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Epilepsia y sexualidad

Mundo moderno

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Vivimos en el siglo XXI y mucho de lo que se ha conseguido resulta a veces difícil de creer, podemos comunicarnos hasta los lugares más recónditos en cosa de segundos; la producción de alimentos se ha modernizado a tal grado que las cosechas son enormes; se ha conseguido la cura de enfermedades que antaño eran mortales por necesidad y varias de ellas son cosa del pasado pues se han establecido estrategias para su prevención, pero pese a todo, no podemos cantar victoria. Las desigualdades aun persisten, millones de personas padecen hambrunas; el cambio climático del que muchos dudan causa estragos por doquier; las guerras continúan en diversos territorios y la violencia sigue haciendo acto de presencia a diferentes niveles. En esta época donde, pese a que la comunicación ha llegado a sus máximos niveles,  el analfabetismo alcanza cifras vergonzantes, pero quizá algo de lo más estremecedor es, que tanto la ignorancia como los prejuicios siguen presentes cobrando víctimas y causando mucho daño.

Uno de los ejemplos más palpables es el que a continuación se describe.

Ni duda cabe que el desconocimiento acerca de su origen y sobre cómo tratarla produjeron miedo, la única explicación fue considerar a quienes la padecían como intermediarios en el diálogo con las deidades, por ello, durante muchos siglos, en numerosas sociedades entre las que destacan la griega y la romana, la epilepsia fue considerada como una Enfermedad sagrada hasta que en los Tratados hipocráticos (escritos por Hipócrates (460 a 370 AC)y varios de sus discípulos) se intentó combatir esa denominación. Se afirma en los tratados, que personas ignorantes (pero aprovechadas) del tipo de magos, purificadores, charlatanes y embaucadores (pueden ver descendientes de ellos en la TV anunciando productos milagrosos; se les da más crédito si tienen acento extranjero), quienes nada conocían de su origen al resultarles imposible explicar por qué alguien de repente perdiera contacto con la realidad, tuviera movimientos incontrolables, quedara como muerto para, poco a poco recobrar el conocimiento sin recordar lo sucedido decían cosas como: sólo los dioses pueden producir esto y sin embargo con mis pociones o conjuros podré revivir a esa persona para traerla de nuevo a este mundo. Negocio redondo porque, si se curaba o al menos disminuía la sintomatología era por su sapiencia pero si no se curaba era voluntad de dios (¿dónde he oído eso?). En los tratados hipocráticos se afirma: … la causa de esta dolencia está en el cerebro lo mismo que de las demás enfermedades de mayor gravedad (1).

Personajes famosos

Dado que gradualmente dejó de ser vista como algo sagrado, el emperador romano Cayo Julio César (100-44 AC), quien tuviera amoríos con Cleopatra (69-30 AC), la última reina del antiguo Egipto y que era epiléptico, se cuidaba de que nadie lo supiera; un fiel esclavo que siempre lo acompañaba se encargaba de esconderlo y ponerlo a resguardo cuando el emperador le avisaba que tendría una de sus crisis convulsivas. Julio César fue uno de los más grandes generales, filósofo y gobernante que haya existido.

En la Edad Media, época de oscurantismo cuando el saber y los libros se ocultaron en los conventos para estar al alcance de unos cuantos(El nombre de la rosa, Umberto Eco, Editorial Lumen o la película del mismo nombre con Sean Connery brindan una buena idea de esa época), se afirmaba que las personas epilépticas estaban poseídas por el demonio, motivo por el cual se les trataba por medio de exorcismos, que por supuesto lejos de curarlas les infringían mayores daños y en ocasiones hasta la muerte.

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Juana de Arco (1412-1431), también conocida como la Doncella de Orleans, quien luchó contra los ingleses para defender a Francia y Santa Teresa de Ávila (1515-1582), quien se aseguraba podía levitar, son dos mujeres que de acuerdo con algunos neurólogos modernos, lo más probable es que hayan padecido epilepsia.

Uno de los más grandes escritores de todos los tiempos el ruso, Fiódor Mijáilovich Dostoyevsky (1821-1881) también tuvo epilepsia; el mencionar a unos cuantos personajes famosos de la historia que padecieron esta condición tiene como propósito dejar claro, que esta enfermedad no tiene porque incapacitar a quienes la padecen. En aquellas lejanas épocas, pese a que poco era lo que se podía hacer para sobrellevarla y nada para curarla, eso no les impidió destacar de manera tan importante.

Al paso del tiempo, después de muchos sinsabores, infinidad de investigaciones y adelantos tecnológicos se puede diagnosticar y tratar con más efectividad. Sin embargo, para algunas personas las cosas casi no cambiaron pues con gran frecuencia siguieron siendo maltratadas y marginadas; la realidad es que todavía hay quienes la conciben como una enfermedad vergonzante. El desconocimiento, como siempre, ha propiciado conductas agresivas hacia quienes la padecen; estas reacciones ante lo desconocido o la Otredad evidencian miedo, de ahí que sea muy acertada la frase: El conocimiento os hará libres. Quizá pueda parecer una exageración pero todavía existen quienes creen que la epilepsia es una enfermedad contagiosa.

Remedios vergonzantes

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Pero eso no es todo, hasta principios del siglo pasado muchas personas y profesionales de la salud consideraban que la masturbación excesiva (nadie se atrevió a decir cuándo comenzaba el exceso, quizás por temor a que se conociera su récord personal) era una de las principales causas de la epilepsia; allá por 1858 el Dr. Isaac Baker Brown (1811-1873), Presidente de la Sociedad Médica de Londres, decía que si bien la masturbación producía: histeria y epilepsia … bastaba quitar el órgano innombrable para remediar el asunto. En 1867 el Dr. Baker Brown, expulsado de la Sociedad de Obstetricia, un año antes había publicado un trabajo sobre 46 clitoridectomías (2). Como se advierte el horror, que toda actividad sexual no relacionada con la reproducción, causaba a los conservadores hizo, que los remedios fueran espeluznantes y se constituyen como una de las páginas más negras de la medicina: circuncisión, extirpación del clítoris y hasta la castración. Lo anterior es un ejemplo de cuan dañina puede resultar la ignorancia, si bien ya no se prescriben más aquellos procedimientos, por desgracia aun persisten prejuicios en torno a la epilepsia, es decir, opiniones firmes acerca de algo que se conoce mal o que de plano no se conoce.

Salvo muy raras excepciones, la epilepsia en si misma, no tiene porque interferir con el desempeño sexual, esto es, quien la padece puede establecer relaciones adecuadas y casarse si así lo quiere pero, resulta de fundamental importancia seguir el tratamiento farmacológico. Trátese de hombre o de mujer, si el paciente con epilepsia desea tener descendencia es indispensable dialogar con su médico tratante, para afinar o adecuar la ingesta de medicamentos. No es que no deban procrear sino que requieren tener un mayor control del embarazo que el resto de la gente.

Orgasmo y crisis epilépticas

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Entrando al terreno de lo erótico es necesario comentar que algunas personas han reportado sensaciones similares a las orgásmicas durante una crisis, aunque quizá sería más exacto señalar, que esas percepciones las experimentan con el aura, es decir, con todo aquello que identifican como previo a un ataque, y si bien es bastante más raro, también existen reportes de crisis provocadas por la actividad sexual. Liporace señala: … refieren muchos pacientes el temor de que la actividad sexual les precipite las crisis, particularmente cuando éstas se producen ligadas en cierta forma a la hiperventilación o al esfuerzo físico (3); posiblemente por lo anterior, muchas personas traten de evitar, por todos los medios, hiperventilar o realizar esfuerzos físicos considerables pues temen, que se convierta en una especie de disparador de la temida crisis epiléptica; en consecuencia existir mayor represión del erotismo.

Como sucede en muchos campos de la vida relacionados con la sexualidad humana, son muy escasas las investigaciones acerca de cómo viven tanto sexualidad, como su erotismo los pacientes con epilepsia, probablemente por ello, todavía la cantidad de las creencias sobrepasa aquello que se ha comprobado. De las escasas investigaciones efectuadas en distintos países, algunas señalan que los problemas o disfunciones sexuales más frecuentes en las personas con epilepsia son: la falta de apetito sexual y fallas tanto en la lubricación vaginal como en la erección del pene; aunque otros autores mencionan que más que falta de deseo a estos pacientes les cuesta trabajo iniciar la actividad sexual, viene a colación lo apuntado por, Luef: Hombres y mujeres, frecuentemente se quejan, si se les pregunta, de disfunciones sexuales, al parecer con  una mayor incidencia que en otras personas con enfermedades neurológicas crónicas. No obstante, las causas son multifactoriales. La baja auotestima y las oportunidades sociales limitadas interfieren con el normal desarrollo de las interacciones sexuales (4). Hace algunos años Albert Einstein, palabras más palabras menos dijo: Es más fácil destruir un átomo que un prejuicio y tuvo toda la razón porque la gente suele valerse de las creencias para actuar en vez de analizar las situaciones.

Secreto

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En una interesante investigación realizada en la India con 100 mujeres, los padres mantuvieron ocultó que su hija padecía epilepsia, pese a que los médicos advirtieron la necesidad de que el futuro cónyuge se enterara de la situación; a escondidas le daban los medicamentos y cuando ella se fue de la casa la hicieron que los guardara en diferentes tipos de recipientes. Cuando ellas comenzaron a tener crisis convulsivas surgieron los problemas, 13 fueron regresadas a sus casas, de las cuales 10 estaban embarazadas(5). Alguien podrá decir que eso sucedió en la India pero creo que nadie se atrevería a afirmar que algo similar no acontece en nuestro país.

Llama la atención que el comportamiento sexual de la mayoría de los personas con epilepsia que por cierto, es muy similar al del resto de las personas, se pasa por alto o se ignora frente a las conductas atípicas de unos cuantos pacientes, lo más terrible es que no sólo se magnifica si no que se generaliza. Esto significa que el gran público está convencido que la epilepsia es sinónimo o condicionante de conductas sexuales anómalas y hasta criminales. Muchos no sólo creen, si no que aseguran, que los epilépticos no pueden controlar su conducta sexual y por tanto resultan peligrosos cuando en realidad suele suceder lo contrario; la persona con crisis epilépticas tiende a reprimir su erotismo pues en el fondo teme que le sobrevenga un ataque. Bancroft (6) nos alerta en el sentido de que los progenitores de una criatura con epilepsia, en términos generales, tienden a sobreprotegerle, dicha conducta a la larga suele acarrearle más problemas que beneficios pues estos niños tienden a tener poca confianza en sí mismos a causa de lo cual prefieren vivir en aislamiento, y por ello desconocen las reglas del juego para interactuar en sociedad; como es fácil de entender su autoestima es muy pobre. Desde luego tendrán deseos de establecer amistades y hasta noviazgos, pero como carecen experiencia no se atreven a intentarlo. Lo mismo que el resto de los seres humanos en algún momento descubrirá las sensaciones eróticas y hasta las disfrutará, pero habrá quienes prefieran practicar la abstinencia sexual pues como consignan Masters et al: … la evitación de la actividad sexual por parte de algunos epilépticos puede representar una defensa contra la amenaza de una crisis, por el aumento de la excitabilidad neuromuscular (7); sobretodo si esas sensaciones de alguna forma se asemejan a las de una crisis convulsiva pues temen puedan resultar peligrosas y asustar a su pareja.

Para comprender de una manera más completa porque la sexualidad y el erotismo de la gente con  epilepsia se ven afectadas es necesario entender, que no se trata únicamente de una situación orgánica; intervienen muchos factores tanto fisiológicos, psicológicos como socioculturales.  De Souza et al, comentan que para el epiléptico: La epilepsia significa enfermedad y anormalidad lo cual refuerza el sentimiento de ser diferente y de depreciación (8).  Cuando alguien se siente así por supuesto que se deprime, el miedo le cubre pues siempre existirá la probabilidad de caer en la inconsciencia presa de convulsiones ¿qué efecto causará eso entre quienes le rodean, sobretodo si no le conocen o peor aun si es una probable pareja?

Lo anterior no debiera suceder si viviéramos en una sociedad igualitaria y equitativa donde el respeto a todos los seres humanos fuera una constante, sin embargo, tal parece que hay ciudadanos de primera, segunda y hasta tercera categoría.

Todavía existen grupos para los cuales el fin último de la sexualidad es la reproducción, algo que por cierto está muy fuera de la realidad pues la inmensa mayoría de las personas cuando tiene relaciones sexuales buscan:

  • placer o darlo;
  • demostrar amor,
  • compartir,
  • satisfacer su apetito sexual;
  • complacer a su pareja;
  • ganarse un billete, calificación o subir de puesto,
  • hay quienes no lo buscan pero les obligan y hay quienes
  • sólo desean cumplir pero,
  • casi nadie intenta reproducirse.

Sugerencias

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  • Aceptar que se tiene epilepsia pues significa dejar de negarlo y por tanto,
  • toma cartas en el asunto, es decir, ir al médico para seguir un tratamiento pues la epilepsia, lo mismo que otros padecimientos como la diabetes requiere de un control estricto,
  • vale la pena que la gente más cercana o en aquellos en quienes más confía sepan cuáles son la principales características de la enfermedad y qué hacer durante una crisis de modo que puedan intervenir si se requiere,
  • socializar teniendo cuidado de evitar exponerse a estímulos que puedan causar una crisis, por ejemplo, luces estroboscópicas de esas que se usan en las discotecas,
  • si se tiene pareja confiarle que padece epilepsia, que está bajo tratamiento médico y en el supuesto de que tuviera una crisis señalarle cuales son las medidas que debe adoptar,
  • las personas con epilepsia también pueden o se pueden embarazar o adquirir infecciones de transmisión sexual motivo por el cual, es muy conveniente el uso de condón o preservativo, ya sea masculino o femenino,
  • en el terreno de las caricias lo ideal es brindarlas en todo el cuerpo de la pareja, recordando que entre más lento, mejor,
  • evitar el consumo de bebidas energizantes, alcohol y las drogas ilegales.

Dado que algunos medicamentos pueden interferir o alterar la respuesta sexual es conveniente charlar con su médico al respecto pues en caso de ser así, es recomendable ajustar la dosis o incluso cambiar la prescripción. Algunos medicamentos no alteran, específicamente, la respuesta sexual pero sus efectos secundarios como la somnolencia, las náuseas o el vómito hacen que el paciente no tenga deseos de hacer el amor.

Los primeros fármacos usados para controlar esta enfermedad debían tomarse en grandes cantidades y ocasionaban un sin fin de molestias a los pacientes, es decir, sus efectos colaterales eran indeseables; con el paso del tiempo se cuenta con mejores estrategias y es por ello que se prefiere aquel que brinda los mejores resultados con el menor número de efectos indeseables y que de preferencia se tome una sola vez al día. Sin embargo, es necesario enfatizar que el paciente debe seguir, al pie de la letra las instrucciones que le brinde su médico.

La epilepsia ha dejado de ser la enfermedad que ocasionaba grandes sufrimientos tanto a pacientes como a familiares; los pacientes ya no deben sentirse marginados pues cada día se cuenta con mayores recursos para tratarla. Sin embargo, no basta con que se diagnostique y se establezca un tratamiento, resulta de fundamental importancia que el paciente y sus seres queridos, sigan estudiando para comprenderla más. Algo que ha funcionado en diversos países es el establecimiento de grupos de personas epilépticas, ahí se pueden compartir experiencias, aclarar dudas y hasta brindar espacios no sólo donde se conozcan a otras personas si no donde puedan realizar actividades que les permitan vivir de forma más agradable.

El amor no está reñido con la epilepsia, por el contrario dar y recibir afecto, incluido el relacionado con el erotismo se constituye como una de las mejores estrategias para disfrutar la vida.

Bibliografía.

  1. Tratados hipocráticos. Biblioteca Básica GREDOS. Madrid, 2000:59-66
  2. Delfín, Lara, Francisco. Sex populi. Editorial Alfil. México, 2009:202
  3. Sousa y Machorro Mario. Epilpesia y sexualidad femenina material. Revista Mexicana de Neurociencias. 2007; 8(4):375
  4. Luef Gerhard J. Epilepsy and Sexuality. British Epilepsy Association, 2007. ELSEVIER:129
  5. Nag, D. Gender and epilepsy: A Clinician’s Experience. Neurology India. 2000. Volume 48. Issue 2:99-104
  6. Bancroft John. Human Sexuality and its problems. Churchill Livingstone. Singapore, 1983:330-332. 
  7. Kolodny Robert C; Masters William H. y Johnson Virginia E. Tratado de Medicina Sexual. Edición Revolucionaria. Cuba, 1985:194.
  8. De Sousa, E.A.P., Keiralla,D.M.B., Silveira, D.C. & Guerreriro, C.A.M. Sexual Disfunction in Epilepsy. Identifying the Psychological Variables. Arquivos de Neuro-Psiquiatria. Vol. 58. No. 2. Sâo Paolo. June 2000

 

Atiendo problemáticas relacionadas con la sexualidad y el erotismo. Tengo más de 30 años de experiencia brindando terapia sexual. También doy conferencias, cursos o talleres sobre: sexualidad, erotismo, disfunciones sexuales, masculinidad, paternidad, prevención de la violencia y otros temas.

La Sexualogía en el primer decenio del siglo XXI

Se dice fácil pero la mayoría de quienes nos desempeñamos en el ámbito de la sexualidad humana nacimos el siglo pasado, y como ha terminado el primer decenio del siglo XXI vale la pena analizar, brevemente, algunos de los acontecimientos ocurridos en este lapso.

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Disfunción eréctil: Este padecimiento que ha asolado a los varones, desde siempre, intentó tratarse de muchas maneras, las cuales casi nunca dieron buenos resultados; ni siquiera con la ingesta de Tegogolos (Pomacea catula catamacensis) caracoles endémicos del lago de Catemaco, Ver. y mucho menos con los Vuelve a la vida. 

Hubo una época en que se consideró que la etiología, es decir, su causa era exclusivamente psicológica y fue hasta hace muy poco que se descubrió que en una gran cantidad de casos pueden existir daños vasculares, hormonales, a nivel de los nervios y sobretodo en el epitelio (fina capa que recubre las arterias), sin olvidar tanto los psicológicos como los de pareja.

Se inventaron prótesis, esto es, se introducían en el pene estructuras para que estuviera erecto; puede parecer increíble pero lo primero que se introdujo fue una costilla del propio individuo; luego se cambio de material hasta llegar a unos aparatos extraordinarios como el diseñado por Scott Bradley que constaba de una válvula con líquido que llena el pene y lo erecta para vaciarlo a voluntad del usuario. Siguieron las inyecciones intracavernosas pero sin duda alguna, el Viagra ocupa un lugar muy especial en estos primeros 10 años del siglo, si bien la Food Drug Administration aprobó su uso desde el 27 de marzo de 1998, es indudable que el inicio de este siglo ha dejado grandes satisfacciones (de todo tipo) a Pfizer. Su historia cada vez se conoce más y es uno de los tantos ejemplos de Serendipia con los que cuenta la Medicina. El Citrato de sildenafilo que en un inició se conoció como UK-92, 480 era una sal que en el Centro de Investigación Sandwich, cerca de Kent en el Reino Unido se le proporcionó a varones para tratar el Angor pectoris, y aunque los resultados fueron buenos, al no corresponder con los esperados, decidieron suspender la investigación, sin embargo, al percatarse que quienes la usaban presentaban erecciones del pene, modificaron el estudio y arrancó la era del Viagra. Sobra decir que han sido millones de hombres y sus parejas los que están agradecidos a la pastilla azul, en primera instancia y a las que le han seguido con sus muy particulares modificaciones como son: Cialis y Levitra. Algo digno de mención es que, al menos en el DF, los varones mayores de 60 años tienen derecho a recibir, de forma gratuita, una de estas cápsulas cada 15 días; las reacciones han sido encontradas pero teñidas de tintes políticos. Para poder recibir esos fármacos, los varones que viven en el DF necesitan aprobar un riguroso examen médico y reciben indicaciones para el adecuado uso. Sería conveniente que después de determinar las causas de la disfunción eréctil, el individuo recibiera tratamientos específicos para curar o al menos controlar los cofactores causantes de la disfunción y de ese modo realizar un tratamiento integral que aumentaría la calidad de vida del individuo.

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Eyaculación precoz: Decía la sexóloga mexicana avecindada en Bélgica, Delia Sánchez: Todo hombre es un eyaculador precoz hasta que no demuestre lo contrario. Frase terrible por su contundencia; hay quienes afirman que uno de cada tres varones la padece y por ende, afecta (quiéralo o no, lo sepa o no, le importe o no) a su pareja.

De nueva cuenta la Serendipia hizo acto de presencia porque algunos varones que eran tratados con fármacos clasificados como Inhibidores de la recaptura de serotonina para su depresión, notaron que tardaban en eyacular; a partir de esa información los investigadores se dieron a la tarea de hallar una sal que aumentara el tiempo para eyacular y el año pasado salieron al mercado un par de fármacos expresamente diseñados para combatir la eyaculación precoz: Cronadyn del laboratorio mexicano More Pharma y Priligy de Janssen Cilag. El éxito lo tienen asegurado porque los clientes potenciales se cuentan por millones pero en mi opinión, funcionarán mejor si se acompañan de terapia sexual porque para controlar la eyaculación hace falta que el varón sienta, identifique y sea capaz de decidir cuándo quiere terminar. Los fármacos ayudan a retardar la emisión del líquido seminal pero el control es algo que requiere aprendizaje y por tanto depende de la voluntad. Cuando esta disfunción ocurre en parejas heterosexuales, no basta con lograr incrementos en el tiempo de latencia eyaculatoria; lo más difícil de tratar en esos casos son los resentimientos que presentan las féminas; por ello resulta de fundamental importancia el tratamiento en pareja.

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Violencia hacia las mujeres: Abundan los discursos políticos en torno a la erradicación de la violencia hacia las mujeres pero es muy poco lo que se ha conseguido. Que la matrícula escolar tienda a equilibrarse y en ocasiones sean las mujeres las que predominen no garantiza la consecución de un empleo bien remunerado; quiérase o no las desigualdades persisten. Tampoco estoy de acuerdo con las cuotas, es decir, con lograr una curul o un puesto por el hecho de ser mujer, pero creo que resulta indispensable efectuar cambios, como se ha dicho a lo largo del tiempo, desde el ámbito familiar. No obstante, resulta muy difícil el avance pues tanto el machismo como el hembrismo, los llevamos casi, casi tatuado.

Si somos sinceros de seguro aceptaremos que en estas celebraciones de fin de año, de nueva cuenta fueron ellas las que prepararon la mayoría de las viandas, pese a que todo eso significara un gran esfuerzo; las mesas fueron puestas y adornadas por manos femeninas; desde luego también fueron ellas las que volvieron las cosas a su sitio; uno que otro varón se comidió a mover mesas, sillas, sillones o cuanto mueble pudiera usarse para que todo mundo pudiera sentarse. ¿qué tal si fuéramos capaces de hacer festividades donde hombres y mujeres se alternaran en la realización? Aprovecho el espacio para preguntarle a los varones y desearía su respuesta, anónima si a si lo prefieren: ¿Te gustaría que tu hija se casara con un hombre como tú? ¿Por qué?

Por supuesto que las mujeres también pueden participar de manera similar: ¿Te gustaría que a tu hija, le fuera en la vida como a ti?

Estoy seguro que el atreverse a echarnos este clavado, emocional, a nuestras entrañas y tener presentes nuestras respuestas serían una adecuado combustible para una adecuada transformación.

Feminicidios: Apenas se menciona esta palabra de inmediato nuestra mente se traslada a Ciudad Juárez, Chihuahua donde la violencia ha sentado sus reales. Lo más reciente fue el asesinato de Maricela Escobedo Ortíz frente al Palacio de Gobierno, esta mujer protestaba porque al asesino confeso de su hija lo dejaron el libertad; la indignación la hemos sentido cada vez que se menciona, lo cual por cierto cada vez es menos frecuente. ¿cuántos millones se destinarán para las campañas políticas? ¿cuánto cuestan las dietas de diputados y senadores? Que al parecer no sirven porque lucen bastante pasados de peso (la mayoría) ¿cuánto le queda a los organizadores de Teletones y eventos parecidos? ¿por qué no somos capaces de organizar acciones que conlleven a la desaparición de la violencia en nuestro México?

Un buen propósito de año nuevo sería el de NO celebrar los chistes sexistas.

Abuso sexual y sacerdocio: Ni pa’ donde hacerse porque los jerarcas de la iglesia católica suelen responder con prepotencia y gran lentitud. Cada día que pasa siguen apareciendo testimonios de víctimas o de sacerdotes que aceptan sus delitos; el caso más reciente es el del teólogo belga Francois Houtart, quien fuera candidato por parte de sus paisanos para el Premio Nobel de la Paz del 2011 y que, recientemente, aceptó haber abusado de uno de sus primos hace 40 años; luego de lo cual renunció no sólo a la candidatura sino también al Centro Tricontinental de la Universidad de Lovaina que él fundara. Quizá sintiéndose Harry Potter,  Álvaro Corcuera director de los Legionarios de Cristo decretó el 6 de diciembre del 2010 … acabar con todas las referencias públicas sobre Marcial Maciel, fundador de esa congregación religiosa. (Vera, 2010). Qué fácil, olvidemos lo sucedido que aquí nada ha ocurrido, estrategia milenaria de la iglesia católica. En realidad tendrían que estar ante la ley explicando sus omisiones y haciendo la reparación del daño a las víctimas.

Nueva camada de sexólogos oaxaqueños en el Instituto Universitario Carl Rogers.
Nueva camada de sexólogos oaxaqueños en el Instituto Universitario Carl Rogers.

Falta mucho por hacer: Eso es indudable pero las nuevas generaciones de sexólogos deberán continuar su preparación porque es tiempo de que se manifiesten con más fuerza; en conjunto la vieja y la nueva generación debemos seguir luchando, como de costumbre pero también aceptar que es hora de emprender el vuelo a otras alturas, por ejemplo tratar de que nuestras ideas lleguen a todo mundo, hacer nuestras ideas accesibles para todo público. Aceptar que somos Expositores, es decir, individuos que se arriesgan a decir lo que piensan, sobretodo, porque se basa en hechos concretos y verificables.

 

Bibliografía

  • Rasura Rebeca Aimee. Feminicidio. The brazen of women continues in Mexico. Borderzine.com Diciembre 23 del 2010.
  • Vera Rodrigo. Decretan borrar a Maciel de los Legionarios. proceso.com.mx Diciembre 13 del 2010.
Atiendo problemáticas relacionadas con la sexualidad y el erotismo. Tengo más de 30 años de experiencia brindando terapia sexual. También doy conferencias, cursos o talleres sobre: sexualidad, erotismo, disfunciones sexuales, masculinidad, paternidad, prevención de la violencia y otros temas.

Endocrinología de la Respuesta Sexual. Género y sexualidad

NOTA: Esta conferencia la impartí hace cerca de diez años de modo que muchas cosas han cambiado te invito a que la revises y me mandes tus comentarios, ya escribí los míos y los puse entre paréntesis.

Desde hace algunos años se acepta que sexo es un término exclusivamente biológico referente a las características físicas diferenciadoras entre machos y hembras; en nuestra caso sería entre hombres y mujeres

Antes de la aparición de nuestra especie, el sexo ya existía y vale la pena enfatizar que para entonces, la vida, tenía miles de millones de años. En términos llanos podemos afirmar que el sexo es una estrategia para incrementar la variedad de los seres vivos.

Paralelamente a la evolución del ser humano la sexualidad se ha ido construyendo hasta constituirse en lo que actualmente conocemos; Mazín y Corona, sexólogos mexicanos;  la definen como: “… la vivencia subjetiva, dentro de un contexto sociocultural concreto del cuerpo sexuado. Es parte integral de la vida humana y eje del desarrollo. Se articula a través del potencial reproductivo de los seres humanos, de las relaciones afectivas y la capacidad erótica, enmarcada siempre dentro de las relaciones de género”.

&& 2 && Unos cuantos

Antes de entrar en materia vale la pena mencionar que resultan incontables las quejas en torno a que el gremio médico se apropió del estudio de la sexualidad; el análisis de los primeros escritos sobre la Sexualogía evidencia que fueron estos profesionales los únicos decididos a incursionar por un terreno, catalogado siempre, como privado e íntimo. La obra que marca el arranque de esta disciplina fue escrita en 1886 por el médico alemán: Richard von Krafft Ebing (1840-1902) y la tituló Psicopatía sexual.

Magnus Hirschfeld (1868-1935), otro médico alemán, no sólo creó el primer Instituto para el Estudio del Sexo en 1919 en Berlín sino que también publicó numerosos libros y realizó intensas campañas para tratar de erradicar las leyes existentes contra la homosexualidad, tanto en Alemania, como en otras naciones.

Iwan Bloch (1872-1922), médico alemán, considerado por muchos como el padre de la Sexualogía por sus notables contribuciones al desarrollo de esta disciplina; afirmaba que las conductas descritas como aberrantes existían o habían sido realizadas en otros espacios y en otras épocas, motivo por el cual invitaba a leer más, para enterarse de lo que ocurría en otras partes del planeta.

Sigmund Freud (1856-1939), fue uno de los hombres que más influyeron para que la ciencia se animara a incursionar por el ámbito de la sexualidad. Puede uno estar o no de acuerdo con sus propuestas pero es innegable que a partir de su basta obra los cimientos del conservadurismo sufrieron graves cuarteaduras.

Herny Havellock Ellis (1859-1939), inglés de nacimiento, decidió estudiar Medicina convencido de que así la gente daría más crédito a sus afirmaciones, en torno a lo que había observado en Australia y en el mismo Reino Unido.

Wilhelm Reich (1897-1957), médico alemán exploró ámbitos que ahora ubicamos como respuesta sexual; también sobre la juventud; aspectos sociales de la sexualidad y caracterología.

William H. Masters (1915-) (falleció el 16 de febrero del 2001), el creador de la Terapia sexual es un ginecólgo estadunidense. Y la lista podría continuar pero a partir de esas primeras publicaciones y de la apertura de algunos de los pioneros antes mencionados,  profesionales de otras disciplinas sumaron esfuerzos para analizar el fenómeno desde diversas perspectivas, con ello, los conocimientos no sólo crecieron en número sino también en calidad.

La Antropología, Psicología, Sociología, Pedagogía y la nueva ciencia de la Etología fueron las que contribuyeron con más estudios en los inicios de la Sexualogía.

La Etología ciencia cuyo nacimiento se atribuye a Konrad Lorenz (1903-1989), proporciona innumerables ejemplos de comportamientos que al ocurrir también en humanos, nos tientan a creer en una herencia filogenética. Sin embargo, al analizar con más cuidado los relatos podemos reconocer, la existencia de ciertos parecidos en la forma, pero más diferencias de fondo, en vista de que en otras especies, sobre todo de primates hacia abajo, las conductas son más constantes, esto es, resultan estereotipadas o dicho de otra forma, su comportamiento es igual para los individuos de una misma especie.

Entre los irracionales pero, sobretodo, entre los mamíferos la cópula acontece durante los periodos denominados como: estro, brama o celo. A medida que el nivel estrogénico aumenta, la hembra se hace más atractiva para el macho y estará más dispuesta para aparearse. En casos extremos como en el conejo de Indias y la chinchilla, el orifico vaginal permanece completamente cerrado por una membrana epiteleal, excepto durante el estro. Un caso más cercano a nosotros es el de las gatas, las cuales pueden permanecer en celo varios días, si no han sido montadas, pero si ocurre la cópula en menos de doce horas dejarán  de ser receptivas, lo mismo acontece con: la musaraña, el puerco espín y la foca de Alaska.

A medida que se asciende en la escala filogenética, (se nota que consideraba a los humanos como el acmé de la Evolución) la conducta copulatoria está menos sujeta al control hormonal.  Esto comienza a observarse entre los grandes monos en los cuales la cópula puede obedecer a cuestiones jerárquicas, para disminuir el estrés o para evitar agresiones.

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El gorila usa su impresionante complexión para competir con otros machos y garantizarse la convivencia con un grupo de hembras pero no se piense que tiene su harém; en realidad se trata de un animal poco “sexy” (Años después me enteraría que algunos gorilas de Espalda plateada cuidan con celo al conjunto de hembras y crías que viven con él). Para su talla el pene y los testículos resultan muy pequeños; las hembras pasan gran parte de su vida adulta en una lactancia anovulatoria, motivo por el cual, el macho no se muestra muy interesado en ellas. Sólo cuando una hembra entra en celo buscará al macho para copular.

El orangután suele vivir aislado, quizás por la escasez de alimentos pero en cuanto se topa con una hembra copulará con ella, independientemente de si está en celo o no. (Por ello abundan quienes afirman que estos animales practican la violación). Ellas también amantan a sus crías durante varios años con los consecuentes ciclos anovulatorios pero tan pronto ovulan, buscan al macho con singular vehemencia.

Al vivir mezclados chimpancés machos y hembras los encuentros sexuales pueden ocurrir en cualquier momento y con cualquier miembro del grupo, pero algunos investigadores mencionan que en coincidencia con la ovulación, la hembra puede apartarse con un macho en particular para aparearse y posiblemente tener descendencia.

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Mención aparte merecen los chimpancés enanos o bonobos entre los cuales los problemas suelen resolverse por medio de contactos físicos que pueden llegar incluso a la cópula con independencia del sexo de los protagonistas.

Masters y Johnson propusieron la curva de la Respuesta Sexual para explicar los cambios acontecidos en el cuerpo de hombres y mujeres durante una actividad erótica sexual. La curva diseñada por ellos es tetrafásica a diferencia de la usada por Helen S. Kaplan (1929-1925) quien propuso una de sólo tres fases en la que incluyó al deseo, el cual pasó inadvertido para los anteriores investigadores. (Incluso Robert C. Kolodny discípulo y colaborador de Masters y Johnson llegó a mencionar que no la contemplaban dada su imposibilidad para medirla).

Entre los seres humanos, a diferencia del resto de los animales, las cosas han cambiado en forma sustancial, los encuentros sexuales se llevan a cabo por multitud de razones entre las cuales la reproducción no ocupa los primeros sitios. Entrando en materia podemos afirmar que el sustrato biológico es importante, pero no más que la influencia del medio donde cada individuo se ha desarrollado.

Masters y Johnson, lo mismo que Kaplan, LoPiccolo y Meyer entre otros, enfatizaron que la hormona más importante en torno a la respuesta sexual es la testosterona, en vista de que se relaciona en forma directa con el deseo. Cuando las cifras de esta sustancia son menores a las esperadas para la persona en cuestión, se observaban trastornos del deseo. Alteraciones de otras hormonas pueden afectar el desempeño sexual en vista de que interfieren con la producción o acción de la testosterona. No obstante, vale la pena señalar que cuando los niveles estrogénicos descienden como sucede en el climaterio, los cambios en los genitales pueden ser de tal magnitud que afecten la respuesta sexual. (Y su repercusión en otros aparatos o sistemas siendo algo de lo más importante lo que acontece en el ámbito psicológico). Efectos como el acartonamiento vaginal y la disminución de la lubricación vaginal pueden explicar la dispareunia, la evitación coital y la consecuente pérdida del deseo señalado por autores como: Sarrel (1990) y Peralta (1998).

Como es bien conocido disminuciones importantes de testosterona en el varón pueden afectar, no sólo el deseo, sino también la erección, la eyaculación e incluso hasta la capacidad de fantasear.

Mucho tiempo antes que en 1966 Masters y Johnson publicaran su obra, un gran número de profesionales de la salud tanto física como mental consideraban que las hormonas eran la parte nodular de las relaciones sexuales, sin embargo, de acuerdo a lo antes expuesto vemos que las cosas no son tan simples entre los humanos. A la herencia biológica hemos de agregar la cultural, la mezcla produce individuos irrepetibles capaces de enfrentar de diferentes maneras las situaciones. El sustrato biológico nos provee de potencialidades, las cuales a su vez flexibilizan nuestro comportamiento.

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El peso de lo cultural se manifiesta al revisar la historia de diferentes religiones. En unas la sexualidad fue una especie de camino para transitar hacia la perfección y en otras se le ha considerado como algo pecaminoso y vergonzante. En aquellas culturas donde lo erótico era aceptado se animaba a los individuos a buscar el placer, en contraste, aquellas donde se pensaba lo contrario, se satanizaba lo erótico y se aceptaba, a regañadientes, el tener relaciones pero sólo para reproducirse. Es evidente que en sociedades como la nuestra predominan las religiones que limitan el ejercicio erótico, pero lo peculiar es que se reprime más a unas que a otros. Vale la enfatizar que no sólo las religiones limitan la sexualidad, el control también se ejerce desde otras instancias y eso es algo que exige estar conscientes de nuestras actitudes. El gremio médico tiene mucho prestigio y ascendiente sobre el público en general, por ello mismo nuestras batas han de conservarse blancas y no debemos pintarlas de negro, es decir, hablemos de cuestiones científicas animando a quienes nos escuchan a pensar y decidir por sí mismos, es decir, que se hagan responsables de sus actos; dejemos que sean otros los que se dediquen a señalar lo que es bueno y malo. Cuanta razón tiene Federico Reyes Heroles al sentenciar: “Dogma que sólo tiene una condición a cambio de todas sus ventajas: la intolerancia”.

Sería por demás interesante que cada asistente anotara: ¿para qué tengo relaciones coitales? seguramente serían innumerables los motivos y conste que la pregunta no es ¿por qué? Posiblemente se repetirá con frecuencia un término que espanta mucho a los grupos conservadores y al cual han desprestigiado de múltiples maneras, la palabra en cuestión es… placer. Si la reproducción no es el principal motor que nos lleva a la cópula ¿por qué la insistencia de algunos en señalar que es malo el disfrute aun con nuestra propia pareja?

Adán y Eva fueron arrojados del Paraíso porque se atrevieron a probar el fruto del árbol prohibido (del conocimiento), la metáfora es explicada en el sentido de que perdieron su inocencia pero también puede entenderse que adquirieron el poder de decidir. (¿qué se pretendía con prohibirles que probaran del Árbol del conocimiento?). Para algunas personas, muy religiosas, el destino existe y sólo debemos seguir un guión escrito desde antes de que el tiempo fuera tiempo. Algo parecido ocurre con los defensores de la Sociobiología al afirmar que en nuestros genes, además de los rasgos físicos también codifican el comportamiento.

Añejas y modernas propuestas se amalgaman para pretender negarnos nuestro derecho a negarnos. Bertold Bretch sentenció hace años “Prohibido prohibir”. Si hubiésemos escrito los motivos por los cuales tenemos relaciones sexuales, lo más seguro es que pocas personas pondrían en primera instancia el deseo de reproducirse y serían muchas las que habrían escrito la palabra temida (PLACER). Como especie hemos cambiado el entorno, a veces con resultados trágicos, pero también hemos realizado obras conmovedoras. Encajan a la perfección las palabras de Graciela Hierro cuando dice: “… algunos hombres y algunas mujeres avizoran el principio del placer como la finalidad de la vida humana”.

Así como tenemos un componente biológico que no podemos, ni debemos soslayar, también contamos con un sustrato cultural, específico para el lugar donde hemos crecido, donde hemos sido educados y por tanto formados (No olvidemos que las sociedades nos crían y nos crean). 

Que hombres y mujeres percibimos de forma diferente el mundo nadie lo duda aunque también es cierto que la perspectiva se altera de acuerdo a la clase social, el grado de escolaridad, el estado civil, la religión o la nacionalidad, por citar sólo unos cuantos factores. Pero en todas partes se observa que los hombres detentan el poder por encima de las mujeres. De nueva cuenta Graciela Hierro nos invita a reflexionar cuando afirma: “El género es un sistema de jerarquías sociales, una desigualdad de poder impuesta sobre el sexo. Constituye la sexualización del poder.” 

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En sociedades donde se considera que la mujer alcanzará su acmé al ser madre, el climaterio es tomado como el lapso durante el cual se despide de los papeles estelares para conformarse con los secundarios; muchas se sienten acabadas igual que sus posibilidades de procreación. Pareciera que el único que les considera atractivas se apellida Arjona. Al varón también pueden pesarle los años y quejarse de la pérdida de la inmediatez; eso duele porque todo el tiempo se le ha dicho que debe responder (Ipso facto) ante cualquier estímulo. De nueva cuenta ambos son aplastados por las enseñanzas recibidas, las cuales en forma tácita o directa advierten que cualquier actividad erótica ha de ser contemplada como preámbulo del coito y por tanto carece de valor en sí misma. Erróneamente se plantea que el placer sólo se alcanza a través del coito, para lo cual se requiere un pene erecto y una vagina lubricada.

En un mundo machista como el nuestro castrar a la mujer climatérica puede ser una especie de defensa en vista de que el equilibrio estrógenos, progesterona/ testosterona se ha roto y cuando menos, desde un punto de vista teórico, su deseo aumentaría frente a un varón que también tiene menores niveles androgénicos. Conste que esto es sólo una elucubración.

La respuesta sexual requiere de adecuados niveles hormonales para funcionar bien en el plano reproductivo pero debe quedar claro que también podemos recurrir a nuevas estrategias si lo que pretendemos es brindar y recibir placer. El erotismo es una característica exclusiva de la humanidad, su uso constante por mutuo acuerdo, con el fin de incrementar el placer, nos permitirá acceder a niveles de comunicación insospechados.

La gente relaciona, en automático, uniformes blancos con dolor o enfermedad, incluso durante mucho tiempo se amenazó a las criaturas con llevarlas al doctor si no comía o se negaba a ir a la escuela. Hoy que la tolerancia se observa con mayor frecuencia, salvo en los informes presidenciales; hoy que ya existe una ley en contra de la violencia familiar pese a que muchos legisladores se opusieron; hoy que hablamos de democracia e incluso sopesamos la posibilidad de permitirle la entrada a nuestros hogares, puede ser factible que también desde nuestros consultorios enseñemos a la gente que tienen derecho a ejercer su potencial erótico con responsabilidad y con el fin de obtener placer cuando menos hasta que mueran.

Muchas gracias.

Bibliografía:

  • Aldana, A.; Bronstein, E.; Corona, A.; Corona, E.; Delfín, F.; García Bravo, M.; Rautemberg, E; Rosas, F.; Rubio, E. Hablemos de salud sexual. Editado por Organización Panamericana de la Salud (OPS) y Asociación Mexicana de Educación Sexual (AMES) México, 1997.
  • Bancroft, John. Human Sexuality and its problems. Churchill Livingstone. Singapore, 1983.
  • Beach, F.A. y Ford, C.S. Conducta sexual. Editorial Fontanella. Barcelona 1978.
  • Beach, A. Frank. Sexo y conducta. Editorial Siglo XXI. México 1975.
  • Hierro, Graciela. Género y empoderamiento, en: Memorias del Primer Coloquio Internacional de Posgrado Investigación y Educación Continua. La humanidad frente al tercer milenio, temores y retos. Universidad Intercontinental. México, 1999.
  • Kaplan, Helen,S. La nueva terapia sexual. Tomo 1. Alianza Editorial. España, 1978.
  • Masters, W.H.; Johnson, V.E. y Kolodny, R.C. Tratado de Medicina Sexual. Edición Revolucionaria. Cuba, 1985.
  • Peralta, Sánchez, Antonio. Menopausia y sexualidad. Archivos Hispanoamericanos de Sexología. Vo. IV Núm. 1. México, 1998.  Pág. 97-121.
  • Reyes, H. Federico. Conocer y decidir. Instituto de Estudios Educativos y Sindicales de América. México, 1998.
Atiendo problemáticas relacionadas con la sexualidad y el erotismo. Tengo más de 30 años de experiencia brindando terapia sexual. También doy conferencias, cursos o talleres sobre: sexualidad, erotismo, disfunciones sexuales, masculinidad, paternidad, prevención de la violencia y otros temas.