y quizás por ello vienen a mi mente las palabras dichas por ¿Dolores Ibarruri (La Pasionaria), Benito Juárez, Emiliano Zapata o el Che Guevara? “Más vale morir de pie, que morir de rodillas”. La autoría es lo de menos, lo importante es el significado que se le otorgue y si se lleva a cabo o no.

Una película por demás interesante y relacionada con el tópico analizado es:“El honor perdido de Christopher Jefferies (The lost honour of Christopher Jefferies)”, se trata de una historia real acerca de un profesor universitario de Bristol en el Reino Unido, acusado injustamente por el asesinato de una vecina. Fue sometido a un linchamiento mediático tan intenso que la gente de su comunidad lo tildaba de asesino, los argumentos en su contra fueron: “Es que es raro, su peinado y tinte de pelo son extraños, vive solo, quizás sea homosexual, es poco comunicativo, es petulante y…”. Visto en retrospectiva era un profesor intachable y ciudadano ejemplar, pero que prefería vivir aislado y a su modo. La policía igual sucumbió a la presión mediática y lo trató como culpable, hasta que apareció el verdadero asesino. Jefferies luchó con denuedo contra los medios de comunicación que lo estigmatizaron de tal modo que consiguió una compensación económica y una disculpa pública. ¿Qué tan factible sería demandar a los medios de comunicación en este país por los constantes ataques y hostigamientos contra personas de la diversidad sexual?

Esto que suena tan lógico requiere un buen conocimiento y aceptación de uno mismo, la consecución de ello llevará a que el individuo luzca como un ser íntegro y seguro de sí, lo cual le hará más agradable no sólo para conseguir pareja sino para interactuar con quienes le rodean.

A finales del siglo pasado Jeffrey Weeks escribió: “… el sexo en sí mismo no es ni bueno ni malo, sino un campo de posibilidades y potencialidades que deben juzgarse por el contexto en que ocurren. Así, abre camino a la aceptación de la diversidad como la norma de nuestra cultura y el medio apropiado para pensar sobre la sexualidad” (Weeks, 1993). Lo dicho por el historiador, sociólogo y activista del País de Gales puede hacerse extensivo al amor, que por cierto ha sido definido infinidad de ocasiones como el sentimiento más puro que puede existir y que por tanto sería ideal colmará a cada uno de los habitantes de este planeta, humanos incluidos.

Un tema que da para mucho, incluso para un congreso entero es el del enamoramiento o Limeranza como prefería denominarlo la Psicóloga estadounidense Dorothy Tennov (1928-2007), considero que conviene tenerlo en cuenta y tratar de establecer la diferencia con el del amor, porque el primero es arrebatador, intenso, espectacular, pero con una duración menor a dos años, en cambio el amor suele ser más calmo, pero también más duradero. Me recordaba mi amiga y colega Vicenta Hernández Haddad, que a principios de los ochentas yo sugería que no se casara la gente cuando estaba enamorada, porque el enamoramiento me parece una especie de obra de teatro donde un primer actor representa un papel para una primera actriz; no contentos con lo anterior revestimos a la otra persona, no con sus mejores galas sino con unas que jamás ha tenido y quizás nunca tendrá, para completar la fantasía la despojamos de sus defectos y por tanto roza la perfección, pese a la opinión de una gran cantidad de nuestros conocidos.

Al principio mencioné al filósofo de los hombros anchos (Platón) quien postulaba que los humanos proveníamos de los Andróginos, aquellos seres que tuvieron la osadía de pensar en luchar contra las deidades del Olimpo y que por tal razón Zeus los escindió, es por ello que desde entonces buscan con denuedo su complemento; de ahí viene también esa conseja de Buscar su media naranja, por muy romántico que suene no me convence y considero preferible buscar un humano íntegro con quien sea posible seguir creciendo.

Cuando se habla del amor un sin fin de conceptos complementarios acuden a la mente y entre ellos destaca lo relacionado con la maternidad. Frente a una relación lésbica, es muy factible que las almas piadosas digan a coro: “Atentan contra la más elemental y virtuosa de las características femeninas… ser madre”. Consideran imposible que pueda darse la preñez entre dos mujeres, y eso que hace muchos años la sin par Rosario Castellanos dijera en su poema Kinsey Report:

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A los indispensables (como ellos se creen)

los puede usted echar a la basura,

como hicimos nosotras.

Mi amiga y yo nos entendemos bien.

Y la que manda es tierna, como compensación;

así como también la que obedece

es coqueta y se toma sus revanchas.

Vamos a muchas fiestas, viajamos a menudo

y en el hotel pedimos

un solo cuarto y una sola cama.

Se burlan de nosotras pero también nosotras

nos burlarnos de ellos y quedamos a mano.

Cuando nos aburramos de estar solas

alguna de dos dos irá a agenciarse un hijo.

¡No, no de esa manera! En el laboratorio

de la inseminación artificial.

Pero en el supuesto de que se atrevan a decir que desean procrear igual serán condenadas bajo el argumento“Jamás porque de seguro a la criatura la harían lesbiana”. Más como dicen los abogados: “Aceptando sin conceder”, que lo anterior fuese cierto costaría mucho trabajo explicar porque de una pareja heterosexual nacen homosexuales y lesbianas.

Por increíble que parezca la situación se torna peor si la pareja de homosexuales manifiesta deseos de ejercer su paternidad ya sea de forma natural, por medio de la inseminación artificial o recurriendo a la adopción, en ese caso las sospechas y preocupaciones girarán en torno a: “De ninguna manera porque serían capaces de violar a esa criatura y la volverían homosexual como ellos”. Por fortuna los cambios, aunque de forma tortuosa y sobretodo lenta se están dando, como muestra de ello, en la CDMX lo mismo que en más de 25 países ya está legalizada la adopción para estas parejas.

A finales del siglo pasado Gayle Rubin dijo: “… (se) deberían juzgar los actos sexuales por la forma en que se tratan quienes participan en la relación amorosa, por el nivel de consideración mutua, por la presencia o ausencia de coerción y por la cantidad y calidad de placeres que aporta. El que los actos sean homosexuales o no, en parejas o grupos, desnudos o en ropa interior, libres o comerciales, con o sin video, no debería de ser objeto de preocupación ética (Rubin, 1984). Esto que luce como una perogrullada causó un gran impacto y todavía lo hace entre todas esa gente para la cual, lo único aceptable es la unión de un hombre y una mujer con fines reproductivos; el que se lleven bien, se respeten, se apoyen o vivan en armonía no tiene tanta importancia, como el que permanezcan juntos y se vean como una familia tradicional o como dicen en el vecino país del norte “Happy family”. Por eso y porque jamás se les dará gusto a la gente, es preferible pensar en lo que cada quien quiere y procurar no dañar a la persona con la que se establezca la relación, sin embargo, esto último es relativo porque todas las parejas tienen desavenencias; aunque lo interesante e importante es la forma como discuten o pelean los miembros de las díadas. Sin duda alguna, vale la pena que las desavenencias se encaren o afronten de forma leal y, por absurdo que parezca sin tratar de derrotar a la pareja; sugiero no pierdan de vista que conforman un equipo y que por lo tanto es preferible juntar los esfuerzos. Oj-Allah lo anterior quede más claro después de escuchar lo siguiente, relacionado con las uniones conyugales:

Uncir: atar o sujetar al yugo bueyes mulas u otras bestias.

Yugo: instrumento para unir a dos bueyes o mulas en una yunta, formado por una pieza alargada de madera con dos arcos que se ajustan a la cabeza o al cuello de los animales y que, se sujeta a la lanza de un carro o el timón de un arado, permite que tiren de ellos.

Como hijo de campesinos que algunas veces viajé en carretas, y sé que cuando cada buey jala por su lado, o uno de ellos no jala o ninguno de los dos se esfuerza, ocurre un verdadero desastre, si UDS concluyen que eso NO sólo sucede entre bueyes, habré conseguido mi objetivo.

Aunque en los matrimonios cristianos se estipula que la unión será Hasta que la muerte les separe, cada vez con mayor frecuencia terminan en divorcio, lo cual lejos de ser un fracaso puede ser una buena decisión. En contraste las uniones establecidas entre personas de la Diversidad sexual suelen ser de corta duración, signadas por la invisibilidad, lo cual si bien pudiera fortalecerla termina fastidiándola. Y es que emparejarse resulta difícil porque no abundan los modelos, no obstante, esto eso lejos de ser un obstáculo, a la larga puede resultar favorable pues permite construir de modo más libre y menos  estereotipado el modo de compartir, es decir, buscando la equidad, el respeto, la confianza y la armonía. Déjenme compartirles, que en diversos foros cuando he dicho: Por favor, levanten la mano aquellas personas a las que les gustaría formar una pareja como la de sus padres, casi todo mundo permanece con las manos en los costados, mirando con una sonrisa cómplice a quienes le rodean. Esto significa que abundan las oportunidades para mejorar las relaciones.

No estoy tan de acuerdo con considerar a la espontaneidad como la esencia de las relaciones, en realidad resulta de gran importancia el establecer reglas pues en la mayoría de las uniones, son tácitas lo cual de una u otra forma es una muestra de falta de responsabilidad. Más temprano que tarde y ante una determinada conducta inesperada para una de las dos personas, se escuchará el típico: Yo pensé, que tú pensabas igual que yo. Conviene hablar de todo lo que uno está dispuesto a hacer, pero de igual manera mencionar los límites, esto es aquello con lo que uno no está dispuesto a transigir.

Si la palabra regla les parece demasiado fuerte pueden recurrir a los acuerdos; retomando algunas ideas de Álex Grijelmo, escritor y periodista español notable conocedor de la lengua española, puede decirse que Acordar viene de Acorde, y la música está formada, entre otras cosas por los Acordes, estos se relacionan con la armonía por ello la música fluye; pero también la raíz Cord, se relaciona con la raíz indoeuropea Kerd que significa corazón, por lo tanto cuando Acordamos, actuamos de corazón a corazón.

A principios de los ochentas un especialista en pareja me dijo: Paco te voy a dar el secreto para vivir bien pareja; se necesitan sólo tres cosas: 1. Ceder, 2. Ceder y 3. Ceder. Con el paso del tiempo me he dado cuenta que tiene algo de razón, sin embargo, a mi me parece que es conveniente ceder por convicción, pero jamás por miedo o imposición.

Influencia cristiana

Cada vez con menor frecuencia observamos pastores arreando a sus rebaños de cabras u ovejas cuando les llevan a pastar; tan pronto comienza a caer la tarde retornarán y los encerrarán en el corral para protegerlos y controlarlos. Quizás por lo anterior me ha llamado la atención que varias religiones hagan uso de metáforas como las ovejas conducidas por un pastor, el cual les guía y protege, pero que a final de cuentas con inflexibles y a veces cruentas estrategias dirige su vida, aquí en la Tierra y hasta en el más allá. Lo anterior se relaciona con lo mencionado por Daniela Szuster: “Los seres humanos encarnamos un misterio, con riqueza y potencial inimaginable, ¿para que reducirnos a una identidad rígida? ¿para que reducirnos a creer que ya está escrito todo nuestro comportamiento y todas las maneras de deber ser? (Szuster, 2010). Parte de las respuestas serían: para que el individuo dude de sí mismo y por lo tanto sea manejable. Para que no se atreva a dudar y se resigne a obedecer, lo mismo que las ovejas. Para que no dé problemas ni haga cuestionamientos que pudieran contagiar a quienes le rodean. Para que viva en situación de eterna dependencia, agradeciendo las migajas que se le brinden de vez en cuando.

El chiste es conseguir que la gente se sienta mal y en deuda si se atreve a desobedecer los mandatos de su familia, sociedad y a final de cuentas de su religión.

El ala más conservadora de la sociedad se erige como paradigma de la perfección, y dictamina las reglas del juego estipulando que las parejas deben estar formadas sólo por un hombre y una mujer; pareciera que no hay ni para donde hacerse; según estos grupos el amor puro, sólo acontece cuando la unión es entre él y ella, cobijado tanto por el manto de la heterosexualidad como de la reproducción. De un sólo tajo eliminan la posibilidad de que el amor pueda surgir en el ámbito de la Diversidad sexual. No obstante, coros de voces cada vez más numerosos se han dejado escuchar desde diferentes ámbitos, a veces de forma tímida, con gran frecuencia encubierta o camuflada, pero igual manifestando su SER pese a las consecuencias que en ocasiones han llegado a ser fatales.

Diversidad sexual

Un escritor que destacó por su inteligencia, autor de obras de teatro, poeta, esteta y agudo crítico de su sociedad dejó páginas inolvidables y pensamientos que la gente repite con placer, pero igual fragmentos que retratan a la perfección sus padecimientos:

“Amor es en consecuencia, el nombre para el deseo y la persecución de esa integridad”. “Nuestra raza sólo podría llegar a ser plenamente feliz si lleváramos el amor a su culminación y cada uno encontrara el amado que le pertenece retornando a su antigua naturaleza”. “Pero voy a la cárcel, de todos modos, por la revista estudiantil de tu amigo y «el Amor que no se atreve a decir su nombre”. Así se expresaba Oscar Wilde allá por 1897 y durante mucho tiempo una gran cantidad de personas sintieron la necesidad de actuar de forma semejante, es decir, desde clóset por considerar que esa estrategia les permitía sobrevivir, sin darse cuenta que ello, quiérase o no fortalecía la homofobia o para ser más exactos la fobia a la diversidad sexual.

Precisamente por ello infinidad de personas, de manera gradual han conscientizado su situación y aceptado que nada hay de malo o patológico en su esencia, en su forma de ser aunque difiera de la heterosexualidad. Enfrentando infinidad de trabas, muchas de los cuales residían más en su mente que en su cerebro y otros obstáculos, que grupos conservadores de la sociedad erigen con singular alegría, esta gente disidente se atreve a alzar la voz y a exigir lo que les corresponde porque simple y sencillamente son seres humanos, y es que de acuerdo con Sánchez “La diversidad sexual es la expresión de una resistencia activa que ha decidido tomar las calles, las tribunas, los espacios legislativos para exigir el reconocimiento de sus derechos: vivir su sexualidad libre de violencia; decidir con quien compartir su vida y práctica sexuales; y manifestar públicamente sus afectos” (Sánchez, 2009). Está claro que los cambios no suceden por justos que resulten; la estrategia del avestruz (por cierto nunca comprobada), lo único que consigue es que las situaciones desventajosas se conserven y que sean esgrimidas como prueba de la maldad que encierran en sí mismas. Por ello, resulta preferible e indispensable no avergonzarse de lo que uno es, pese a que dicha postura resulte desagradable e incómoda para la gente conservadora aun cuando una gran cantidad de tales censores pertenezca a la propia familia.

Cambia, todo cambia

En tiempos relativamente recientes el tema de la homosexualidad y un poco menos el de la diversidad sexual,  han sido llevados, tanto a la pantalla grande como a la chica; en ésta última la mayoría de las veces el gay era un personaje al cual se podía ridiculizar entre otras cosas porque era bastante tonto. Llama la atención que, todavía, muchos comediantes famosos se travisten y jotean con singular alegría. Pero es notorio que de manera gradual las cosas comienzan a modificarse pues como señala Martínez: “La ficción literaria (hoy a menudo transmitida en forma audiovisual) ha ido abriendo los caminos de la imaginación para que muchos de quienes jamás abrían podido contemplar la visión de dos hombres expresándose su amor tuvieran la ocasión de, abiertos los ojos, abrir también su mente (Martínez, 2011). Esta es una de las bondades del buen uso de los medios de comunicación masiva; pese al temor de muchos no se busca hacer apología de la diversidad sexual, sino de tratar temas que han sido silenciados, deformados y satanizados durante siglos. Las vidas de los personajes muestran que son más parecidos que diferentes al resto de los mortales y que por tanto todas aquellas cosas que se afirmaban respecto a ellos estaba plagado de prejuicios.

Prohibido prohibir

De manera similar a Donald Trump, las almas pudibundas intentan levantar un muro infranqueable para que el amor no se contamine, con el menor roce de quienes pueblan la Diversidad sexual, ignorando que los muros se pueden franquear por arriba o por abajo y hasta derrumbarse, “Remember Berlín”.

Hace un par de días vi una película que me pareció por demás interesante: “Papa: Hemingway en Cuba”. Narra la relación entre un joven periodista en busca de una figura paterna y el ganador del Premio Nobel de Literatura Ernest Hemingway (1899-1961), extraordinario escritor, que padeció depresión crónica, alcohólico y paranoico, sin embargo, debe quedar claro que muchos paranoicos también pueden ser objeto de persecución. Pero esto viene a colación porque una frase me estremeció:

“El único valor que tenemos como humanos son los riesgos que asumimos”. A muchos podrá parecerle extrema, pero hablando de postura frente a la vida y en este caso frente al amor me parece que encaja a la perfección, recordemos que mucha gente se casa Para taparle el ojo al macho, renunciado a su SER y desencadenando una serie de consecuencias inimaginables, entre las cuales destacan las relacionadas con la Ética. Pero hay otras personas que deciden ser leales y congruentes con ellas mismas, sin importar los avatares que deban superar. En los asuntos amorosos de igual forma se manifiestan, es decir, no disimulan y mucho menos se ocultan, son capaces de dar y, por supuesto esperan se les corresponda.

Luis Armando y Xabier

Quiero terminar señalando lo que el amor significa para mi: Se trata de un conjunto de sentimientos y valores despertados o provocados por una persona a la cual se le ofrecen o se le brindan; sobresalen la lealtad, el cariño, el respeto, la confianza, el deseo de compartir, el disfrute de su compañía, la atracción física, intelectual, afectiva y erótica. Lo ideal es la existencia de reciprocidad, pero ésta no puede exigirse, de modo que si no surge lo mejor es retirarse. Es más factible que el amor surja en la medida que la pareja se conoce y eso se consigue si se practica la autenticidad. No debe perderse de vista que el amor puede, por muy diversos motivos disminuir y hasta desaparecer, en esas circunstancias lo más conveniente es separarse en buenos términos, por muy doloroso que sea. Todo esto que he descrito no es inherente a un sexo o a una preferencia u orientación sexual, en realidad se trata de potencialidades susceptibles de desarrollarse en cualquier humano.

En síntesis, el amor en la Diversidad sexual en lo único que difiere del amor del resto de los mortales, es que requiere más aceptación por parte del propio SER y valor para atreverse a vivirlo como se merece.

Muchas gracias.

Bibliografía

  • Delfín Lara Francisco. Sexualidad, amor y deseo. Mesa Redonda en El Juglar. México, 1991.
  • Fonseca Hernández Carlos y Quintero Soto María Luisa. La teoría Queer: La de-construcción de las sexualidades periféricas. Sociológica. Vol. 24. México, 2009
  • Martínez Expósito Alfredo. La literatura gay española y el lugar de los estudios culturales. Lectora (d) revista de dones i textualitat. 2011
  • Rubin Gayle. Reflexionando sobre el sexo: notas para una teoría radical de la sexualidad. www.cholonautas.edu.pe/ Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales.
  • Sánchez Olvera Alma Rosa. Cuerpo y sexualidad, un derecho: avatares para su construcción en la diversidad sexual. Sociológica (México) Vol. 24. No. 69. enero/abril, 2009.
  • Szuster Daniela. ¿Sexualidad normal/sexualidad patológica? Análisis de la concepción de sexualidad dicotómica del psicoanalista Otto Kernberg. Revista de Ciencias Sociales.  
  • Weeks Jeffrey. El malestar de la sexualidad. Significados, mitos y sexualidades modernas. Talasa, Ediciones, Madrid, 1993

Resumen:

Atiendo problemáticas relacionadas con la sexualidad y el erotismo. Tengo más de 30 años de experiencia brindando terapia sexual. También doy conferencias, cursos o talleres sobre: sexualidad, erotismo, disfunciones sexuales, masculinidad, paternidad, prevención de la violencia y otros temas.

Viaje hacia la nada o la ausencia de diversidad

Conferencia impartida en el Congreso Internacional XIV de CONAPE en Boca del Río, Veracruz el 23 de abril del 2016

Quiero aprovechar este espacio para anunciar que dentro de un mes se realizará un encuentro por demás interesante denominado Congreso de las buenas costumbres sexuales. La conferencia magistral, Las buenas costumbres sexuales, correrá a cargo del extraordinario filósofo y sexólogo Prudencio Santamaría Santoyo. La mesa redonda, Las buenas costumbres sexuales, tiene asegurada la participación de Santamaría Santoyo; Prudencio impartirá el taller de ocho horas: Las buenas costumbres sexuales. Sin costo alguno podrán asistir al estreno del documental Las buenas costumbres sexuales, filmado, dirigido y narrado por Santamaría Santoyo. A quienes se inscriban el día de hoy se les obsequiara el libro Las buenas costumbres sexuales, cuyo autor, como podrán adivinar es:  Prudencio Santamaría Santoyo. Les esperamos.

2 juli766

Durante siglos miles de millones de personas han asegurado, que una deidad creó a todos los seres que han poblado este planeta, y por supuesto, al ser humano o al hombre como prefieren nombrar; no solo eso pues aseguran que lo creó a su imagen o semejanza con el fin de, que se enseñoreara y gobernara este planeta. De acuerdo con esa creencia los habitantes deberían ser iguales, cosa que no ocurre, pero explicaciones no les faltan: “Dios en su inmensa sabiduría” o “Los caminos del señor son infinitos” y otras por el estilo.

Todo con tal de no aceptar la Teoría de la evolución, la cual explica un origen común aunque diversificado para las diferentes especies que hasta la fecha han existido.

Se calcula la edad del Universo en más de 14,000 millones de años (MdA); la de la Tierra en 4,570 MdA y la de la vida en 4,000 MdA, sin embargo, es necesario aclarar que en aquellos tiempos la reproducción debe haber sido similar a la de una fotocopiadora, es decir, todos los individuos eran iguales, salvo cuando ocurría una mutación, pero en general los descendientes eran copias fieles de la célula de la cual provenían.

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El sexo surgió unos 1,000 MA de años después de la aparición de la vida y como bien se sabe se requiere, que dos individuos mezclen su material genético para tener descendientes, que aunque parecidos difieren de aquellos de sus antecesores, está claro que a partir de ahí la diversidad comenzó a manifestarse. Y aunque Darwin demostró, que todos los seres vivos tenemos un origen común, sin que ello impida las diferencias sino que más bien haya que explicarlas, todavía muchos anhelan e insisten en que somos una especie única y pura; imagino su pesadumbre y sufrimiento hace unas cuantas semanas, pues en una investigación donde se revisaron 1,523 genomas de personas de todo el mundo se halló que tuvimos cruces con Nenadertales al menos en tres ocasiones y también con Denisovanos (Sampedro, 2016); como es fácil inferir, ello significa que nuestro genoma es más variado de lo que parece.

Les comento que hace unos días tuve un sueño en el que se me aparecía  un personaje parecido a un duende o Chaneque como se dice por estos lares, el cual se burlaba porque yo no podía pronunciar unas letras proyectadas sobre una gran pantalla, al principio cuando solo eran tres o cuatro no tenía dificultad alguna, pero de súbito y a gran velocidad crecían en número, tanto que resultaban más difíciles de pronunciar que un apellido polaco; de repente me di cuenta que el personaje era el Mr. Mxyzptlk, aquel que hacía sufrir lo indecible a Superman y del cual solo podía librarse si lograba que tal individuo dijera su propio nombre al revés. Ya despierto me di cuenta que quizás el sueño, con una estructura inversa se relacionaba con las siglas del colectivo LGBT, porque; si Mr. Mxyzptkl al pronunciar su nombre al revés desaparecía, las iniciales del colectivo, por el contrario permitían visibilizar a personas no aceptadas, rechazadas y violentadas por una sociedad pudibunda.

Cabe señalar que, lo que en un principio fue lógico y entendible ha evolucionado a tal grado que ha crecido de forma desmesurada hasta hacerse impronunciable y difícil de memorizar, lo cual podría ofender a los olvidados, aunque a veces me pregunto ¿habrán sido todos convocados y habrán aceptado su inclusión o se agregaron como parte de una estrategia del activismo?

Vale la pena mencionar que de inicio el colectivo de la Diversidad sexual hacía referencia solo a las orientaciones sexuales diferentes a la Heterosexualidad, no obstante, de a poco se han ido anexando otros colectivos que forman parte de lo que en algún tiempo se denominó Minorías sexuales, aunque eso de minoría resulta bastante inexacto, pues lo más seguro es que día a día surjan más individuos que formarán grupos y exigirán, lógicamente, el respeto a sus derechos, es decir, a la expresión y disfrute de su actividad sexual para dejar de ser señalados, etiquetados, estigmatizados y sobretodo agredidos. Para complejizar aun más la situación es menester considerar, que no se trata de algo estático, emergerán nuevas Diversidades, pero las ya existentes se fragmentarán y por ende surgirán otras que aunque semejantes tendrán sus peculiaridades o mejor dicho particularidades.

Se necesita ser valiente, intrépido o vaya UD a saber qué para atreverse a pronunciar:

LGBTTITQAPO

Lo aquí descrito ocasiona muchos problemas a las personas conservadoras cuyos anquilosados pensamientos pretenden encasillar todo, por lo tanto no resisten y mucho menos permiten ningún tipo de modificación, a sus dictados por leve que sea.

Me gustaría saber si alguna de las aquí presentes querría tomar un curso sobre “Como ser una buena ama de casa”, porque si no sabe usar bien el trapeador corre el peligro de no ser del agrado de ese filósofo mexicano Julión Álvarez. 

Retomado el tema, resulta muy pertinente la observación de Careaga: “La diversidad sexual puede considerarse que abarca tres dimensiones para su análisis y definición: la orientación sexual, de acuerdo con la orientación erótico-afectiva del objeto amoroso; la identidad sexual, de acuerdo con la definición sexual que adopta la persona; y la expresión sexual, de acuerdo con las preferencias y comportamientos sexuales que adopta la persona. Estas dimensiones, sin embargo, no son lineales, se superponen e interactúan de manera cambiante a través del tiempo en las diferentes etapas de la vida (Careaga, 2004). Esto viene a colación porque no solo las personas pertenecientes a las siglas LGTBI pugnan por ser tratadas dignamente, existen otras que con independencia de su orientación o identidad sexual realizan prácticas eróticas no solo no avaladas  por los grupos conservadores sino que condenadas e incluso sancionadas. Piense solo por un momento en una pareja Sado-masoquista heterosexual, que pese a esta última característica es juzgada y condenada porque no coloca a la reproducción como el objetivo principal de sus encuentros eróticos. Igual suerte correrán las parejas heterosexuales que prefieren inventar todo tipo de estrategias para conseguir el placer antes que buscar el embarazo.

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Cuenta la leyenda que Ulises junto con parte de sus marineros fueron capturados por el Cíclope Polifemo, hijo de Poseidón o de Posidón como William Hansen (2011) prefiere llamarlo. El gigante cerró la puerta de su cueva con una gran roca para devorar a los marineros de dos en dos y así lo hizo con unos cuantos, pero a final de cuentas el ingenioso Ulises lo cegó y pudieron escapar cubriéndose con la piel de las ovejas de Polifemo; UDS con razón se preguntarán y este relato ¿a qué viene? Pues porque pareciera que los cíclopes aun habitan este planeta, son esos individuos para los cuales únicamente, su punto de vista es el bueno, el correcto, el que debe seguirse al pie de la letra, so pena de sancionar a quienes incumplan sus mandatos. No digo que haya que exterminarlos, pero si de enfrentarlos y evidenciarlos sin descanso y con inteligencia para que no sigan causando más daños. Al respecto un par de investigadores de la Universidad Autónoma del Estado de México comentan: “Hablar de tolerancia es difícil para quienes han sufrido la intolerancia, pero es necesario ser tolerantes y no con los que se equivocan poco, sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente, para que esa tolerancia sirva de ejemplo a otros” (Fonseca y Quintero, 2009). Puede parecer muy espiritual su recomendación y enardecer o contrariar a quiene optan por soluciones más vehementes e incluso belicosas, pero visto con detenimiento, la acciones violentas darían excusa y pie para que las autoridades ejercieran la represión aun con mayor energía e incluso, para de una u otra forma manipular a la población para hacer algo parecido; de modo que es menester mantener el dedo en el renglón e igualmente analizar cuánto se ha conseguido en este movimiento para realizar los ajustes necesarios.

Antes de seguir avanzando conviene analizar algunas definiciones sobre el tema en cuestión para formarnos una mejor idea al respecto.

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Hernández afirma: … los estudios sobre diversidad sexual reconocen tanto la esencialización de ciertas identidades, como la inestabilidad y el carácter no fijo de otras identidades y prácticas sexuales. Esto es indispensable para analizar la situación real de vida de las personas que asumen una identidad sexual estable de por vida, so pretexto de un compromiso afectivo o político, así como de las personas que hacen de su existencia sexual un campo diverso de experiencias sexuales y afectivas contradictorias e indefinidas (Hernández, 2005). El autor hace una apología de la aceptación del otro, no pretende mostrar algo estático, por el contrario, evidencia que se trata de un fenómeno dinámico, es decir, que siempre está en movimiento aunque de vez en cuando el movimiento sea cero.

Diversidad sexual según Velasco: “… conjunto de formas corporales, de identidades sexuales, de emociones y sentimientos, de orientaciones del deseo erótico y de las formas de expresión de éste. Así, la diversidad sexual comprende todos los cuerpos, todas las orientaciones del deseo sexual y todas las prácticas sexuales en combinaciones diversas (Velasco, 2009). Me agrada esta definición pues no se conforma con hablar solo de las Orientaciones o Preferencias sexuales, sino que incluye las prácticas sexuales, que por supuesto han variado a lo largo del tiempo, del espacio y de individuo a individuo; yo agregaría que actuar de esa forma y atreverse a realizar lo impensado o lo prohibido ha enriquecido  nuestra vida, aunque infinidad de personas se conforman con ejercer su erotismo al son de: Sale pan con lo mismo. Sin embargo, debo añadir que si así lo han elegido, es decir, si obran de común acuerdo, sin imposiciones y porque eso es lo que se les antoja, les deseo lo mejor, esto lo comento porque estoy de acuerdo con lo expresado

por Oscar Wilde (1854-1900): “El egoísmo no consiste en vivir como nos parece, sino en exigir que los demás vivan como a nosotros nos parece”. Estas palabras me parecen no solo exactas  sino también, y por desgracia vigentes; se antoja en primera instancia señalar a la religión como la primera instigadora en ese sentido y hay sobrada razón, pero después de indignarse es necesario reconocer la efectividad de su labor milenaria, porque millones de personas ya no lo ven como un mandato emanado de su credo, más bien lo consideran como algo innato, natural, digno de ser puesto en práctica para que todos vivan y se comporten de la forma en que unos cuantos indican, lo cual no necesariamente implica que ellos actúen en consecuencia.

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Uno de los más brillantes sexólogos mexicanos, Óscar Chávez Lanz asevera: “Los paradigmas estoicos son las larvas de discriminación y sometimiento que infectan la sociedad actual. La aceptación respetuosa de la diversidad cultural, y en particular de la diversidad sexual requiere de otros paradigmas, este cambio cultural es una tarea prioritaria en la construcción de un mundo en le que quepamos todas, todos y… todes” (Chávez, 2008). Resulta muy atractivo lo planteado por Óscar porque nos invita a pensar, esto es a usar los más de cien mil millones de neuronas que tenemos en el cerebro, no importa si las ideas no concuerdan, los diálogos pueden ser muy provechosos si se escucha con atención y respeto, si sopesan y analizan las propuestas en vez de obedecer servilmente.

Comparto con UDS mi definición sobre Diversidad sexual: “Todos aquellos comportamientos (imaginarios o reales) que han sido rechazados por no tener como fin último la reproducción, independientemente de la Preferencia sexual o identidad sexo-genérica de las personas que las realicen. Serán tan plurales o complejos como lo permita la imaginación, pero requieren del acuerdo entre las partes y sobretodo del respeto para ir en busca del placer”. Alguien puede pensar que resulta exagerado contemplar el plano de la fantasía, pero en el consultorio abundan las personas que se sienten muy mal porque, su mente se llena de pensamientos intrusivos, que pese a ser deliciosos y pudieran servir para disfrutar más de su erotismo, se tornan amenazantes pues van en contra de lo que desde su más tierna infancia les han impuesto.

Quienes piensen que todos los homosexuales son iguales se equivocan De cabo a rabo, dicho con el debido respeto, pero esa ha sido una estrategia muy usada y se les describe como: cobardes, delicados, afeminados, histéricos, limpios, pasionales, promiscuos, con muy buen gusto y muchos rasgos más que constituyen una imagen estereotipada. No obstante, cuando nos enfrentamos a la realidad nos percatamos que los estilos o tipologías son y han sido muy variadas, lo cual se relaciona con la época y el lugar de residencia; es entendible que el gay de la ciudad sea diferente del que vive en rancherías, pero incluso en las grandes urbes las desigualdades se manifiestan de acuerdo a la zona o municipio en que residas, mucho de verdad tiene aquello de “Dime tu código postal y te diré como bailas”. Desde un punto de vista teórico quienes viven en las grandes urbes tienen más libertad para expresarse, gracias a que de muchas maneras han salido a exigir el respeto a sus derechos, sin embargo, la homofobia, se manifiesta con gran frecuencia y de muchas formas.

Con gran frecuencia las personas estigmatizadas adoptan y se apropian de los epítetos en su contra para reírse de ellos mismo y de esa forma desarmar al agresor, por ejemplo, respecto a Salvador Novo, Alejandro Brito opina: “Como todo profesional del afeminamiento, acentúa la pose afectada con el objeto de potenciar su efecto desestabilizador, de provocar un mayor desconcierto en sus enemigos (Brito, 2010). Desde luego habrá quienes digan “Es un descarado, un sinvergüenza”, todo eso por atreverse, a veces de forma exagerada, a mostrarse como es, pero no olvidemos que las herramientas del censor, sin duda alguna antecesor del Big Brother, son mucho más que la vista; la escucha, ya sea directa o por medio de rumores les permite nutrir sus archivos para más adelante censurar lo que supone acontece en una intimidad, que no es tal pues puede ser vulnerada y violada en nombre de las buenas costumbres.

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Desde luego cada quien cree tener la razón y por eso algunos alardean: “Si los heterosexuales <machean>, los gays bien pueden jotear” (Monsiváis, 2010). Lo anterior puede parecer una completa aberración y una agresión a la sociedad porque los sacerdotes de la Heteronormatividad creen a pie juntillas, que el comportamiento está genéticamente determinado tanto para hombres como para mujeres, pero que por trastornos en el desarrollo o por influencias de algunos degenerados, la gente menuda puede torcer el camino e incrementar las cifras de los pervertidos. No advierten o si lo hacen, lo disimulan, que las mujeres caminan por la calles descaradamente sintiéndose mujeres, habrá quienes quieran ser más atractivas, más sensuales, más sexys, más llamativas, pero se sienten mujeres. En cambio los hombres fingen a cada instante porque eso que se denomina Masculinidad se sustenta en columnas de inseguridad; el que quiere ser considerado Un verdadero hombre: se para como hombre, camina como hombre, mira como hombre, baila como hombre y habla como hombre con la intención de que quien lo vea le devuelva con la mirada un diagnóstico positivo: Es hombre o al menos eso parece; teme vayan a decir que parece maricón o peor aun… mujer. Tanto actuar, tanto fingir, tensa y agota por eso cae como anillo al dedo aquel verso del poeta chileno Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, mejor conocido como Pablo Neruda: “Y sucede que me canso de ser hombre”. Lo ideal sería actuar sin cartabones o guiones preestablecidos, atreverse a fluir de forma natural y sin temor a la crítica precursora de la burla, el escarnio o la exclusión; satisfecho de actuar como guía el propio sentimiento para el momento o situación que sea.

Para que quede claro que hasta en lo heterosexuales más recalcitrantes existen variedades, ahí está la frase del célebre Cochiloco: “Yo soy bien macho, si mi Vieja me dice que me vaya a dormir, me voy, y no ando rogando como marica”. 

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Chistes aparte, deseo insistir en que la Diversidad sexual no se restringe a las Orientaciones o Preferencias sexuales, pues implica ir más allá de la normatividad; parte de su propuesta requiere alejarse de las moralinas que matizan y adornan los discursos del conservadurismo e invita a sumergirse de lleno en el terreno de la Ética, motivo por el cual, de una u otra forma habremos de participar pues como bien apuntó

Graciela Hierro: “Dejar que otras personas decidan la propia vida es tratar de evitar la reflexión ética, pero no se logra: declinar es una decisión. La ética es un ejercicio inevitable. Es tiempo de que hagamos de la responsabilidad, la congruencia y la solidaridad una sana costumbre, somos animales gregarios que podremos vivir de manera más armónica si somos capaces de respetar, no solo a quien piensa como nosotros sino también a quien no coincide con nuestras creencias. Pero igual se hace indispensable apoyar y luchar contra las injusticias que hacen más ríspido el camino. Basta de escondernos y de voltear la vista ante las atrocidades, tengamos en cuenta los versos de John Donne:

“La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad;

por consiguiente nunca preguntes ¿Por quién doblan las campanas?

Están doblando por ti.

En realidad nadie sabe, ni siquiera Alvin Toffler, que nos depara el futuro, por ello mismo conviene sentar los cimientos para hacerlo menos gravoso y aunque suene panfletario podemos comenzar, cada quien desde su propia trinchera.

Los rumbos del erotismo podrían ser incontables, pero su limitación obedece a la efectividad de la represión sexual ejercida desde hace milenios, bajo el argumento de que el único fin de la cópula era la reproducción, más como una burla del destino, la mayoría de las personas cuando van el encuentro sexo erótico, lo último que buscan es la reproducción, quizás uno de los mejores ejemplos sea aquel grafiti pintado durante la Guerra civil española que decía: Virgen María, tú que concebiste sin pecar, ayúdame a pecar si concebir. Bajo ninguna circunstancia afirmo que ya nadie ansía reproducirse, muchas personas sufren por no poder conseguirlo debido a problemáticas que antaño se le achacaban, exclusivamente, a las féminas y a que ahora sabemos son compartidas; la ciencia acude en ayuda de quienes presentan tales trastornos y les ofrece, oh maravilla, más que alternativas, opciones para lograr el embarazo.

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Para reforzar lo antes planteado he aquí las palabras de uno de los sexólogos más brillantes de Hispanoamérica, Xabier Lizarraga Crucha: … hay que reconocer que, a diferencia de lo que ocurre en otras especies, nuestra sexualidad no está determinada ni regulada por la inevitabilidad de un instinto o por un calendarizado periodo de celo, sino mediada y dispuesta por el deseo y la cultura; por consiguiente la mayoría de los encuentros sexuales de <sapiens> son infecundos y la intención de generar progenie pocas veces está presente… o solo lo está tangencialmente (Lizarraga, 2012).

Y a modo de reforzador les invito a reflexionar sobre lo dicho por el extraordinario primatólogo nacido en los Países Bajos Franz de Waal añade: “Si su única función fuera la reproducción, seguramente el sexo no necesitaría ser tan grato. Lo miraríamos como los niños a las verduras: recomendables pero no apetecibles (de Waal, 2007). Imagino que algo así deben experimentar quienes tienen relaciones solo por cumplir, pero ojo porque resulta prácticamente imposible que un hombre pueda fingir que está excitado desde el punto de vista sexual, por el contrario las féminas han tenido que realizar eso innumerables ocasiones, a veces como estrategia para sobrevivir e insisten en que ese tipo de experiencias son denigrantes. Para variar el varón elaborará excusas, cual más de inverosímiles, todo con el fin de evitar que sus acciones puedan interpretarse como insinuaciones sexuales y se evidencie su teatrito.

Creo que todo mundo podría aprender mucho, para su provecho al menos, de las actividades realizadas en el vasto territorio de la Diversidad sexual, y se sorprenderían al enterarse que el acuerdo constituye una parte medular de ese tipo de ese tipo de encuentros, lo cual casi nunca acontece en las parejas heterosexuales.

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Visto con detenimiento lo hasta ahora expuesto semeja una rebelión por parte de grupos marginados, integrantes de eso conocido como Otredad, que ha decido enfrentar tanto prohibiciones como agresiones y romper los silencios considerados como sempiternos, pero que no necesariamente lo son. “La diversidad sexual es la expresión de una resistencia activa que ha decidido tomar las calles, las tribunas, los espacios legislativos para exigir el reconocimiento de sus derechos: vivir su sexualidad libre de violencia; decidir con quien compartir su vida y prácticas sexuales; y manifestar públicamente sus afectos” (Sánchez, 2009). Actitud valiente que merece todo nuestro reconocimiento pues no resulta fácil aceptar que uno no es como esperaba la sociedad. Viene a mi mente el recuerdo de cuando un entrevistador chileno, avecindado en Miami le preguntó a Mauricio “¿Y UD cuándo se dio cuenta de que era homosexual?” Yo le había señalado que no quedaba claro cuál era el origen de ninguna de las orientaciones o preferencias sexuales, pero la respuesta de Mauricio fue contundente: “Yo no me di cuenta de que era homosexual, me di cuenta de que no era heterosexual”. Esto que puede parecer una anécdota más, a mi me parece muy relevante y enriquecedor porque un ser humano es, y se manifiesta de acuerdo a su esencia, pese a las presiones del exterior; por ello siempre he dicho que “La sociedad nos cría y nos crea”, sin embargo, hay personas capaces de resistir las presiones, las burlas o las agresiones, individduos que espantan de valientes y comparten su verdad, sin avergonzarse (que no hay razón) cuando hace falta y donde sea.

Igual viene a mi memoria la petición de un amigo para que hablara con su mamá pues desde que le confesó que era homosexual, la notaba rara. Cuando días más adelante platiqué con ella me dijo: “Paco yo sabía que algo le pasaba a mi hijo, porque es un hombre guapo, triunfador, solidario, buena personas y sin embargo, nunca le conocí una novia. Vivía con su mejor amigo y a todas partes iban juntos. Cuando hace unos días me dijo que era homosexual lo acepté de forma natural porque es mi hijo, pero me siento muy mal y triste, no por su preferencia, sino porque seguramente muchas veces debió haberse sentido mal y yo no estuve con él, eso si me duele muchísimo”.

Ese par de episodios me ha enseñado más que mucho de lo escrito en los libros, pero me animan a creer que podemos aminorar los malestares padecidos por tanta gente; parte de nuestra labor consiste en erradicar falacias para que la gente pueda pensar de manera más objetiva y por tanto, menos prejuiciosa. Si parte de lo que aprendamos en este encuentro lo ponemos en práctica y lo compartimos de forma fraterna, estaremos creciendo con seres humanos y Oj-Allah podamos contagiar a unos cuantos.

Felicito a la CONAPEP por el acierto de haber organizado este Congreso Internacional dedicado a la Diversidad sexual, y deseo que más allá del entusiasmo con el que suelen irse quienes asisten a este tipo de eventos, analicen y reflexiones qué pueden hacer para respetar a quienes habitan ese país denominado Otredad, pero sobretodo le invito a meditar sobre cómo borrar las fronteras para que todo mundo pueda vivir de manera más armónica.

Muchas gracias.

Bibliografía

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  • Brito Alejandro. Del clóset a la calle. Para ya no ser menos que nadie. En: Que se abra esa puerta: Crónicas y ensayos sobre la diversidad sexual. Editorial Paidós Mexicana S.A. México, 2010:Posición 325
  • Careaga Pérez Gloria. Introducción. En: Sexualidades diversas. Aproximaciones para su análisis. Editorial Miguel Ángel Porrúa. PUEG. Cámara de Diputados. México, 2004
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  • Cruz Sierra Salvador. Masculinidad y Diversidad Sexual. La manzana. Revista Internacional de Estudios sobre Masculinidades. Vol. 1. No. 1. Marzo, 2006
  • de Waal Franz. El mono que llevamos dentro. Editorial Tusquets, Metatemas. España, 2007:103
  • Fonseca Hernández Carlos y Quintero Soto María Luisa. La Teoría Queer: la de-construcción de las sexualidades periféricas. Sociológica. Vol. 24. No. 69. Enero-Abril. 2009:8
  • Generelo Jesús. La Diversidad Sexual y de Género en el Sistema Educativo: ¿qué sabemos sobre ella? Revista de Estadística y Sociedad 66. 2016
  • Hansen William. Los mitos clásicos. Una guía del mundo mítico de Grecia y Roma. Editorial Crítica. Barcelona. 2011
  • Hernández Cabrera Porfirio Miguel. Los estudios sobre diversidad sexual y la antropología mexicana: recuento de presencias. En: Revista de Estudios de Antropología Sexual. Instituto Nacional de Antropología e Historia. Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Primera época. Vol. 1. No. 1. enero-diciembre. 2005:16
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  • Velasco Víctor. El respeto a la diversidad, base de la propia felicidad. En: El sujeto sexuado: entre estereotipos y derechos. Memoria de la III Semana Cultural de la Diversidad Sexual. Edith Y. Peña, Lilia Hernández A., Francisco Ortíz P (Coordinadores). Instituto Nacional de Antropología e Historia. México, 2009:74.

 

Atiendo problemáticas relacionadas con la sexualidad y el erotismo. Tengo más de 30 años de experiencia brindando terapia sexual. También doy conferencias, cursos o talleres sobre: sexualidad, erotismo, disfunciones sexuales, masculinidad, paternidad, prevención de la violencia y otros temas.

La confusión de los sentimientos

NOTA: Me tocó cerrar el IX Congreso de CONAPEP en Ixtapa Zihuatanejo, las conferencias previas, lo mismo que los talleres habían sido excelentes y el tema de la Diversidad sexual había sido tratado exhaustivamente, la realidad es que poco quedaba por agregar, además el encanto de la playa, el sol y … Por ello decidí tratar de captar la atención y antes de comenzar les dije: 

Acabo de tener una experiencia muy desagradable porque al ir a mi cuarto y revisar la computadora no encontré la conferencia que me tocaba dar el día de hoy; en lugar de ese archivo me topé con un mensaje, donde se me pedía amablemente, pero con firmeza, leer el siguiente documento, acompañado de una serie de imágenes, lo que haré a continuación. Es por eso que la conferencia no es la que anuncié: De los perversos a los diversos si no ésta que me han impuesto:

La confusión de los sentimientos

Reflexionar en torno a cómo me siento es algo difícil, me cuesta trabajo describir lo que me sucede, quizás lo más cercano encaja con el título de uno de los libros de Stefan Zweig La confusión de los sentimientos. En efecto, es como una vorágine pues han existido momentos en que he transitado por la vida como si nada. En otros, me he identificado con lo que hacían los demás; hubo épocas en que admiraban mis actos, pero a veces he sido juzgado y considerado como alguien no solo  malo si no también despreciable.

Caín de Martín Boneo (1869).

La leyenda más cercana a mi es la del Judío errante. Nadie puede saber mi edad y yo menos que nadie pero mis recuerdos son tantos que se pierden en la noche de los tiempos. Resulta difícil que alguien crea lo que a continuación contaré, pero no me importa porque esto lo escribo para mi, no lo hago para justificarme o para pedir perdón, lo hago con la intención de saber el por qué y el para qué de ciertas conductas que he tenido, pero también para ver si averiguo a qué obedecen las reacciones de los demás, pues con gran frecuencia resultan inexplicables ya que van de la aceptación a la tolerancia, pero también a la condena, al señalamiento, al castigo, al intento de curación y finalmente, a una tolerancia forzada.

Me doy cuenta que La confusión de los sentimientos encaja perfecto en esta narrativa pero, no solo para mi si no también para quienes escuchen mi relato pues a veces mi voz tiene tonos de todas las edades, posiciones sociales, creencias religiosas, grados académicos e incluso a veces es de hombre y en otras de mujer. Es como si hubiera vivido a lo largo de la historia de la humanidad y quizás sea cierto pues, recuerdo cosas que incluso no aparecen en los libros. Pero basta de introducción iré a los hechos o mejor dicho evocaré mis recuerdos de la manera más fiel posible.

Mi memoria se remonta a una época tan antigua que las vestimentas eran muy distintas a las actuales, apenas fragmentos de pieles usados por si bajaba la temperatura. Cuando una hembra me atraía, me acercaba en busca de señales para averiguar  si sentía lo mismo que yo pero, estaba al pendiente de que no hubieran otros machos deseosos de lo mismo porque entonces tendría que pelear; si nada se interponía, satisfacíamos, quizás muy rápido, lo que ahora se describen como instintos. Es interesante comentar que con frecuencia nos escondíamos, no tanto por vergüenza si no para estar a salvo de competidores y de depredadores ¿cuánto tiempo las cosas fueron de ese modo? no lo recuerdo pero, de manera gradual comenzamos a hacer cosas, no necesariamente para buscar la preñez, las hacíamos porque nos producían placer; estoy seguro que no era el único. No se piense que era una época romántica donde todos se amaban y ayudaban, en realidad se echaban la mano, pero no todos y desde entonces ha sido importante la reciprocidad pues de lo contrario, al individuo que trataba de aprovecharse de los demás lo hacían a un lado y corría el peligro de perecer.

 

Bisonte en la cueva de Altamira, España

En la medida que se satisfacían las necesidades elementales, es decir, las necesarias para sobrevivir, la gente dispuso de más tiempo para si misma, poco a poco surgió el ocio y de ese modo el tiempo se ocupó para otras actividades como pintar partes del cuerpo en paredes de las cavernas o dibujar animales a manera de invocación para cazarlos más tarde, pero también otros en plena cópula y por supuesto para fabricar objetos a manera de adorno o para brindar satisfacción.

A mi juicio, el deseo sexual forma parte de todos nosotros y durante miles de años se satisfizo de forma similar a la de las otras especies, es decir, actos rápidos como las ya descritos en donde la descarga del macho le producía alivio y le permitía pasarla cómodamente hasta la siguiente vez en que le dieran ganas y hubiese con quien aliviar dicha urgencia. No todos los individuos tenían con quien unirse pero otros tampoco deseaban unirse a alguien y ello contribuyó a que idearan otras formas de satisfacer su apetito sexual, tantas como grande era su imaginación; lo que aun no entiendo es si los modos de satisfacerse surgen  de forma espontánea en los individuos o es algo aprendido, lo más probable es la existencia de ambas explicaciones. Esas estrategias para aliviar la tensión sexual eran, la mayoría de la ocasiones temporales y solo unas cuantas personas las elegían para no formar pareja; me parece que la gran mayoría de los individuos las ha incorporado a su repertorio erótico pero no lo mencionan, pese a lo placentero que resultan por las razones que poco a poco surgirán en mi relato.

Conocí la Grecia clásica aquella de los grandes filósofos (occidentales), inventores de la democracia aunque la mayoría de sus logros se debieron a los esclavos que trabajaban para ellos; como no los consideraban seres humanos podían hacerles (literalmente) lo que se les antojara. Los helénicos eran bastante flexibles en lo tocante a su erotismo, por ejemplo, se aceptaba que un maestro tuviera un pupilo a quien debía transmitirle sus enseñanzas (de todo tipo) siempre y cuando fuera joven, tan pronto adquiría rasgos de adulto cesaba esa relación; aquí entre nos algunos gastaban bastante en afeites para conservar a sus pupilos el mayor tiempo posible, algo así como Hasta que la barba nos alcance.

 

Trasladaré mi memoria un poco más adelante, quizás unos 50 años antes de nuestra era cuando goberné una villa de Jonia (actualmente conocida como Turquía), pertenezco al gran Imperio Romano el cual sometió a muchas naciones; las ansias de conquista del pueblo romano nos llevaron a viajar por rumbos infinitos y por cierto, nuestras huellas han sobrevivido a las inclemencias del tiempo. Era amo y señor de todo lo existente en esa ciudad pues mi potestad era absoluta, podía hacer uso a mi antojo de todo lo que sobrara, después de mandar el tributo al César. Unas centurias más tarde Lord Acton dijo, con toda la razón: El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente, en el inter, simple y sencillamente, lo puse en práctica. Admito que, guardadas las proporciones puede decirse lo mismo de mi que de Julio César Es hombre de todas las mujeres y mujer de todos los hombres. De seguro él aprendió en tierras asiáticas que el placer sexual no sólo lo brindan las mujeres a los hombres sino también de varón a varón y los refinamientos que tienen estas personas son tales que pueden hacerte enloquecer. Cuando uno se encuentra en esos trances, es decir, cuando todos los sentidos se agudizan nadie piensa ni en el amor ni en la reproducción. A lo largo de todos estos siglos he comprobado que disfruto no nada más con lo que me hacen, el que yo haga, también puede ser sumamente placentero pero de nueva cuenta las dudas crecen hasta hacerse insoportables. Vi que algunas personas disfrutaban cosas que otros les hubiesen producido mucho dolor y también constaté que hacer cosas de ese tipo pueden llevarlo a uno al éxtasis. Habrá quien piense Ese tipo de cosas las gozan solo los poderosos, sin embargo, no es así; en mis ansias por conocer todo lo posible sobre el sexo y sus placeres me disfrazaba para acudir a los barrios más pobres de la ciudad; las tabernas con escasa luz se prestaban para que la gente hiciera lo mismo que en mi corte; contaban quienes ahí asistían (hombres y mujeres) que lo mismo pasaba en sus hogares, por eso creo que las quejas elevadas contra mi, no eran tanto por el abuso del poder o por mis aficiones y conductas sexuales, más bien eran por envidia  pues imagino que si hubiesen estado en mi lugar hubieran hecho, al menos, lo mismo.

Como un relámpago vino a mi mente la imagen de Liduvina de Schiedman quien nació en el siglo XIV en Holanda, en el seno de una familia muy pobre. A los 15 años debido a un accidente quedó paralítica y al igual que la mayoría de quienes padecen esos trances maldijo y renegó contra su suerte, su destino y su dios pero un sacerdote le dijo: ¿No sabes que Dios al árbol que más quiere lo poda, para que produzca mayor fruto y a los hijos que más ama, más los hace sufrir?, esas palabras la impresionaron profundamente pues a partir de ese momento no solo se resignó a soportar sus dolores si no que dedicó su sufrimiento a su dios para salvar a otros, padeció terribles malestares (según nosotros) pero ella aseguraba que los disfrutaba entre más fuertes fueran.

 

Ahora les contaré de Margarita María Alacoque quien nació en el siglo XVII en Janots Borgoña en Francia, la quinta de siete hijos, de un matrimonio de buena posición pero como su papá murió cuando ella tenía 8 años se vieron en apuros económicos; para complicar la situación sufrió terribles dolores (quizás artritis reumatoide), motivo por el cual, permaneció en cama de los 9 a los 15 años; un día, le pidió a la virgen María que la curara y como se alivió, en señal de agradecimiento ingresó a un convento. Era una chica buena pero muy delicada y bastante asquerosa, tanto que no le gustaban ni el queso ni los alimentos de olores fuerte, sin embargo, después de cuidar a una mujer que estaba muy grave escribió lo siguiente: Tan severamente me corrigió en este punto, que queriendo limpiar el vómito de una enferma, no pude librarme de hacerlo con mi lengua y tragarlo diciéndole, si tuviera mil cuerpos, mil amores, mil vidas las inmolaría por sujetarme a vos. Hallé desde luego tantas delicias en esta acción, que habría deseado encontrar todos los días otras semejantes para aprender a vencerme sin tener otro testigo que Dios. Por las caras de algunas personas aquí presentes, ya no relataré lo que hizo con aquella anciana enferma de disentería (diarrea sanguinolenta) pero, me llama la atención que por acciones como de ese tipo a esas dos mujeres, las santificaron y en cambio a nosotros por busca el placer …  

 

El infierno. El Bosco

La flagelación la instituyó Pierre Damien allá por el año 1000 y tuvo gran acogida pues consideraban los creyentes que esa Disciplina los alejaba del pecado, y los acercaba a dios. Por mecanismos, a todas luces incomprensibles para la mayoría, esas acciones dolorosas en un principio sumían en tal éxtasis a los practicantes que hubo una especie de epidemia y el número de penitentes creció de forma alarmante pero no solo eso pues del ámbito religioso pasó al escolar y fue hasta el siglo XX que en Inglaterra se prohibió su práctica. Me llama la atención que cuando la iglesia fue incapaz de controlar a los penitentes advirtió que esas acciones en vez de acercar a dios eran perversiones.

Estos cambios en la conceptualización de las conductas me han desconcertado, no hay acuerdos o cambian a veces de forma dramática.

En otra de mis vidas estuve preso en la cárcel por masturbador y porque me mostraba desnudo; yo tenía mucho miedo porque la ley era sumamente cruel con aquellos a quienes consideraba depravados o aberrantes pero, las cosas cambiaron porque un médico (alemán) muy elegante platicó con muchos de nosotros y publicó el libro Piscopatía sexual, más tarde supe que se llamaba Richard von Krafft-Ebing. En su texto proporciona nuestros datos generales y luego menciona aquello de lo que se le acusa o le preocupa porque, incluyó relatos de muchos de sus pacientes, sin embargo, esas partes las escribió en latín de seguro para que solo unos cuantos (médicos, sacerdotes y abogados) las entendieran, más nunca imaginó que las ventas de los diccionarios Latín/Alemán se incrementarían notablemente. Krafft-Ebing consideraba perverso al individuo cuyo instinto sexual se alejara de Las leyes de la naturaleza, es decir, de la procreación, eso era un cambio, pero muy pequeño, más bien una especie de maquillaje pues ya no éramos pecadores, de súbito nos habíamos convertido en enfermos pero por los mismas causas que las religiosas, quiérase o no por darle más peso al placer que al embarazo.

Imaginatory portrait of the Marquis de Sade by H. Biberstein in ”L’Œuvre du marquis de Sade”, Guillaume Appolinaire (Edit.), Bibliothèque des Curieux, Paris, 1912. {{GallicaPic|NUMM-206645}}

Karfft-Ebing creó los términos de Sadismo después de leer algunas de las obras de Donatien Alphonse Françoise el Marqués de Sade y también el de Masoquismo inspirado en Venus con abrigo de pieles escrita por Sacher Masoch. A partir de 1886 año en que se publicó Psicopatía sexual hubo una especie de fiebre por el tema y las perversiones como las llamó fueron incontables; vaya empeño en buscarlas por doquier, en descripciones minuciosas enriquecidas, quizás por las fantasías del investigador. A veces me pregunto si eso ¿no será también una perversión?

Después de recobrar mi libertad me fui a Viena donde un médico daba consulta (bastante cara) a quien su madre, cariñosamente llamaba Sigi y cuya fama ha persistido hasta la actualidad, ignoro si cuenta con más seguidores que detractores pero estaba de moda y por eso le consulté; me sometí a psicoanálisis durante varios años; yo me la pasaba tendido en ese diván hablando siempre, él dijo pocas cosas durante todo ese tiempo pero me llamó la atención cuando comentó: “Sus problemas provienen de no haber conseguido un adecuado desarrollo de la infancia a la madurez, eso le impide alcanzar la meta ideal de hacer el sexo con una mujer”; cuando le dije que no entendía eso de no estar enfermo pero que no me desarrollé bien en la infancia, me aclaró, desde ese lugar donde no podía verlo, que todo mundo tenía aspectos perversos los cuales se tornaban en un problema cuando se volvían un fin en si mismos e impedían la sexualidad madura. Como supuse que la sexualidad madura para él significaba tener relaciones heterosexuales con el fin de engendrar hijos decidí suspender mi psicoanálisis y aunque dijo que esas eran resistencias me despedí de él, de la hermosa Viena y me trasladé a Berlín con el fin de conocer la obra de un médico muy culto quien allá por 1907 propuso la creación de una rama del conocimiento llamada Sexualwissenschaft y que UDS conocen como Sexología, decía que se relacionaba con disciplinas como: Biología, Antropología, Etnología, Filosofía, Historia, Literatura, Medicina y otras. Enfatizaba en que hablar de aberraciones o perversiones era un equívoco debido a la ignorancia pues esas conductas habían sido realizadas en otros tiempos y otros lugares; sugería a los médicos que en vez de patologizar se cultivaran más. Años más tarde un pionero de la Sexología en España (Gregorio Marañón) diría “Y el médico que solo sabe de Medicina, ni Medicina sabe”, estoy totalmente de acuerdo con él aunque haría extensiva esa propuesta, al menos, a todo mundo.   

Desde que tengo conciencia y créanme son miles de años, las guerras y otras acciones igual de violentas pero más cotidianas, me han parecido más perversas que mis conductas y acciones realizadas, solo o acompañado,  para obtener placeres eróticos indescriptibles.

 

Alfred Charles Kinsey (1894-1956)

 Alfred Charles Kinsey (1894-1956) 

En el siglo XX participé en unas entrevistas realizadas por un equipo dirigido por un biólogo estadounidense. Me convenció cuando dijo que sabía nada sobre sexualidad pues lo que hasta entonces se había escrito no era científico; en la primera investigación que él realizó participaron más de 5,000 hombres y unos años después realizó otra con un número similar de 5,000 mujeres. Aunque tuvo muchos detractores su obra ha influenciado a un sin fin de investigadores y me alivió un poco cuando comentó: biológicamente no hay ninguna forma de desahogo que yo considere anormal. Biológicamente no existe lo correcto ni lo incorrecto”. Me sentí bien pero nada más por un momento porque la sociedad seguía criticando y condenando lo que se alejaba de lo considerado como normal y respetable pese a que casi nadie lo cumplía; la hipocresía ha sido una constante y por eso es que vivimos bajo un doble sistema de valores.

Un poco más adelante participé en las actualizaciones de esos manuales reverenciados por los profesionales de la salud mental conocidos como DSM. La realidad es que han escrito mucho pero poco ha sido lo revisado (a fondo, con argumentos).Considero que se trata de un manual de buenas costumbres disfrazado de científico.

Parafilias fue el nombre que elegimos para substituir el de Desviaciones sexuales y desde entonces ya comienza a entenderse que no toda la gente con ese tipo de conductas padece un Trastorno mental.

Cuando estuve en el País de Gales platiqué con Jeffrey Weeks, de ese hombre me llamó la atención su basta cultura pero sobre todo que cuando tocamos el tema de las perversiones comentó: … “la ventaja de favorecer el término diversidad es que deja las preguntas importantes abiertas de par en par al debate, la negociación y la elección política”.

 

Alma Aldana, Francisco Delfín, Armando Lamadrid (qepd), David Barrios, Xabier Lizarraga, Rafel Mazín y Óscar Chávez.

 

Juan Luis Álvarez-Gayou RIP en 2017

Hace más de 30 años vine a México y me topé con la agradable sorpresa de que un grupo de sexólogos que en vez de perversiones hablaba de expresiones comportamentales de la sexualidad; enfatizaban que todo mundo tenía el potencial de efectuar esas conductas, las cuales podían incidir o no en el ámbito de lo erótico. Aseguraban que la variabilidad es inherente a los seres humanos pues somos individuos que cambiamos día a día. En referencia a la sexualidad y el erotismo señalaban: “todo está permitido, siempre y cuando quienes intervengan estén de acuerdo, no se vale hacer algo en contra de la voluntad de una persona”. Otro acierto suyo fue mencionar la existencia de dos marcadores, el primero en referencia a cuando ese tipo de comportamiento causa malestar a la persona y el segundo cuando el malestar afecta a otros, en esos casos valdría le pena intervenir desde el punto de vista terapéutico y en casos extremos recurrir a la ley. A ese grupo (Álvarez-Gayou, Lizarraga, Delfín, Sánchez, Aldana, Chávez, Araujo, Azuara, Barrios y otros) le pasó lo que a las granadas rojas cuando se caen del árbol, se partió y los granos volaron por todas partes, algunas semillas cayeron en buena tierra y crecieron. Si observan con cuidado, en estos días en este evento, se toparán con una que otra de esas personas.

Hace un par de años fui en calidad de oyente a la Universidad de California en Berkeley y tuve oportunidad de escuchar a una mujer cuestionadora y por demás interesante Judith Butler que ese día dijo: “El acto que uno hace, el acto que uno ejecuta, es, en cierto sentido, un acto que ya fue llevado a cabo antes de que uno llegue al escenario”. Butler pone el dedo en la llaga porque la gente tiende a realizar lo que le es impuesto, lo cual no necesariamente es lo que desea y eso, viéndolo con detenimiento resulta denigrante.

Finalmente, debo confesar que vine a este Congreso pero, dudo mucho que me identifiquen porque, no necesariamente soy ese desconocido  que, desde hace un buen rato te mira seductoramente; lo mismo puedo ser esa persona a la que conoces desde hace años que aquella con la que compartes la habitación o una de las que está en tu derredor. En fin, vine no para asolearme si no para averiguar qué piensan UDS al respecto.

Los deseos que tengo son inherentes a mi esencia; su satisfacción no tiene que ser de una sola forma pues la imaginación y la creatividad son cualidades compartidas en mayor o menor medida por los seres humanos aunque, la represión sexual ha obrado desde tiempos inmemoriales con el fin de controlar y someter a las personas.

¿Hasta cuándo se dejará de hablar de normalidad y anormalidad sexual?

Lo mismo que unos cuantos, que se han rebelado y atrevido a transitar por los diversos e interminables confines del erotismo, y pese a que dañar no es una de mis metas, la mayor parte de las veces me miran (si es que se atreven a hacerlo) con desprecio ¿Por qué les cuesta trabajo aceptar que mi conducta es solo una de tantas maneras de expresar la sexualidad?

 

Museo sobre Erotismo, Copenhagen, Dinamarca

La gente tiene relaciones sexuales por incontables razones pero desde hace milenios lo que casi nadie quiere es reproducirse (aunque no lo mencionen). Sería sensacional que en esos encuentros las personas obtuvieran placer, pero la experiencia me dice que no siempre ocurre de ese modo.

Quienes se auto designan  como paladines de la moral se resisten a respetarnos; se solazan (con gran sobriedad) a calificarnos y por tanto a condenarnos de por vida a portar una etiqueta vergonzante. El teatro se les caería si en algún momento, se conocieran las atrocidades que son capaces de cometer pero, ello no sucederá mientras el pueblo considere a la duda como un sacrilegio.

El ser humano puede satisfacer su apetito sexual del modo que le dicte su imaginación, solo o acompañado pero quien o quienes participen deben conocer las probables consecuencias de esos actos y aceptar de manera tanto informada como voluntaria; cuando no se cumplen esas condiciones se comete un delito pero eso, es otra historia.

Después del recorrido realizado hemos advertido que la lucha por alcanzar la verdadera libertad de elección continúa vigente por parte de unos cuantos; relato a continuación un par de cosas que sucedieron en esta semana y evidencia la tensión entre el conservadurismo y el respeto por el individuo; 1. la Suprema Corte de Justicia de la Nación (México) estableció el 5 de marzo que las palabras maricones y puñal usadas en un escrito periodístico de un diario poblano son actos discriminatorios y homófobos; 2. el Máximo Tribunal de Costa Rica señaló el 6 de marzo que el Dr. Jokin de Irala podrá, en el marco del V Congreso Centroamericano de Bioética, dictar una conferencia donde señala que la homosexualidad es una enfermedad curable.

Durante siglos se ha programado al individuo para obedecer órdenes establecidas desde tiempos inmemoriales, el miedo infundido les ha imposibilitado pensar lo cual impide que se atrevan a dudar; la famosa libertad no aparece por ningún lado.

UDS como profesionales de la Psicología pueden elegir el rumbo por el cual acompañar a la gente que atenderán, lo fácil es optar por lo establecido por aquello que brinda el aplauso de la mayoría; lo difícil es animar a las personas a tomar decisiones informadas y a responsabilizarse de sus actos.

Pero ojo, deben comenzar por UDS mismos pues la congruencia es indispensable ya que la Ética es un ejercicio inevitable y mucho más para profesionales de su tipo.

Es tiempo de aceptar que el Placer sexual no es ni pecaminoso, patológico o amenazante para la superviviencia de nuestra especie, por el contrario puede ser algo de lo más excelso siempre y cuando se realice con respeto, responsabilidad y de forma voluntaria.

Muchas gracias.

Bibliografía consultada

  • Krafft-Ebing Richard von. Psychopathia sexualis. Arcade Publishing. New York, 1998

  • Seoana Julio. Las culturas de la perversión. Evolución y cambio social. Documentos Córdoba 2010. Encuentros Jurídico-Psiquiátricos.

  • Szuster Daniela. ¿Sexualidad normal/sexualidad patológica? Análisis de la concepción de sexualidad dicotómica del psicoanalista Otto Kernberg. Revista de Ciencias Sociales. 126-127. 2009-2010.

  • Weeks Jeffrey. Sexualidad. Editorial Paidós (Género y sexualidad). México, 1998

 

 

 

Atiendo problemáticas relacionadas con la sexualidad y el erotismo. Tengo más de 30 años de experiencia brindando terapia sexual. También doy conferencias, cursos o talleres sobre: sexualidad, erotismo, disfunciones sexuales, masculinidad, paternidad, prevención de la violencia y otros temas.