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El amor en tiempos de la Diversidad sexual

Agradezco a Adilene Rivera por invitarme a compartir con UDS algunas reflexiones. Conferencia impartida en el Congreso CONAPEP, Puerto Vallarta, JAL. marzo del 2017

Sugiero que por unos instantes cierren los ojos, abran la mente, dejen que los recuerdos se muevan libremente y respondan en su interior, si se identifican con lo siguiente:

Desmayarse, atreverse, estar furioso,

áspero, tierno, liberal, esquivo,

alentado, mortal, difunto, vivo,

leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,

mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,

enojado, valiente, fugitivo,

satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,

beber veneno por licor süave,

olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,

dar la vida y el alma a un desengaño;

esto es amor, quien lo probó lo sabe.

Lope Félix de Vega y Carpio.

23 escasos siglos antes de que El ave de las tempestades, escribiera ese soneto, Hesíodo (¿700? aC) dijo que en el principio fue el Caos, luego Gea, el Tártaro y al final Eros

Eros de Lisipos (siglo IV AC)

“… el más hermoso entre los dioses inmortales, que afloja los miembros y cautiva de todos los hombres y todos los dioses el corazón y la sensata voluntad en sus pechos”. Suena lógico que se le describa como una de las primeras deidades pues resultó indispensable para poblar en primera instancia “El Olimpo”, pero posteriormente igual dejó sentir su influencia en nuestra especie.

Si bien se le describe como el dios del amor, del sexo y la fertilidad, para muchos autores su progenitura no queda del todo clara; algunos dicen que proviene de Afrodita y Ares; en cambio Platón (427-347 aC) señaló que era hijo de “Poros” (Abundancia) y de “Penia” (Pobreza) lo cual visto con detenimiento tiene bastante lógica. Para rematar esta introducción y como un aperitivo del tema en cuestión Eratóstenes (276-194 aC) afirmó que Eros es el patrón del amor entre hombres.

Papeles genéricos

La piñata. Carlos Orduña

Durante siglos, parte de la educación de la niña en los hogares incluía estrategias como los juegos, que la preparaban para en la adultez formar pareja y procrear una familia, debido a ello durante infinidad de años se encomió la maternidad a tal grado que para muchas féminas se constituyó como la más elevada meta de su vida. Dicha programación incluía esperar a que un hombre las eligiera, y aunque esto pueda sonar raro o increíble, quiérase o no todavía son más niñas que niños, a quienes les ilusiona casarse para tener hijos.

De manera similar, es decir desde hace innumerables años, los chicos sueñan con llegar a ser poderosos y dominar todo, eso incluirá tener muchas mujeres, sin que ello signifique un deseo para formalizar la unión, antes al contrario se especializará en rehuir. Quizás por eso, todavía en estos tiempos se espera que él sea el Sexperto; aunque como siempre ha ocurrido y es una especie de burla del destino, nadie le ha instruido en las artes eróticas.

En síntesis: “A los hombres se nos educa para conseguir la satisfacción inmediata e indiscriminada, en cambio, a las mujeres se les enseña que la sublimación del erotismo resulta más benéfica que su satisfacción” (Delfín, 1991).

Pero entrando en el tema en cuestión, el amor es un concepto muy manoseado, usado de forma indiscriminada, donde abundan las definiciones y existen tantos tipos que resultaría agotador enlistarlos, por ejemplo: Amor maternal, fraternal, filial, a la Patria, a sí mismo, amor de cabaret (Perdón esa es una canción, no apta para serenatas), al dinero, a dios, y un gigantesco etcétera. Pero en lo que coinciden la mayoría de los autores es en esperar que, el amor se le brinde a manos llenas a todas las criaturas, sin embargo, eso es una bonita idea que no siempre se cumple y sirven como recordatorio las palabras de Mario Benedetti: “No seamos sectarios: la infancia es a veces un paraíso perdido. Pero otras veces es un infierno de mierda”. Que no todo fue sensacional durante la infancia le queda claro a todo mundo, pero hay individuos que padecieron insultos, agresiones de todo tipo por no encajar en los papeles genéricos, es decir, en ser y comportarse como la sociedad espera, presiona y exige que lo hagan las niñas y los niños.

Preferencias sexuales

Cuando la persona se percata que no encaja en los papeles que la sociedad exige se cumplan, puede pasarla muy mal, y no sabe el por qué ni alcanza a vislumbrar con quién acudir para obtener una explicación o al menos algo de consuelo. Hace años, en un programa de televisión en Miami, el conductor chileno preguntó a su entrevistado: ¿Dígame UD desde cuándo se dio cuenta de que era homosexual?. El aludido respondió simple, pero contundentemente: Yo no me di cuenta de que era homosexual, me di cuenta de que no era heterosexual. Esto evidencia que las personas son de cierta manera, y por tanto resultan absurdas y agresivas las supuestas terapias de reorientación sexual.

Retornando al tema en cuestión, durante años se describió como normal o idónea a la pareja heterosexual unida en sacro matrimonio con fines reproductivos, sin embargo, quienes no encajaban en ese esquema eran mal vistos y combatidos a sangre y fuego, en torno a ello Fonseca y Quintero comentan:

“… las sexualidades periféricas están basadas en la resistencia a los valores tradicionales, y al asumir la transgresión muchas veces el precio que se tiene que pagar es el rechazo social, la discriminación y el estigma (Fonseca y Quintero, 2009). Una pregunta clave sería ¿que tan dispuesto estoy a manifestarme como soy y no como los otros quieren, desean, o exigen que lo haga? Las presiones llegan ser terribles, incluso criminales, pero es uno a final de cuentas quien debe elegir que hacer y quizás por ello vienen a mi mente las palabras dichas por ¿Dolores Ibarruri (La Pasionaria), Benito Juárez, Emiliano Zapata o el Che Guevara? “Más vale morir de pie, que morir de rodillas”. La autoría es lo de menos, lo importante es el significado que se le otorgue y si se lleva a cabo o no.

Una película por demás interesante y relacionada con el tópico analizado es:“El honor perdido de Christopher Jefferies (The lost honour of Christopher Jefferies)”, se trata de una historia real acerca de un profesor universitario de Bristol en el Reino Unido, acusado injustamente por el asesinato de una vecina. Fue sometido a un linchamiento mediático tan intenso que la gente de su comunidad lo tildaba de asesino, los argumentos en su contra fueron: “Es que es raro, su peinado y tinte de pelo son extraños, vive solo, quizás sea homosexual, es poco comunicativo, es petulante y…”. Visto en retrospectiva era un profesor intachable y ciudadano ejemplar, pero que prefería vivir aislado y a su modo. La policía igual sucumbió a la presión mediática y lo trató como culpable, hasta que apareció el verdadero asesino. Jefferies luchó con denuedo contra los medios de comunicación que lo estigmatizaron de tal modo que consiguió una compensación económica y una disculpa pública. ¿Qué tan factible sería demandar a los medios de comunicación en este país por los constantes ataques y hostigamientos contra personas de la diversidad sexual?

Esto que suena tan lógico requiere un buen conocimiento y aceptación de uno mismo, la consecución de ello llevará a que el individuo luzca como un ser íntegro y seguro de sí, lo cual le hará más agradable no sólo para conseguir pareja sino para interactuar con quienes le rodean.

A finales del siglo pasado Jeffrey Weeks escribió: “… el sexo en sí mismo no es ni bueno ni malo, sino un campo de posibilidades y potencialidades que deben juzgarse por el contexto en que ocurren. Así, abre camino a la aceptación de la diversidad como la norma de nuestra cultura y el medio apropiado para pensar sobre la sexualidad” (Weeks, 1993). Lo dicho por el historiador, sociólogo y activista del País de Gales puede hacerse extensivo al amor, que por cierto ha sido definido infinidad de ocasiones como el sentimiento más puro que puede existir y que por tanto sería ideal colmará a cada uno de los habitantes de este planeta, humanos incluidos.

Un tema que da para mucho, incluso para un congreso entero es el del enamoramiento o Limeranza como prefería denominarlo la Psicóloga estadounidense Dorothy Tennov (1928-2007), considero que conviene tenerlo en cuenta y tratar de establecer la diferencia con el del amor, porque el primero es arrebatador, intenso, espectacular, pero con una duración menor a dos años, en cambio el amor suele ser más calmo, pero también más duradero. Me recordaba mi amiga y colega Vicenta Hernández Haddad, que a principios de los ochentas yo sugería que no se casara la gente cuando estaba enamorada, porque el enamoramiento me parece una especie de obra de teatro donde un primer actor representa un papel para una primera actriz; no contentos con lo anterior revestimos a la otra persona, no con sus mejores galas sino con unas que jamás ha tenido y quizás nunca tendrá, para completar la fantasía la despojamos de sus defectos y por tanto roza la perfección, pese a la opinión de una gran cantidad de nuestros conocidos.

Al principio mencioné al filósofo de los hombros anchos (Platón) quien postulaba que los humanos proveníamos de los Andróginos, aquellos seres que tuvieron la osadía de pensar en luchar contra las deidades del Olimpo y que por tal razón Zeus los escindió, es por ello que desde entonces buscan con denuedo su complemento; de ahí viene también esa conseja de Buscar su media naranja, por muy romántico que suene no me convence y considero preferible buscar un humano íntegro con quien sea posible seguir creciendo.

Cuando se habla del amor un sin fin de conceptos complementarios acuden a la mente y entre ellos destaca lo relacionado con la maternidad. Frente a una relación lésbica, es muy factible que las almas piadosas digan a coro: “Atentan contra la más elemental y virtuosa de las características femeninas… ser madre”. Consideran imposible que pueda darse la preñez entre dos mujeres, y eso que hace muchos años la sin par Rosario Castellanos dijera en su poema Kinsey Report:

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A los indispensables (como ellos se creen)

los puede usted echar a la basura,

como hicimos nosotras.

Mi amiga y yo nos entendemos bien.

Y la que manda es tierna, como compensación;

así como también la que obedece

es coqueta y se toma sus revanchas.

Vamos a muchas fiestas, viajamos a menudo

y en el hotel pedimos

un solo cuarto y una sola cama.

Se burlan de nosotras pero también nosotras

nos burlarnos de ellos y quedamos a mano.

Cuando nos aburramos de estar solas

alguna de dos dos irá a agenciarse un hijo.

¡No, no de esa manera! En el laboratorio

de la inseminación artificial.

Pero en el supuesto de que se atrevan a decir que desean procrear igual serán condenadas bajo el argumento“Jamás porque de seguro a la criatura la harían lesbiana”. Más como dicen los abogados: “Aceptando sin conceder”, que lo anterior fuese cierto costaría mucho trabajo explicar porque de una pareja heterosexual nacen homosexuales y lesbianas.

Por increíble que parezca la situación se torna peor si la pareja de homosexuales manifiesta deseos de ejercer su paternidad ya sea de forma natural, por medio de la inseminación artificial o recurriendo a la adopción, en ese caso las sospechas y preocupaciones girarán en torno a: “De ninguna manera porque serían capaces de violar a esa criatura y la volverían homosexual como ellos”. Por fortuna los cambios, aunque de forma tortuosa y sobretodo lenta se están dando, como muestra de ello, en la CDMX lo mismo que en más de 25 países ya está legalizada la adopción para estas parejas.

A finales del siglo pasado Gayle Rubin dijo: “… (se) deberían juzgar los actos sexuales por la forma en que se tratan quienes participan en la relación amorosa, por el nivel de consideración mutua, por la presencia o ausencia de coerción y por la cantidad y calidad de placeres que aporta. El que los actos sean homosexuales o no, en parejas o grupos, desnudos o en ropa interior, libres o comerciales, con o sin video, no debería de ser objeto de preocupación ética (Rubin, 1984). Esto que luce como una perogrullada causó un gran impacto y todavía lo hace entre todas esa gente para la cual, lo único aceptable es la unión de un hombre y una mujer con fines reproductivos; el que se lleven bien, se respeten, se apoyen o vivan en armonía no tiene tanta importancia, como el que permanezcan juntos y se vean como una familia tradicional o como dicen en el vecino país del norte “Happy family”. Por eso y porque jamás se les dará gusto a la gente, es preferible pensar en lo que cada quien quiere y procurar no dañar a la persona con la que se establezca la relación, sin embargo, esto último es relativo porque todas las parejas tienen desavenencias; aunque lo interesante e importante es la forma como discuten o pelean los miembros de las díadas. Sin duda alguna, vale la pena que las desavenencias se encaren o afronten de forma leal y, por absurdo que parezca sin tratar de derrotar a la pareja; sugiero no pierdan de vista que conforman un equipo y que por lo tanto es preferible juntar los esfuerzos. Oj-Allah lo anterior quede más claro después de escuchar lo siguiente, relacionado con las uniones conyugales:

Uncir: atar o sujetar al yugo bueyes mulas u otras bestias.

Yugo: instrumento para unir a dos bueyes o mulas en una yunta, formado por una pieza alargada de madera con dos arcos que se ajustan a la cabeza o al cuello de los animales y que, se sujeta a la lanza de un carro o el timón de un arado, permite que tiren de ellos.

Como hijo de campesinos que algunas veces viajé en carretas, y sé que cuando cada buey jala por su lado, o uno de ellos no jala o ninguno de los dos se esfuerza, ocurre un verdadero desastre, si UDS concluyen que eso NO sólo sucede entre bueyes, habré conseguido mi objetivo.

Aunque en los matrimonios cristianos se estipula que la unión será Hasta que la muerte les separe, cada vez con mayor frecuencia terminan en divorcio, lo cual lejos de ser un fracaso puede ser una buena decisión. En contraste las uniones establecidas entre personas de la Diversidad sexual suelen ser de corta duración, signadas por la invisibilidad, lo cual si bien pudiera fortalecerla termina fastidiándola. Y es que emparejarse resulta difícil porque no abundan los modelos, no obstante, esto eso lejos de ser un obstáculo, a la larga puede resultar favorable pues permite construir de modo más libre y menos  estereotipado el modo de compartir, es decir, buscando la equidad, el respeto, la confianza y la armonía. Déjenme compartirles, que en diversos foros cuando he dicho: Por favor, levanten la mano aquellas personas a las que les gustaría formar una pareja como la de sus padres, casi todo mundo permanece con las manos en los costados, mirando con una sonrisa cómplice a quienes le rodean. Esto significa que abundan las oportunidades para mejorar las relaciones.

No estoy tan de acuerdo con considerar a la espontaneidad como la esencia de las relaciones, en realidad resulta de gran importancia el establecer reglas pues en la mayoría de las uniones, son tácitas lo cual de una u otra forma es una muestra de falta de responsabilidad. Más temprano que tarde y ante una determinada conducta inesperada para una de las dos personas, se escuchará el típico: Yo pensé, que tú pensabas igual que yo. Conviene hablar de todo lo que uno está dispuesto a hacer, pero de igual manera mencionar los límites, esto es aquello con lo que uno no está dispuesto a transigir.

Si la palabra regla les parece demasiado fuerte pueden recurrir a los acuerdos; retomando algunas ideas de Álex Grijelmo, escritor y periodista español notable conocedor de la lengua española, puede decirse que Acordar viene de Acorde, y la música está formada, entre otras cosas por los Acordes, estos se relacionan con la armonía por ello la música fluye; pero también la raíz Cord, se relaciona con la raíz indoeuropea Kerd que significa corazón, por lo tanto cuando Acordamos, actuamos de corazón a corazón.

A principios de los ochentas un especialista en pareja me dijo: Paco te voy a dar el secreto para vivir bien pareja; se necesitan sólo tres cosas: 1. Ceder, 2. Ceder y 3. Ceder. Con el paso del tiempo me he dado cuenta que tiene algo de razón, sin embargo, a mi me parece que es conveniente ceder por convicción, pero jamás por miedo o imposición.

Influencia cristiana

Cada vez con menor frecuencia observamos pastores arreando a sus rebaños de cabras u ovejas cuando les llevan a pastar; tan pronto comienza a caer la tarde retornarán y los encerrarán en el corral para protegerlos y controlarlos. Quizás por lo anterior me ha llamado la atención que varias religiones hagan uso de metáforas como las ovejas conducidas por un pastor, el cual les guía y protege, pero que a final de cuentas con inflexibles y a veces cruentas estrategias dirige su vida, aquí en la Tierra y hasta en el más allá. Lo anterior se relaciona con lo mencionado por Daniela Szuster: “Los seres humanos encarnamos un misterio, con riqueza y potencial inimaginable, ¿para que reducirnos a una identidad rígida? ¿para que reducirnos a creer que ya está escrito todo nuestro comportamiento y todas las maneras de deber ser? (Szuster, 2010). Parte de las respuestas serían: para que el individuo dude de sí mismo y por lo tanto sea manejable. Para que no se atreva a dudar y se resigne a obedecer, lo mismo que las ovejas. Para que no dé problemas ni haga cuestionamientos que pudieran contagiar a quienes le rodean. Para que viva en situación de eterna dependencia, agradeciendo las migajas que se le brinden de vez en cuando.

El chiste es conseguir que la gente se sienta mal y en deuda si se atreve a desobedecer los mandatos de su familia, sociedad y a final de cuentas de su religión.

El ala más conservadora de la sociedad se erige como paradigma de la perfección, y dictamina las reglas del juego estipulando que las parejas deben estar formadas sólo por un hombre y una mujer; pareciera que no hay ni para donde hacerse; según estos grupos el amor puro, sólo acontece cuando la unión es entre él y ella, cobijado tanto por el manto de la heterosexualidad como de la reproducción. De un sólo tajo eliminan la posibilidad de que el amor pueda surgir en el ámbito de la Diversidad sexual. No obstante, coros de voces cada vez más numerosos se han dejado escuchar desde diferentes ámbitos, a veces de forma tímida, con gran frecuencia encubierta o camuflada, pero igual manifestando su SER pese a las consecuencias que en ocasiones han llegado a ser fatales.

Diversidad sexual

Un escritor que destacó por su inteligencia, autor de obras de teatro, poeta, esteta y agudo crítico de su sociedad dejó páginas inolvidables y pensamientos que la gente repite con placer, pero igual fragmentos que retratan a la perfección sus padecimientos:

“Amor es en consecuencia, el nombre para el deseo y la persecución de esa integridad”. “Nuestra raza sólo podría llegar a ser plenamente feliz si lleváramos el amor a su culminación y cada uno encontrara el amado que le pertenece retornando a su antigua naturaleza”. “Pero voy a la cárcel, de todos modos, por la revista estudiantil de tu amigo y «el Amor que no se atreve a decir su nombre”. Así se expresaba Oscar Wilde allá por 1897 y durante mucho tiempo una gran cantidad de personas sintieron la necesidad de actuar de forma semejante, es decir, desde clóset por considerar que esa estrategia les permitía sobrevivir, sin darse cuenta que ello, quiérase o no fortalecía la homofobia o para ser más exactos la fobia a la diversidad sexual.

Precisamente por ello infinidad de personas, de manera gradual han conscientizado su situación y aceptado que nada hay de malo o patológico en su esencia, en su forma de ser aunque difiera de la heterosexualidad. Enfrentando infinidad de trabas, muchas de los cuales residían más en su mente que en su cerebro y otros obstáculos, que grupos conservadores de la sociedad erigen con singular alegría, esta gente disidente se atreve a alzar la voz y a exigir lo que les corresponde porque simple y sencillamente son seres humanos, y es que de acuerdo con Sánchez “La diversidad sexual es la expresión de una resistencia activa que ha decidido tomar las calles, las tribunas, los espacios legislativos para exigir el reconocimiento de sus derechos: vivir su sexualidad libre de violencia; decidir con quien compartir su vida y práctica sexuales; y manifestar públicamente sus afectos” (Sánchez, 2009). Está claro que los cambios no suceden por justos que resulten; la estrategia del avestruz (por cierto nunca comprobada), lo único que consigue es que las situaciones desventajosas se conserven y que sean esgrimidas como prueba de la maldad que encierran en sí mismas. Por ello, resulta preferible e indispensable no avergonzarse de lo que uno es, pese a que dicha postura resulte desagradable e incómoda para la gente conservadora aun cuando una gran cantidad de tales censores pertenezca a la propia familia.

Cambia, todo cambia

En tiempos relativamente recientes el tema de la homosexualidad y un poco menos el de la diversidad sexual,  han sido llevados, tanto a la pantalla grande como a la chica; en ésta última la mayoría de las veces el gay era un personaje al cual se podía ridiculizar entre otras cosas porque era bastante tonto. Llama la atención que, todavía, muchos comediantes famosos se travisten y jotean con singular alegría. Pero es notorio que de manera gradual las cosas comienzan a modificarse pues como señala Martínez: “La ficción literaria (hoy a menudo transmitida en forma audiovisual) ha ido abriendo los caminos de la imaginación para que muchos de quienes jamás abrían podido contemplar la visión de dos hombres expresándose su amor tuvieran la ocasión de, abiertos los ojos, abrir también su mente (Martínez, 2011). Esta es una de las bondades del buen uso de los medios de comunicación masiva; pese al temor de muchos no se busca hacer apología de la diversidad sexual, sino de tratar temas que han sido silenciados, deformados y satanizados durante siglos. Las vidas de los personajes muestran que son más parecidos que diferentes al resto de los mortales y que por tanto todas aquellas cosas que se afirmaban respecto a ellos estaba plagado de prejuicios.

Prohibido prohibir

De manera similar a Donald Trump, las almas pudibundas intentan levantar un muro infranqueable para que el amor no se contamine, con el menor roce de quienes pueblan la Diversidad sexual, ignorando que los muros se pueden franquear por arriba o por abajo y hasta derrumbarse, “Remember Berlín”.

Hace un par de días vi una película que me pareció por demás interesante: “Papa: Hemingway en Cuba”. Narra la relación entre un joven periodista en busca de una figura paterna y el ganador del Premio Nobel de Literatura Ernest Hemingway (1899-1961), extraordinario escritor, que padeció depresión crónica, alcohólico y paranoico, sin embargo, debe quedar claro que muchos paranoicos también pueden ser objeto de persecución. Pero esto viene a colación porque una frase me estremeció:

“El único valor que tenemos como humanos son los riesgos que asumimos”. A muchos podrá parecerle extrema, pero hablando de postura frente a la vida y en este caso frente al amor me parece que encaja a la perfección, recordemos que mucha gente se casa Para taparle el ojo al macho, renunciado a su SER y desencadenando una serie de consecuencias inimaginables, entre las cuales destacan las relacionadas con la Ética. Pero hay otras personas que deciden ser leales y congruentes con ellas mismas, sin importar los avatares que deban superar. En los asuntos amorosos de igual forma se manifiestan, es decir, no disimulan y mucho menos se ocultan, son capaces de dar y, por supuesto esperan se les corresponda.

Luis Armando y Xabier

Quiero terminar señalando lo que el amor significa para mi: Se trata de un conjunto de sentimientos y valores despertados o provocados por una persona a la cual se le ofrecen o se le brindan; sobresalen la lealtad, el cariño, el respeto, la confianza, el deseo de compartir, el disfrute de su compañía, la atracción física, intelectual, afectiva y erótica. Lo ideal es la existencia de reciprocidad, pero ésta no puede exigirse, de modo que si no surge lo mejor es retirarse. Es más factible que el amor surja en la medida que la pareja se conoce y eso se consigue si se practica la autenticidad. No debe perderse de vista que el amor puede, por muy diversos motivos disminuir y hasta desaparecer, en esas circunstancias lo más conveniente es separarse en buenos términos, por muy doloroso que sea. Todo esto que he descrito no es inherente a un sexo o a una preferencia u orientación sexual, en realidad se trata de potencialidades susceptibles de desarrollarse en cualquier humano.

En síntesis, el amor en la Diversidad sexual en lo único que difiere del amor del resto de los mortales, es que requiere más aceptación por parte del propio SER y valor para atreverse a vivirlo como se merece.

Muchas gracias.

Bibliografía

  • Delfín Lara Francisco. Sexualidad, amor y deseo. Mesa Redonda en El Juglar. México, 1991.

  • Fonseca Hernández Carlos y Quintero Soto María Luisa. La teoría Queer: La de-construcción de las sexualidades periféricas. Sociológica. Vol. 24. México, 2009

  • Martínez Expósito Alfredo. La literatura gay española y el lugar de los estudios culturales. Lectora (d) revista de dones i textualitat. 2011

  • Rubin Gayle. Reflexionando sobre el sexo: notas para una teoría radical de la sexualidad. www.cholonautas.edu.pe/ Biblioteca Virtual de Ciencias Sociales.

  • Sánchez Olvera Alma Rosa. Cuerpo y sexualidad, un derecho: avatares para su construcción en la diversidad sexual. Sociológica (México) Vol. 24. No. 69. enero/abril, 2009.

  • Szuster Daniela. ¿Sexualidad normal/sexualidad patológica? Análisis de la concepción de sexualidad dicotómica del psicoanalista Otto Kernberg. Revista de Ciencias Sociales.  

  • Weeks Jeffrey. El malestar de la sexualidad. Significados, mitos y sexualidades modernas. Talasa, Ediciones, Madrid, 1993

Atiendo problemáticas relacionadas con la sexualidad y el erotismo. Tengo más de 30 años de experiencia brindando terapia sexual. También doy conferencias, cursos o talleres sobre: sexualidad, erotismo, disfunciones sexuales, masculinidad, paternidad, prevención de la violencia y otros temas.

¿Y te acostaste con él? ¿Y la amas?

El pasado 8 de abril, por parte del Instituto Universitario Carl Rogers de Puebla, me invitaron a dar una Conferencia Magistral en el Teatro de la Ciudad de Puebla. Me apoyé en parte del presente escrito. 

Durante centurias y en diversas sociedades se ha dado por sentado que esas preguntas circulan en la mente de todo aquel miembro de la díada a quien El monstruo de los ojos verdes le estuviera devorando el alma ( no usé el verbo corroer porque el gerundio suena feo pero escrito se ve mucho peor). Las explicaciones de por qué esos cuestionamientos  son planteados de forma específica de acuerdo al sexo, surgen en forma casi automática, cual si fuera una cascada y con una lógica aplastante, lo cual no significa que sean correctas pero, no sólo por parte de cualquier mortal (que en estos tiempos tenemos más probabilidades de serlo pese o por lo dicho por nuestras autoridades) si no también lo han suscrito especialistas de diversas nacionalidades. A lo largo del presente escrito intentaremos analizar el origen de los celos, su expresión, consecuencias para también reflexionar en torno a qué se puede hacer con ellos.

Deidades celosas

jupiter

Lo mismo que en muchos ámbitos de nuestra existencia en este tópico, las religiones, igualmente, desempeñan un papel fundamental; los griegos tenían en una de sus primeras deidades a uno de los mejores ejemplos, Hera la tercera esposa de Zeus que por cierto era su hermana mayor siempre fue celosa, ad nauseam, aunque debemos reconocer que el jefe supremo del Olimpo le daba numerosos motivos para ello pues como se dice en México Le tiraba a todo lo que se movía; la forma como Hera era usaba su poder para castigar a algunas de las parejas de su olímpico cónyuge son dignos de analizar porque, con gran frecuencia se excedía e igual cabe preguntarse ¿por qué seguía con Zeus?

hacía con esos sentimientos

Pero abandonemos el Olimpo y reconozcamos que en sociedades como la nuestra es inevitable mencionar que según la Biblia el primer mandamiento dice: No tendrás otros dioses además de mí. No te harás escultura ni imagen alguna de lo que hay arriba en los cielos, ni en lo que hay debajo de la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo Yahvé, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la inequidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y tengo misericordia por mil generaciones con los que me aman y guardan mis mandamientos. (Ex/20/03-06) Puesto en estos trances pareciera que Yahveh fue más violento que Hera, sin embargo, más que la contabilidad (y no es que no importen los asesinados como parece pasar en México) llama la atención la violenta respuesta ante hechos o suposiciones ¿dónde quedó aquello de que En el principio fue el Verbo?

Lo dicho antes sirve para comenzar a deshacer el ovillo; por eso no resisto comentar la siguiente anécdota: Muchas casas en México pegaban en las puertas o ventanas o en el lugar que más fácilmente permitía su lectura, una calcomanía que decía más o menos lo siguiente: Este hogar es católico y no aceptamos propaganda de ninguna secta, aquí adoramos a … Nosotros en cambio aceptábamos cualquier mensaje o mejor dicho, aunque no profesamos religión alguna creemos que vale la pena saber algo respecto a ellas, de modo que nuestras hijas escucharon a muchas personas dedicadas al proselitismo religioso. Una mañana en que una mujer les recitaba algunos pasajes bíblicos, una de mis hijas (siete años) le preguntó ¿Es cierto que UDS no aceptan que se le rindan honores a la bandera? La mujer elevó los ojos al cielo, los cerró, suspiró y dijo con voz grave: “No porque Dios es muy celoso”. Mi hija lanzó otra pregunta llena de lógica infantil: Pero, si es el único dios ¿por qué se pone celoso? Fin del mensaje: airadas a más no poder, con movimientos acelerados, guardaron sus papeles en sus portafolios y se retiraron sin dignarse a vernos. Pensé ¿qué clase de deidad es aquella capaz de recelar de unos adversarios que ha dicho son inexistentes? Me queda claro que se necesita confiar en uno mismo para no ser celoso.

La tentación de Santo Tomás de Aquino. Diego Velázquez
La tentación de Santo Tomás de Aquino. Diego Velázquez

Retomando el hilo, uno de los grandes padres de la iglesia católica, Agustín de Hipona (354-430) cuya vida está colmada de episodios amorosos (Remember Flora Emilia) comentó: El que no está celoso no está enamorado. Mi tía Aniceta que pocas veces abría la boca acostumbraba a decirle a mis hermanas: Si te ama es porque te cela. El mensaje es que los celos aumentan la calidad del amor pero, cuidado porque ante su inexistencia de seguro habrá quien se lamente de que no le aman lo suficiente; puede haber reclamos soterrados hacia aquel que de la manera más tranquila acepte que su pareja conviva con personas del otro sexo durante su ausencia. Es muy factible que conozcamos a personas que se hayan sentido bien cuando fueron celadas, eso como que les aumentaba la autoestima pero si lo que era una conducta extra-ordinaria se convertía en consuetudinaria las cosas cambiaban y podían transformarse en un martirio. Recuérdense frases como: No me molesta que salgas con tus amigos, confío en ti a ciegas pero, en ellos no confío ni tantito. Claro porque de acuerdo a este caballero, ella puede ser manipulada por cualquiera. El ejemplo anterior permite entrever que el celoso se siente herido en lo más íntimo, no puede confiar en nadie y menos aun en su pareja, lo que ella haga cae dentro del ámbito del Sospechosismo (Creel dixit) y por eso diseñará todo tipo de estrategias para controlar a su pareja aunque de ese modo, él también quede controlado. Para complicar más el asunto Proust sentenció: Nada podemos saber de los seres a los que amamos. Pero el celoso no se rendirá tan fácilmente y pese a lo anterior  intentará conocer todos los pensamientos de su pareja pero, no sólo los actuales y futuros sino también y quizá con más interés los pasados, para ello se valdrá de todas las estrategias incluidas aquellas, que si las hiciera otra persona juzgaría como ruines, rastreras y miserables. Lo que encuentre lo acomodará de tal modo que corroborará sus hipótesis, para de ese modo revolcarse en su dolor y por ende sentirse con el derecho de satisfacer sus ánimos vindicativos. De modo que cuándo su pareja inquiera acerca de sus experiencias pasadas recuerde que  Todo lo que UD diga podrá (será) usado en su contra. Cabe la probabilidad de que luego de tantos exabruptos, la persona celosa se serene, se acerque arrepentida, pida perdón, prometa no volver a las andadas para poco después, decir con voz apenas audible que sólo necesita saber unas cuantas cosas más y luego olvidarse del asunto:

  • Él: ¿cuántas veces han tenido relaciones? ¿cuántas orgasmos has tenido con él? ¿es mejor amante que yo?
  • Ella: ¿te sientes más feliz con ella? ¿qué le has contado de mi? ¿y la amas?

Estas cuantas preguntas son sólo un mínimo ejemplo de lo que suele ocurrir, sin embargo, los interrogatorios, con gran frecuencia duran horas y a veces la pareja, debido al cansancio, es capaz de aceptar cualquier cosa aunque ninguna respuesta satisfará y sólo incrementará la desconfianza del Otelo en cuestión.

El comportamiento humano es tan variado que todavía existen personas, al parecer más de sexo femenino, que, propositivamente, provocan celos en su pareja o dicho de manera más popular Les dan picones, el psicólogo White dice que suelen hacerlo para:

  • Obtener determinada recompensa,
  • poner a prueba la fuerza de la relación,
  • vengarse de la pareja porque ve a otra persona,
  • reforzar la autoestima y 
  • castigar a la pareja. (1) Sea lo que sea a veces las cosas se salen de control y se obtienen los resultados menos deseados.

Definiciones

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Pero como hemos avanzado bastante y no hemos dicho que son los celos es conveniente meditar sobre un par de definiciones:

  • Reacción emocional de aversión producida por una relación real o imaginaria que involucra a nuestra pareja con una tercera persona. Bringle y Buunk, 1991. (2)

No podía faltar el Diccionario de la Real Academia Española que en su XXII edición dice:

Celo: 7. sospecha, inquietud y recelo de que la persona amada haya mudado o mude su cariño, poniéndolo en otra.

Vale la pena analizar esas definiciones porque, a últimas fechas, se ha mencionado con singular frecuencia que los celos están relacionados con nuestra herencia genética, es decir, que la evolución jugó un papel determinante no sólo en su existencia sino en que se sientan, vivan y expresen de forma diferentes por hombres y mujeres. Se invocaba que en animales de otras especies, los machos actuaban como si estuviesen especialmente preocupados por garantizar que las camadas fueran de ellos pues en caso de no ser así, desperdiciaría muchos recursos al cuidar a crías de otros padres. Lo anterior, según algunos autores explicaba porque un macho podía matar a las crías de una hembra, la cual entraría en celo poco después para aparearse con el macho en cuestión, que de ese modo garantizaba su progenitura. Abundan ejemplos que pueden parecernos bizarros sobre como garantizar que nadie más podrá fecundar a una hembra, por ejemplo, vigilarla todo el tiempo y hasta colocar tapones con el propio semen.

Y aunque los humanos solemos considerarnos como el Acmé de la creación  seguimos enfrentándonos a una realidad apabullante: la difícil tarea de demostrar la paternidad (cuanta razón tenía Lupita Palomera al cantar: “Hay como es cruel la incertidumbre”) el varón, lo mismo que algunos animales de otras especies, afinará las estrategias de vigilancia sobre su compañera y de ser necesario empleará todo tipo de prácticas hacia ella o hacia los otros con el fin de disuadir cualquier tipo de acercamiento. En cambio la mujer jamás dudará de su maternidad, quizá por ello siga vigente la amplia y contundente respuesta que un profesor le dio al alumno que preguntó:

Profesor ¿cuál es la diferencia entre fe y ciencia?

Verá UD -dijo el viejo profesor- la fe es un conjunto de creencias que no exigen comprobación; por otro lado la ciencia se refiere a conocimientos que obtenemos luego de profundas y sesudas observaciones, las cuales son sometidas al análisis y a la reflexión, es decir, se trata de algo objetivo. De modo que cuando UD señala a una mujer y nos dice “Esa es mi madre” eso es ciencia; en cambio cuando UD señala a un hombre y nos dice “Ese es mi padre”, debo decirle querido alumno, que eso es FE.

Fácilmente podemos recordar el trato que se le dispensa a la fémina cuando anuncia que está embarazada, se le brindan cuidados, atenciones, se le felicita y se le comienza a tratar como madre, en cambio, el varón recibirá el reconocimiento de padre hasta que nazca la criatura, sin olvidar las consabidas bromas del tipo de ¿Y éste a quién se parece?

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Una de las máximas defensoras de la hipótesis evolucionista de los celos, Helen Fisher afirma: Las mujeres son más proclives a pasar por alto un ligue de su compañero, si están convencidas de que era una aventura pasajera y carente de importancia. Pero si la personas querida forma un vínculo afectivo con una rival y empieza a desviar hacia ella sus atenciones y recursos, casi cualquier mujer explotará en celos (3). Una tía mía con menos blasones académicos que Fisher acostumbraba a decir: A mi que me respete que no me las pasee por la casa. Desde el punto de vista de los evolucionistas el macho tratará de regar su simiente a diestra y siniestra, las hembras de mamíferos que han invertido más en el óvulo, el embarazo y el amamantamiento requieren de un macho capaz de actuar como proveedor y eso se magnifica en el caso de los humanos; de modo que Una cana al aire, no resulta tan amenazante pero si el hombre le toma cariño a la otra y hasta tiene descendencia con ella cabe la probabilidad de que gran cantidad de los recursos los canalice al otro hogar. Resulta muy interesante constatar como la inmigración antes mayoritariamente masculina se ha ido modificando; en la actualidad también muchas mujeres abandonan estas tierras y alcanzan o se van junto con su pareja. Recordemos que en múltiples ocasiones un varón se abandonaba una familia acá porque ya tenía otra allende nuestras fronteras.

En contraparte, Levy y Kelly, de la Universidad Estatal de Pennsylvania están en desacuerdo con la hipótesis evolucionista pues hablan de la existencia de hombres que al igual que a la mayoría de las mujeres, consideran que la traición emocional es más dolorosa que la infidelidad sexual, al parecer las personas más reacias al apego señalan que es más dolorosa la infidelidad sexual (4). Esto invita a pensar en cómo son las personas celosas y si se hace un esfuerzo es factible recordar que:

  • no todo mundo es celoso,
  • los celosos no siempre piensan, sienten y hacen lo mismo,
  • las celosas no siempre piensan, sienten y hacen lo mismo
  • hombres y mujeres, celosos, a veces se comportan de la misma forma. En concreto es difícil unificar los criterios pero sobretodo el actuar de la persona celosa.

Si bien la mayoría de las personas habla de una situación triangular en el caso de los celos, Davis citado por Reidl dice que en realidad se trata de un cuadrado: celoso, celado, rival y cultura (5). La observación es muy interesante porque deja ver algo, señalado desde hace mucho tiempo y que es digno de meditar, la sociedad en la que crecimos, es decir, aquella donde fuimos criados y creados nos enseña qué sentir y como comportarnos.

Reidl, en una investigación que hizo en 1985 sobre las diferencias culturales y sexuales de los celos y la envidia como rasgo disposicional en la pareja, comparando soviéticos y mexicanos halló:

  • mujeres más celosas que los hombres,
  • más ambivalentes hacia la relación y hacia si mismas,
  • desconfían de su pareja,
  • ellos apoyan más la exclusividad social y sexual,
  • son más envidiosos y con
  • autoestima más dependiente.

Interesantes hallazgos explicativos de algunos comportamientos relacionados con los celos, al menos en nuestro país y que nunca insinúan que la conducta se encuentre en un determinado cromosoma.

Otras culturas

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Cuando se amplía el horizonte como en el párrafo anterior, las cosas lucen distintas y ello se logra averiguando lo que sucede o a ocurrido en otras latitudes motivo por el cual hablaremos de  los Koriakos; estas personas aun viven en la península de Kamchatka en el Mar de Bering y pertenecen a Rusia. Tradicionalmente se han divido en dos subgrupos: Koriakos Nemelan, es la gente de la costa o marinos, son sedentarios y viven de la pesca y los Koriakos Chauchen, viven territorio adentro, se dedican a la cría de renos de los cuales poseen grandes rebaños pero como dependen de esos animales su estilo de vida es nómada. Hasta hace algunos años, los Koriakos Chauchen eran muy desconfiados pero no sólo de los extranjeros sino también de sus coterráneos motivo por el cual obligaban a sus esposas a no lavarse la cara jamás; debían vestir con la ropa más dañada y sucia todo con el fin de disminuir sus atractivos y no llamar la atención de los hombres; como es fácil de comprender el adulterio se castigaba con la muerte.  

Los Koriakos Nemelen eran radicalmente diferentes, se sentían muy orgullosos de la belleza de sus mujeres y por ello las animaban a que se arreglaran y vistieran de tal modo que siempre lucieran hermosas; se afirma que con frecuencia ofrecían sus esposas a los extranjeros.

Los Ladeki y Paharis de Cachemira en Nepal practicaban la poliandria fraternal, es decir, una mujer se casaba con varios hermanos; esa costumbre resultaba provechosa porque había más hombres que mujeres y de esa manera las tierras no se fragmentaban. Había reglas para tener relaciones y casi nunca había conflictos, algo similar a lo ocurrido con nuestros Huicholes quienes practicaban la poliginia.

No es que fuesen inexistentes los celos en los mal llamados Pueblos primitivos, simple y sencillamente se expresaban y resolvían de otras maneras.

Regresando a nuestra realidad, tan pronto como se tienen los celos se pueden hacer diferentes cosas:

  • Se ha observado la existencia de más violencia contra la pareja que contra el rival y es menester señalar que la violencia puede alcanzar tintes muy altos que pueden llegar incluso a la muerte o al suicidio.
  • Es mucho más factible que ellas acepten que están celosas, al varón le cuesta trabajo hacerlo, eso quizá se relacione con que sería una especie de aceptación de inferioridad o de debilidad.
  • Que ellas se culpen puede deberse a que, tradicionalmente se les ha responsabilizado  de que el matrimonio navegue por aguas tranquilas, se considera que la prudencia le ayudará a que la pareja siga unida.
  • Ellos suelen culparla a ella por: fácil, loca, ingenua o al rival, es decir, se colocan en calidad de víctimas.
  • Y como ya se mencionó antes, en ocasiones, ellas provocan los celos de su pareja.

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El celoso no sólo hace sufrir también sufre, por principio de cuentas suele colocarse por debajo de cualquier rival, por paradójico que parezca en su mente su pareja si fijará en cualquier persona y teme en lo más profundo que cualquiera le supere.

Ya hemos visto que algunos consideran que son fruto de la preocupación por aquella persona a quien se quiere, sin embargo, un pensador tan brillante como “La Rochefoucauld” (1613-1680) comentaba: Nacen más bien del amor a si mismo que del amor a otros. Un análisis sincero puede demostrar que no acepto perder a alguien que considero de mi estricta propiedad, alguien para quien yo debiera ser su todo; la herida narcisista  es brutal ¿cómo se atreve a fijarse en otro? Seguramente por eso Alberoni advierte: Estamos celosos sólo cuando es la misma persona a la que amamos la que se deja raptar, seducir, llevar por otro, cuando lo prefiere a él en vez de a nosotros. Los celos son siempre traición de la exclusividad. (6) El golpe a la autoestima se considera como demoledor, resulta difícil aceptar que quiera irse de nuestro lado, se juzga como la máxima traición aunque jamás se haya hablado de exclusividad y aunque el celoso en alguna ocasión haya sido infiel pues: Lo mío fue distinto, yo no amaba a la otra persona, sólo fue un arrebato pasional. El celoso dispone de una ingente cantidad de racionalizaciones para justificar sus actos.

Willy Pasini picado por la curiosidad aplicó las siguientes preguntas Forzadas que se relacionan con el título del presente,  escrito:

  1. ¿preferirías que tu compañero (a) estuviera con otra (o) pensando el ti? o
  2. ¿que estuviera contigo pensando en otro (a)?

Ellas prefirieron la opción 1 y ellos la 2. (7) Interesantes respuestas que no pueden generalizarse, hablan de diferencias genéricas pero en ningún momento evidencian que sea por causa cromosómica.

Después de lo antes expuesto queda claro que los celos puede experimentarlos cualquier persona, no obstante, vale la pena reflexionar en lo dicho Clanton y Smith: Lo que determina si nuestros celos son <<normales>> o <<anormales>>, <<sanos>> o <<patológicos>> no es este <<chispazo>> en sí, sino lo que hacemos con él (8). Cuando el barreno de los celos comienza a penetrar nuestra autoestima, valdría la pena hacer un alto en el camino y analizar ¿qué tan cierto será esto que experimento, es decir, que me hace sospechar y temer que mi pareja está interesada en otra persona? Quizá todo se deba a un mal entendido, sin embargo, puedo aprovechar esta situación porque a decir de Ayala los celos tienen las siguientes funciones:

  • Permiten examinar la relación,
  • enseñan que la relación no es incondicional o eterna,
  • son una señal de amor,
  • son instrumento que induce al compromiso,
  • intensifican las emociones,
  • agregan pasión al sexo y
  • protegen el amor (9).

No necesariamente tenemos que aceptar todo lo dicho por esta autora pero, ayudaría mucho analizar cuáles de esas funciones nos sirven y cuáles no, ahora que reflexionar acerca del por qué lo consideramos de ese modo será mucho muy útil. Ahora que si después de un análisis sincero me percato de que esto me ha ocurrido en varias ocasiones quizá sea tiempo de aceptar, humildemente, que pese a mis buenas intenciones no he cambiado y por tanto valdría la pena solicitar ayuda profesional.

Tüllmann, un estudioso de sociedades no industrializadas afirmaba algo que le puede molestar a quienes se consideran superiores a la gente de otro color de piel: Aún entre nosotros, los celos pueden explicarse casi exclusivamente como debidos sobretodo al deseo de poseer en derecho a la persona que nos los provoca (10). Esa observación me hace pensar que lo único que poseo es mi forma de reaccionar; mi pareja es otra persona que acepta estar conmigo y lo hace por múltiples razones, como por ejemplo: le gusto, le agrada mi forma de ser, compartimos sueños, se siente segura a mi lado y lo ideal sería permanecer de este modo hasta que ambos queramos hacerlo, por tanto, podría modificar aquello de que casan Hasta que la muerte los separe por Hasta que la muerte del amor los separe.

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De repente llega a mi mente aquella frase de Ortega y Gasset Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo. El celoso percibe algo (real o imaginario) que su pensamiento se encarga de acrecentar y se mete en una dinámica de la cual, a veces resulta, sumamente difícil escapar pero que también se constituye como una oportunidad para templarse y actuar con sobriedad; no hay un determinismo que nos lleve a realizar, en automático lo mismo a hombres y mujeres; cada uno elige quiéralo o no, lo que hará quizá por eso Tordjman define a los celos como: Encuentro entre una estructura y una coyuntura. (11)Tordjman. Esos sentimientos surgen en un ambiente que ha influido de forma por demás importante, desde la más tierna infancia, la mente del individuo celoso; esa persona tiene una constitución concreta, de modo de esa mezcla emerge un individuo específico; las combinaciones pueden ser infinitas, lo mismo que los comportamientos aunque conservamos en la memoria, preferentemente aquellos que resultan más dramáticos como el del pintor de Juan Pablo Castel ese personaje, sin par que Ernesto Sabato retrató de forma magistral en su novela El túnel, que asesinó a su amada María Iribarne. Cualquiera podría decir que eso sólo sucede en los libros, por desgracia la realidad puede ser peor como el caso del joven rumano (21 años) que en los primeros días de abril de este 2011 estranguló a su pareja (19 años) embarazada, delante del hijo de ambos de tres años; afirma que lo hizo porque ella le dijo que lo abandonaría y que quizá el hijo que venía no era de él. Después de matarla, el joven llamó a su propio padre le explicó lo que había hecho, mostró el cadáver por cámara web y dijo que mataría a su cuñada (13 años) tan pronto llegara. El padre llamó a la policía rumana, ésta se comunicó a España y se encuentra detenido. Impactante tragedia casi tanto como el artículo que, el 7 de abril Salvador Sostres publicó en el periódico español El Mundo donde decía cosas como:

  • un chico normal de 21 años que está enamorado de su novia embarazada, es normal que pierda el corazón y la cabeza, el sentido y el mundo de vista, si un día llega a casa y su chica le dice que le va a dejar y que además el bebé que espera no es suyo.
  •  Porque hay muchas formas de violencia, y es atroz la violencia que el chico recibió al saber que iban a dejarle y que el niño que creía esperar no era suyo. No te causa la muerte física pero te mata por dentro y aquel día algo de ti muere para siempre. No justifico lo que hizo, ni creo que se pueda justificar, pero no es un monstruo: es un chico normal sometido a la presión de una violencia infinita, una violencia que no por no ser física es menos violenta; un chico que luego tuvo una reacción terrible, inaceptable e inasumible, criminal, y que no sólo terminó con la vida de su novia y la de la criatura que esperaba sino que terminó, en cierto modo, con la suya propia.

La ola de indignadas protestas no se hizo esperar y esa misma tarde el periódico bajo el artículo de internet y es que la aparente defensa del chico puede interpretarse como una más de las estrategias del nuevo machismo en el que se justifican las acciones de los varones descritos como víctimas de féminas malignas. (13)

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Estrechamente relacionado con lo anterior es lo dicho por Cano et al: Ponerse alerta ante la percepción de una posible amenaza sería una respuesta adaptativa, pero la intensidad de la reacción, la conducta percibida como amenazante, las respuestas permitidas y las emociones asociadas serían prescritas socialmente. (12). Por supuesto que reaccionaremos ante todo aquello que atente o creamos que atente contra nuestra relación pero tras un momento de calma sería interesante averiguar que tanto encaja en mi lo dicho por May (no digo su nombre para que no piensen que es puro rollo): ¿Por qué estoy tan bajo de autoestima?

Nos sentiremos mejor cuando aceptemos que:

Mi sensación de seguridad y confiabilidad hacia mi pareja más que estar, estrechamente relacionada con mi confianza en mí mismo, emana de esto último. 

Bibliografía

  1. White, Greg, citado por Ayala, Malach, Pines. Aprender a manejar los celos. Inteligencia emocional. http://www.inteligencia-emocional.org/cursos-gratis/celos/index.htm
  2. Bringle y Buunk, citados por Reidl, Martínez, Lucy, Ma. Celos y envidia: emociones humanas. Colección Postgrado UNAM, 2005:119.
  3. Fisher, Helen. El primer sexo. Las capacidades innatas de las mujeres y cómo están cambiando el mundo. Editorial Taurus. España, 2000:331
  4. New explanation for sex differences in jealousy. The Free Library. http://www.thefreelibrary.com
  5. Reidl, Martínez, Lucy, María. Celos y envidia: emociones humanas. Colección Postgrado UNAM, 2005
  6. Alberoni, Francesco. Te amo. Editorial Gedisa. España, 1997:100
  7. Pasini, Willy. Los nuevos comportamientos amorosos. La pareja y las transgresiones sexuales. Editorial Grijalbo. España, 2005:239
  8. Clanton, G. y Smith, L.G. Anatomía de los celos. Editorial Grijalbo. España, 1981:24.
  9. Ayala, Malach, Pines. Aprender a manejar los celos. Inteligencia emocional. http://www.inteligencia-emocional.org/cursos-gratis/celos/index.htm
  10. Tüllmann, Adolf. Vida amorosa de los pueblos naturales. Editorial Círculo de Lectores. España, 1971:142
  11. Tordjman, Gilbert. (1988). La pareja. Editorial Grijalbo. México:279
  12. Canto, O.J.M.; García, L.P. y Gómez, J.L. Celos y emociones: factores de la relación de pareja en la reacción ante la infidelidad. Athenea Digital. No. 15:51
  13. http://es.paperblog.com/users/husmeandoporlared/

 

Atiendo problemáticas relacionadas con la sexualidad y el erotismo. Tengo más de 30 años de experiencia brindando terapia sexual. También doy conferencias, cursos o talleres sobre: sexualidad, erotismo, disfunciones sexuales, masculinidad, paternidad, prevención de la violencia y otros temas.